En España gozamos de un muy buen sistema de carreteras que conectan las diferentes provincias y territorios de nuestro país. De entre todas ellas, sin embargo, hay una en particular que atravesando hasta diez provincias, iniciando su camino en Cádiz y terminando en Barcelona, pasando entremedias por Algeciras, Málaga, Motril, Murcia, Elche, Alicante, San Juan de Alicante, Valencia, Castellón y Tarragona. Bautizada como 'Circuito Nacional de Firmes Especiales' en la época de Primo de Rivera, la también conocida como 'Ruta 66' española no es otra que la N-340, una de las más antiguas de nuestro territorio que, además, es también considerada la más peligrosa de todas.
Creada con el objetivo de sanear tramos de una antigua calzada romana, la N-340 tiene una extensión total de 1248 kilómetros. Es una de las carreteras más míticas y conocidas de España gracias a su antigüedad y su historia, aunque a día de hoy, por desgracia, es considerada una carrera secundaria a causa del nacimiento de la AP7.
La autopista mencionada se erigió como circuito alternativo a la N-340 para evitar atascos masivos. Sin embargo, con el tiempo ha terminado convirtiéndose en la favorita de los conductores españoles y la también llamada Autovía del Mediterráneo ha absorbido la circulación de la nacional. ¿Por qué ha ocurrido eso? Puede que por simple evolución y comodidad, porque la N-340 sigue funcionando como antaño.
Uniendo Puerto Real (Cádiz) con Barcelona por toda la costa del Mediterráneo español, la construcción de la N-340 fecha de 1881 y es actualmente una de las más peligrosas y donde más accidentes se producen, probablemente debido a su larga extensión. El tramo entre Nerja y Almuñécar es considerado el peor en ese sentido y con el que más cuidado hay que tener (entre el kilómetro 296 y el 312). En 1960, según indican fuentes oficiales, se crearon dos túneles y diferentes puentes para salvar algunas de las zonas más retorcidas del trayecto para así hacerlo más seguro.
