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Género/s: Acción / Hack and Slash
Fecha de lanzamiento:
PS3, X360:
PC:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Platinum Games
Producción: Kojima Productions
Distribución: Konami
Precio: 59,95 €
Jugadores: 1
Formato: Blu-ray
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: No
ANÁLISIS

Impresiones Metal Gear Rising: Revengeance

Jugamos una nueva fase del prometedor y espectacular juego de Platinum Games.
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
Versiones PS3, Xbox 360, PC. También disponible en Xbox 360 y Ordenador.

En el E3 del pasado mes de junio jugamos por primera vez a Metal Gear Rising: Revengeance, algo que teníamos muchísimas ganas de hacer. Primero porque desde que se anunció el juego en 2009 nadie había podido probarlo, un título que como supimos estuvo en la cuerda floja, a punto de cancelarse. Platinum Games, uno de los estudios japoneses más en forma en la actual generación de consolas con juegos como MadWorld, Vanquish o el ya clásico Bayonetta, fueron los salvadores de este proyecto, y tras haber disfrutado de su maestría en la acción en tercera persona, Metal Gear Solid Rising recobró más interés si cabe por nuestra parte.

Lo jugamos y no nos defraudó, de hecho nos encantó, por lo bien resuelta que está su mecánica de trocear todo lo que nos rodea, principalmente enemigos, su suavidad de movimientos a 60 imágenes por segundo, y el dominio de Platinum Games en el género de los hack and slash, demostrando que Bayonetta no fue flor de un día. Un proyecto heredado de Kojima Productions, ahora en la producción, al que Platinum ha sabido plasmar su impronta en muy poco tiempo, aunque todavía mantiene esa esencia Metal Gear que acostumbra la saga, como la calidad y espectacularidad de sus cinemáticas, el carisma de los personajes, sus guiños y peculiar humor, y la fuerte carga narrativa.

Hoy en el Tokyo Game Show hemos podido jugar una nueva demo que nos ha dejado bien claro que Metal Gear Rising: Revengeance no es solo cortar cosas en trocitos, sino que esconde mucho más en su interior. Evidentemente el cortar casi cualquier objeto o persona con la espada es lo más llamativo, lo fresco y original de su jugabilidad, lo que le diferencia del resto de hack and slash, y esta segunda demo como en la del E3 comienza con un tutorial para explicarte cómo funciona esto.

Con L1 ralentizas la acción (hemos jugado a la versión de PS3, ya que recordamos el juego para Xbox 360 ha sido cancelado en Japón), con el stick izquierdo mueves la cámara, hacia dónde mira el personaje, y con el stick derecho mueves el ángulo de corte de la espada, que mediante una línea se representa en pantalla, y al soltar el stick se realiza el corte en la dirección indicada. Hay dos tipos de ataques, normal y fuerte, puedes correr, saltar y escalar paredes apoyándote, y hasta sobran botones en el mando, ya que la jugabilidad en apariencia es relativamente sencilla.

Cuando ralentizas y te preparas para cortar, a veces los enemigos muestran un punto clave o débil en su cuerpo, y sí consigues que el corte atraviese esa posición, puedes arrancarles la medula espinal energética, ya que son una especie de humanoides. Tras el corte correcto tienes que pulsar el botón círculo, y Raiden coge la médula y absorbe su energía. Esto rellena el medidor de "tiempo-corte" o de ralentizar la acción, y tenemos que ir obteniendo esta energía de los enemigos si no nos queremos quedar en alguna ocasión sin poder trocear con "delicadeza" y a gusto del jugador.

Tras este breve tutorial comenzaba una extensa cinemática, extrañamente larga para tratarse de una demostración de una feria de videojuegos, en la que todo el mundo va con mucha prisa, y de hecho como vimos mucha gente se la saltaba. Nosotros preferimos disfrutarla hasta el final a pesar de que no nos enterábamos de mucho al estar en japonés, pero la dirección cinematográfica, la calidad gráfica (estaba realizada con el propio motor del juego) y su espectacularidad merecían la pena una vistazo, puro Metal Gear, con momentos que si no los ha ideado el propio Hideo Kojima, seguro que los ha aprobado y disfrutado.

Raiden llega en un peculiar vehículo propulsado hasta una isla, de una manera similar a cómo llegaba Solid Snake a Shadow Moses en Metal Gear Solid, solo que nuestro héroe de pelo blanco por encima del agua volando en un avisón. Aterriza con un fuerte impacto en la orilla de una playa, crea una onda expansiva de agua, y a cámara lenta vemos cómo flota cada gota de agua, para que acto seguido se quite la máscara y descubra su rostro, toda una declaración de intenciones, quieren que por fin Raiden se gane el respeto de los jugadores.

En Metal Gear Solid 2 el pobre chaval amargó la experiencia a más de uno, con miles jugadores que echaron de menos al carismático Solid Snake. En Metal Gear Solid 4 ya sin ser un personaje jugable nos cayó bastante mejor, se había convertido en un ninja cibernético y se cargaba a los Metal Gear Gekko como si fueran moscas, con un par de escenas memorables. Y en Metal Gear Rising creemos que os va a terminar de convencer, es un personaje bastante molón, desvía balas con la espada mientras corre, otras veces es capaz de empuñarla con el pie en un movimiento que es genial, su diseño es agresivo y un tanto oscuro, y todas sus animaciones son muy chulas, da buena cuenta de sus enemigos con mucho estilo.

Al empezar a controlarle en la playa experimentamos con el entorno, cortando algunas palmeras por la mitad. Las físicas de los objetos no son demasiado convincentes, a veces se quedan pedazos flotando, otra los objetos caen de una manera demasiado ligera, como si no tuvieran el peso apropiado, y en definitiva se aprecian múltiples defectos en esto a poco que le busques al juego las cosquillas. Pero tiene su mérito eso de poder cortar casi cualquier cosa, y nos quedamos con lo positivo que tiene, sin obviar sus errores.

Un radar o minimapa en pantalla nos indica el siguiente objetivo, que ya después de juguetear un rato con el entorno decidimos seguir. Pero en el camino nos cruzamos con un gato y ojo, no tenemos nada en contra los animales y mucho menos contra los felinos, pero admitid que en un juego en el que lo puedes cortar todo es como mínimo tentador. Intentamos "acariciarle" con nuestra espada, pero un enorme salto acrobático hacia atrás que firmaría el propio Raiden, el gato evitó nuestra embestida, lo que nos sacó una sonrisa. Una acción que se repite corte tras corte, es imposible tocar al gato, uno de esos pequeños guiños y curiosidades que incluyen siempre los Metal Gear en cantidad, y que parece no van a faltar en Rising pese a ser un spin-off de la saga principal.

Tras dejar de hacer el tonto luchamos con los tres primeros enemigos, con los que acabamos de manera sencillo, y vimos otro punto de conexión con la saga principal, una especie de códec, que no permite hablar con varios personajes que ayudan a Raiden en su misión, a los que podemos llamar en cualquier momento. Cuando por motivos argumentales ellos se ponen en contacto con nosotros, en vez de mostrarse la conversación en una pantalla estática, se proyecta un holograma en el aire y podemos seguir andando, algo más dinámico y moderno que las a veces tediosas escenas de códec de la saga Metal Gear, y sobre todo mucho más apropiado para un juego de acción.

La nueva faceta que no conocíamos de Metal Gear Rising: Revengeance o que al menos no habíamos experimentado con ella es el sigilo, que en esta demostración tenía bastante importancia, no sabemos cuánta en el conjunto del juego. Si los enemigos no te ven les puedes sorprender por la espalda y ejecutarles de un solo golpe, si te descubren dan la alarma, y en toda la zona se ponen en alerta, como en cualquier Metal Gear.

Estamos en un escenario bastante grande, en medio de una ciudad tomada por una especie de pequeño ejército o grupo terrorista. Pulsando arriba en la cruceta podemos activar una vista que nos muestra la posición de todos los enemigos del entorno, incluso verles a través de las paredes, y así actuar en consecuencia, si es que queremos apostar por el sigilo en vez de por la acción directa. En esta situación era lo más recomendable, ya que dos enemigos tenían encañonado a un rehén, un inocente, y si dabas la alarma y corrías hacia ellos de cara lo ejecutaban, algo que desconocemos qué repercusiones tendrá.

Cada vez que terminas una sección de cada nivel, como si fuera un juego arcade, te valoran con un rango, A, B, C, etcétera, tomando en cuenta distintos parámetros, como el combo más largo, el número de cortes, o el tiempo que has tardado en superar esa sección. Puede que el salvar o no a los rehenes afecte en la valoración, aunque no sabemos si importará para algo más. Después de acabar con estos enemigos aparece un Metal Gear Gekko, un tanque bípedo mucho más duro que pelar que el resto de enemigos, y de hecho los cortes a cámara lenta no valen para trocearle, primero hay que debilitarle a golpes. Además te lanzan un cable que te engancha y deja vulnerable, y para soltarte tienes que mover rápidamente el stick izquierdo del mando.

Te haces con granadas e incluso un lanzacohetes, que se equipan pulsando hacia los lados de la cruceta digital, entrando en un menú aparte, y tanto su implementación en la interfaz como su aplicación en la jugabilidad no nos han terminado de convencer, lo vemos un poco fuera de contexto. La gracia de este juego es Raiden y su espada, dominar todos sus golpes, combos y movimientos acrobáticos, y el uso de los ítems no se siente natural, no "fluye" dentro de la jugabilidad, aunque quizás es pronto para valorarlo, y daremos un voto de confianza a Platinum Games.

También el sigilo y su importancia nos ha chocado un poco en un juego que en nuestro primer contacto nos pareció solo de acción frenética, aunque usarlo o no es solo una opción, y quien quiera jugar a este juego como si fuera Bayonetta o Devil May Cry podrá hacerlo, aunque que se atenga a las consecuencias. Lo que más nos ha sorprendido de esta demo es su dificultad, es un juego bastante desafiante y complicado. En este tipo de ferias, como el E3, la Gamescom o el Tokyo Game Show, las demostraciones a las que nos enfrentamos no suelen tener una dificultad elevada, suelen ser más bien tirando a fácil. Casi siempre es el primer contacto de una persona con un juego y lo último que quieren los desarrolladores es que te frustres, y te parezca difícil o inaccesible.

Con esta demo demo Konami y Platinum Games se han lanzado a la piscina, y en las dos veces que la jugamos no fuimos capaces de pasárnosla, antes se nos acabó el tiempo para probarla. Sí, seremos malos jugando, pero en cada sesión participaban más de 30 personas a la vez, y nunca vimos a nadie terminársela. Bastantes soldados, varios Metal Gear Gekko a la vez, y al final un extraño perro robot con una cuchilla situada en su cola capaz de cortar cualquier cosa, un rival duro de pelar, un enfrentamiento largo y complicado, por lo que era normal que te matarán más de una vez, en un momento u otro.

Esto para nada es una pega o una crítica, nos encanta que Platinum Games no tenga miedo a enseñar y dejar probar su juego tal cómo está quedando, sin temor a que algún periodista se haya enfurruñado. Si en una feria ponen a disposición de los asistentes este nivel de dificultad, podemos vaticinar y creemos que Metal Gear Rising: Revengeance va a ser un juego bastante exigente en cuanto a dificultad, lo que nos encanta. Se podía jugar la demo en nivel de dificultad fácil o normal, pero imaginamos que a nadie se le ocurrió elegir el primero.

Segundo contacto jugable con este peculiar Metal Gear y segunda vez que nos deja buen sabor de boca, confirmando las buenas impresiones del E3. El combinado Kojima Productions-Platinum Games está resultando delicioso, y Metal Gear Rising: Revengeance es uno de los juegos que más esperamos de 2013, le tenemos muchas ganas, parece que será divertidísimo y desafiante.

Tanto por su jugabilidad y la atractiva mecánica de corte, como por las cinemáticas, la espectacularidad de muchos momentos y su elaborada historia, que parece que como acostumbra la saga madre nos deparará unas cuantas sorpresas y personajes, tanto villanos como aliados, excéntricos y molones. Y porque se mueve como la seda, a 60 fotogramas por segundo, lo que se agradece mucho en un título de este estilo. Llegará en febrero de 2013 a Xbox 360 y PlayStation 3, y los amantes de los hack and slash deberíais seguirle la pista muy cerca, parece que Platinum Games lo ha vuelto a conseguir, crear un gran juego.

Redactor