Su físico ya era extraordinario con apenas 20 años. Hoy, 58 años después, roza lo inverosímil. La trayectoria de Arnold Schwarzenegger pertenece a esa categoría de biografías que parecen escritas para la pantalla grande. Y, contra todo pronóstico, sigue en activo. En la interpretación, sí, pero sobre todo en algo que nunca ha abandonado: el entrenamiento.
Arnold Schwarzenegger (78), actor: 'En el entrenamiento físico, una vez que entiendes esto, dejas de fallar'
Para Schwarzenegger, el gimnasio no es simplemente un lugar donde ejercitarse, sino un espacio casi ritual. Del mismo modo que un escritor necesita su mesa o un pintor su estudio, él encuentra su centro entre hierros y repeticiones. "Esta semana, al final de cada día, busca una cosa que hayas hecho que te haya hecho avanzar. No tiene por qué ser grande. Solo tiene que ser real. Aprende a verla. Así es como se sigue adelante", asegura el actor. Y político. Y siete veces Mr. Olympia. Y mucho más.
Arnold Schwarzenegger volverá a interpretar al Rey Conan el Bárbaro en 2029, mientras que en el presente compagina nuevos proyectos con el rodaje de una película navideña junto a Alan Ritchson, intérprete conocido por Reacher y considerado por muchos como una suerte de heredero físico del propio Schwarzenegger. A sus 78 años, el actor austríaco-estadounidense, activo en redes sociales y con blog propio, sigue sin faltar a su cita diaria con el gimnasio.
El paralelismo con Dick Van Dyke resulta inevitable. Parafraseándolo, Schwarzenegger entrenaba a los 30 para verse bien; ahora lo hace, simplemente, para seguir en pie. Van Dyke no ha tenido nunca la complexión del austriaco, pero sí una longevidad física admirable. Y, en el fondo, ambos comparten una misma idea: el movimiento como principio vital.
Cómo lograr un físico como el suyo, si es que eso es lo que se busca, parte de una premisa básica: no dejar de entrenar nunca. Literalmente nunca. Schwarzenegger fue Mr. Olympia antes de dar el salto al cine, y buena parte de su carrera en Hollywood se apoyó en su imponente físico. Hoy, lejos de haber abandonado las pesas, mantiene una rutina diaria adaptada, pero constante.
"Sigo adelante porque, pase lo que pase, por mucho que me duela, por mucho que cargue a mis espaldas o por muy mal que vayan las cosas, consigo una victoria cada día", ha escrito en su blog. Schwarzenegger responde así a una pregunta recurrente: "¿Por qué sigues entrenando?". Su respuesta es tan simple como contundente: seguir haciéndolo ya es la victoria. "Soy adicto a esa victoria diaria. Una vez que entiendes que no hay línea de meta, dejas de perder".















