Por supuesto que Dragon Ball Xenoverse tenía que volver. Aunque pareciera que Dragon Ball FighterZ y los Tenkaichi son los más relevantes por su calidad, el furor de sus fans y el espacio que se les dedica en medios como este, los Dragon Ball que mezclan lucha 3D y RPG han vendido una millonada, en concreto, más de 15 millones entre sus dos primeras entregas. En 2027 llegará un Dragon Ball Xenoverse 3 que lleva más allá la fantasía de ser un saiyan, un terrícola superpoderoso u otra raza del universo creado por Akira Toriyama hecho a tu medida, a la vez que intriga con su nuevo mundo e historia.
El nuevo juego de Dimps lleva al jugador y a su avatar al Año 1000, un mundo futurista ambientado un milenio después de las Bolas de Dragón. Dragon Ball siempre ha mezclado el shonen con la ciencia ficción, pero aquí el futurismo va a más. La historia sigue siendo una incógnita incluso tras la presentación de Bandai Namco a la que acudimos en Gamescom, pero nos deja interrogantes interesantes, como qué rol cumplirán Bulma y otros personajes de la saga en un futuro tan distante y quiénes son los nuevos personajes, creados por el propio Toriyama, como el saiyan aliado Bratt.
La trama se desarrolla en West City, desde donde partiremos a misiones estanciadas en otras localizaciones. Tiene todo lo que esperarías de una ciudad de un JRPG: tiendas, cafeterías y otros negocios. Hay personajes con los que charlar, entre los que vemos caras conocidas como Vegeta. Incluso hay una discoteca subterránea con un DJ al que pedir distintos temas. El objetivo es que la urbe sea también un centro social, un hub que compartir con amigos a través de internet, pero también donde pasar el rato con héroes y villanos de Dragon Ball.
Invocando a héroes del pasado
Explorando y completando misiones obtendremos MystiPix, un sistema que, sobre el papel, suena a una mezcla de gacha con un sistema de relaciones a lo Persona, pero simplificado. Con esas MystiPix invocamos, al parecer aleatoriamente, a personajes del pasado de la saga. A partir de ese momento habitarán en la ciudad y habrá que forjar vínculos con ellos. Cuanto mayor sea el nivel de los mismos, más de sus capacidades de combate podremos equipar en nuestro avatar, gracias a un sistema denominado Mentor’s Soul.
La idea detrás de los Xenoverse gira en torno a crear un héroe o heroína que adopte los movimientos, los ataques y las magias de diferentes personajes de Dragon Ball. En Xenoverse 3, las posibilidades se amplían exponencialmente.
Tu héroe, con más opciones que nunca
Podemos equiparnos las almas de esos héroes del pasado que hemos invocado. Cada uno tiene sus estadísticas, su árbol de habilidades y diferentes animaciones para distintas acciones que podemos replicar en nuestro personaje; conforme crezca el vínculo con él, algo que aún no tenemos claro en qué consistirá, más de esas magias, ataques y movimientos podemos equipar. Además, no importa si la raza de nuestro avatar y de la leyenda no coinciden.
Con más de 100 personajes procedentes de las distintas épocas, las posibilidades son enormes para cambiar cómo volamos y corremos, variar los combos disponibles y aumentar unas estadísticas u otras, además de personalizar aspectos como el alcance del Kamehameha. Con la ayuda de los héroes crearemos un avatar que se adapte a nuestro estilo de juego, centrado en el combate a distancia o en aturdir a los rivales, por ejemplo.
No acaba aquí la cosa en cuanto a la influencia del alma equipada en los combates . El sistema Asistencia de alma, que depende del alma que nos hayamos equipados, se ha ampliado y ahora tiene tres tipos: está el ofensivo (el clásico), otro que aumenta nuestras estadísticas y uno último que reduce las del enemigo. A ello hay que sumar el Cambio de alma y la Habilidad despertada. Podemos escoger uno u otro.
El primero nos transforma, en medio del combate, en el personaje cuya alma llevamos equipada, heredando todos sus poderes y características, y recuperando toda la salud en el proceso. Por el contrario, Habilidad despertada hace que nuestro avatar se transforme en una versión más fuerte que depende de su raza, se cura al completo y si sobrevive hasta que el indicador se llene de nuevo, se podrá transformar una segunda ocasión y restablecer su salud otra vez.
Un combate más estratégico que de habilidad
Si no habéis jugado nunca a Xenoverse, con el párrafo anterior os habréis imaginado que en su vertiente de juego de lucha 3D no es un título técnico, sino estratégico. Para alzarse victoriosos en las misiones lo importante es desarrollar con cabeza el personaje, priorizar objetivos y utilizar los poderes en el momento adecuado, aunque algo de habilidad a los mandos es necesaria, como nos demostró la demo que jugamos.
Era una misión breve en la que, en un paraje inhóspito, la Zona del glaciar, debíamos combatir a multitud de soldados y robots del ejército de Freezer. En resumen, masillas con los que probar el control (con golpes que no se perciben muy diferentes a los de Dragon Ball: Sparking! Zero) y a gestionar el Ki con cabeza para no quedarnos vendidos, pues se gasta con cada ataque realizado o recibido y al usar la huida fugaz (imprescindible para perseguir a los enemigos), pero que se recupera con el tiempo y más rápido con las guardias perfectas. También comprobamos cuánto tardan en rellenarse los indicadores para realizar los ataques de asistencia, el cambio de alma, los efectos de los ataques especiales (Kamehameha, Cañón Galick, Disparo de Dedo Dividido…) y los potentes ataques definitivos, como el Super Kamehameha y la Tormenta Gigante.
Hacernos con los controles y conocer las posibilidades a nuestro alcance era necesario, decíamos, porque al final de la misión nos esperaba Broly de Dragon Ball Super, un combate intenso que de primeras nos mandó al punto de control y de segundas lo derrotamos por los pelos. No requería usar todos esos poderes con precisión milimétrica, pero sí controlar el Ki, administrar la sanación, colocar los poderes más fuertes en los momentos apropiados, esquivar sus ataques más potentes y cubrirnos detrás de las estalactitas gigantes que caían cuando ejecutaba un área demoledora.
No nos pareció el sistema de combate más satisfactorio ni el más original, pero como decíamos, su gracia no estará ahí, sino en toda la chicha detrás de su sistema de personalización. Además, desde Bandai Namco nos aseguraron que Dimps aún está haciendo retoques a mecánicas clave.
Un salto generacional que no impresiona
Siempre teniendo en cuenta que jugamos a una versión en desarrollo, también nos dejó fríos en lo visual. La espectacularidad en las batallas está varios peldaños por debajo del reciente Sparking! Zero. El nivel elegido, monótono y repleto de hielo, no era la mejor carta para mostrar, pero incluso el breve momento que pasamos en West City nos dió la sensación de que la ciudad estaba desangelada, sobre todo por el contraste con la habitación del protagonista, representada con abundantes detalles.
Queda mucho por saber de Dragon Ball Xenoverse 3, pero el combate estratégico pinta bien, las posibilidades para diseñar a nuestro avatar son abrumadoras y el mundo y la historia del Año 1000 son, cuanto menos, intrigantes. No deberíamos tardar mucho en responder a incógnitas como el funcionamiento de los vínculos con héroes del pasado y cuánto tiene que ofrecer West City, porque el juego saldrá en 2027 para PC, PS5 y XBOX Series.
Hemos realizado estas impresiones tras jugar a una versión preliminar en Gamescom.