El AirPursue PM20 cuesta 899 euros y, tras darle caña durante varias semanas, podemos confirmar que esconde mucho más de lo que aparenta. El aparato, con un diseño claramente inspirado en algunos elementos de los purificadores Dyson, detecta en qué parte de la habitación estamos y dirige el flujo de aire limpio directamente hacia nosotros.
Le hemos dedicado bastantes horas para comprobar que realmente funciona como tres dispositivos en uno. Purifica el aire atrapando el 99,97 % de las partículas más pequeñas gracias a sus filtros avanzados, actúa como calefactor alcanzando los 40 °C en apenas 3 segundos, y además sirve como ventilador para los meses de calor. Esa versatilidad lo convierte en un aparato útil durante todo el año.
Lo que más nos ha impresionado es su sistema radar: detecta presencia humana hasta 5 metros y gira automáticamente para seguir nuestro movimiento por la habitación. En nuestras pruebas, con varias personas presentes, el dispositivo alternaba inteligentemente entre todos para optimizar la distribución del aire limpio. Se enciende al entrar y se apaga al salir.
También hemos evaluado con calma la precisión de sus 7 sensores, que monitorizan continuamente la calidad del aire: partículas, gases nocivos, temperatura y humedad. Toda esa información se muestra en una pantalla clara y se sincroniza perfectamente con la aplicación móvil. Puede purificar eficazmente espacios de hasta 100 metros cuadrados y funciona de forma muy silenciosa en su modo nocturno.
Nuestra experiencia tras usarlo intensivamente en casa
Su diseño es elegante y moderno, con forma cilíndrica y acabados metálicos en bronce y blanco que combinan bien con casi cualquier entorno. Aunque pesa 13 kilos, las ruedas ocultas facilitan mucho moverlo de una habitación a otra. El control desde la app móvil es intuitivo, aunque también cuenta con mando a distancia y compatibilidad con comandos de voz.
Durante nuestras pruebas hemos comprobado que el mantenimiento es sencillo, pero requiere algo de planificación. Los filtros deben sustituirse cada 12 a 18 meses según el uso, con un coste aproximado de 60 euros por juego. Con un uso diario normal, el gasto anual de mantenimiento se sitúa entre los 30 y los 60 euros.
Hemos analizado todos sus modos de funcionamiento, y el automático e inteligente ajusta la potencia según la contaminación detectada en tiempo real. Como ya comentábamos, el modo silencioso es ideal para la noche, ya que no interfiere con el sueño. También dispone de un modo específico para hogares con mascotas, que activa la máxima potencia para eliminar pelos y olores.
Nuestra conclusión tras estas semanas de uso es que, aunque supone una inversión considerable, el dispositivo cumple sobradamente con lo que promete. Dreame también ofrece el modelo PM10 por 799 euros, sin función calefactor, pero después de probar ambas versiones, creemos que la funcionalidad completa del PM20 justifica la diferencia de precio.














