Luca Guadagnino tiene un plan. Tras conseguir levantar al público y conquistar a la crítica en varios festivales con Bones and All y meterse dentro del terror italiano con el remake de Suspiria, el cineasta de Call Me by Your Name, ha mostrado su interés en realizar una nueva reinterpretación de La momia, aunque esta vez enfocándose más en el género de terror que mostró el filme original de 1932 con Boris Karloff. Teniendo en cuenta el fracaso de la versión de Tom Cruise y lo distinto de las entregas con Brendan Fraser, ¿tendrá éxito Guadagnino?
Una versión de La Momia con énfasis en el terror y el tono de Karl Freund
La Momia ha tenido un gran número de versiones e interpretaciones, con entregas de todo tipo. Pero sí es cierto que su origen reside en la película de terror de 1932 realizada por Karl Freund con Boris Karloff como estrella, un filme germinal en el género y que logró cambiar para siempre el concepto de este tipo de producciones de terror.
Universal ha tratado en alguna que otra ocasión revivir las películas de los monstruos clásicos con distinta suerte, con Fraser siendo el protagonista de la trilogía más exitosa y con el citado Cruise dándose de bruces con la taquilla en un fiasco que aún suena.
Luca Guadagnino ha confesado a Collider, durante su promoción de Bones & All, sobre qué clásico del terror de gustaría rehacer ahora que parece haberse abonado al género. "Sería increíble hacer algo con La momia", explica. Para él, el aspecto terrorífico de la cinta de los años treinta se ha ido perdiendo en muchas versiones y adaptaciones posteriores.
"Al fin y al cabo, hablamos de un cuerpo podrido con vendas podridas, por lo que hay dentro es tan interesante como lo que hay fuera. Debería ser un personaje muy aterrador y muy, muy decrépito", continúa. "Debería ser una película pequeña pero con mucha profundidad y muy aterradora" matizó el cineasta, que de momento, no ha anunciado cuál será su proyecto. Queda por ver si Universal prepara un nuevo reinicio de su saga ahora que su Dark Universe parece haber terminado, y nunca mejor dicho, enterrado.















