La segunda ola de coronavirus está asolando a múltiples países de la Unión Europea, incluyendo a España. Tras un fracaso en la desescalada y la previsión sanitaria, social y económica luego de un verano atípico, muchos políticos y autoridades locales han decidido ampliar sus estados de emergencia o convocar otros nuevos, como en nuestro país. El caso de Italia es especialmente grave, ya que si bien en España se plantea restringir el aforo pero no cerrar muchos locales, el país liderado por el primer ministro Giuseppe Conte, ha decidido cerrar teatros y cines tras abrirlos con especial ilusión el pasado junio.
No ha sido una decisión precipitada. El comité italiano encargado de las decisiones ha querido dar una respuesta dura a un preocupante aumento en las infecciones por COVID-19, anunciando que los cines, junto con los teatros, las discotecas y las salas de juego, se verán obligados a cerrar sus puertas de forma temporal y hasta nuevo aviso.
Según confirma The Hollywood Reporter, la medida se suma a nuevo toque de queda para bares y restaurantes, un aspecto que países como Francia y España también ha adoptado junto a restricciones de la movilidad ciudadana.
Como relatan en el medio, los cierres de cines en Italia, suponen un gran revés para la industria, a la que le iba cada vez mejor tras los meses de confinamiento y las cuarentenas generalizadas en toda Europa. Las cifras de taquilla en septiembre fueron las mejores desde el cierre, con alrededor de 5,5 millones de entradas vendidas en la región gala, y pese a que eran esperanzadoras, distaban mucho de lo obtenido el año pasado por las salas francesas. Las ayudas llegarán a un sector damnificado, y pese a que la ministra de Cultura de Francia, Roselyne Bacheloth, ha comprometido 30 millones de euros para respaldar la industria cinematográfica, el temor a un nuevo confinamiento generalizado sobrevuela toda la eurozona. "Nuestro objetivo es que los cines no cierren. Para eso, se deben mantener los estrenos de películas", remarcaba Bacheloth. "Necesitamos cultura, quizás más ahora durante este período de crisis", concluía.
El Reino Unido también ha incluido un toque de queda nacional desde la semana pasada, con el primer ministro Boris Johnson imponiendo un horario forzoso de cierre para pubs bares y restaurantes. Sin embargo, y a diferencia de Italia, pero una línea similar a la vista en Francia, los cines estarán en gran parte exentos de la regla. En Irlanda, por otra parte, se han cerrado las salas durante semanas. En España cada comunidad autónoma tomará decisiones al respecto, restringiendo el acceso, limitando el aforo y buscando controlar el nivel de infecciones con restricciones que variarán según el avance de la pandemia y el ritmo de los contagios. De momento, es todo incertidumbre.
