Con casi medio siglo de historia a sus espaldas, Mobile Suit Gundam sigue siendo una de las franquicias de anime más influyentes del mundo. Desde su debut en 1979 ha dado lugar a decenas de series, películas, novelas y videojuegos, además de convertirse en un fenómeno cultural con un negocio multimillonario alrededor de los icónicos Gunpla.
Lejos de perder fuerza, la saga atraviesa una nueva etapa de popularidad tras el éxito de Mobile Suit Gundam: The Witch from Mercury, el estreno de Mobile Suit Gundam GQuuuuuuX, desarrollado junto a Hideaki Anno, y el proyecto de película en imagen real que prepara Netflix con Sydney Sweeney y Noah Centineo que ya ha finalizado su rodaje.
Yoshiyuki Tomino, el creador de ‘Gundam’, cree que muchos fans del anime son frikis militaristas que no comprenden el mensaje de la serie
Pero toda esa expansión no convence del todo a Yoshiyuki Tomino, el creador de la franquicia. El veterano director considera que, después de tantos años, una parte importante de los seguidores continúa interpretando mal el verdadero mensaje de la serie y se queda únicamente con el espectáculo de los enormes robots enfrentándose en combate. Desde su nacimiento, Gundam nunca fue una celebración del militarismo. Aunque sus historias giran alrededor de conflictos armados y espectaculares batallas entre Mobile Suits, Tomino concibió la obra como una reflexión sobre las consecuencias de la guerra, el colonialismo, la deshumanización del enemigo y el coste que los enfrentamientos tienen para civiles y jóvenes soldados.
Buena parte de esa visión nació de la influencia que ejercieron sobre él los conflictos del siglo XX y su marcado posicionamiento antibelicista. Aun así, el director cree que muchos aficionados siguen fijándose únicamente en la superficie. En una entrevista concedida a la revista Animage, Tomino fue especialmente crítico con ese sector del fandom:
"Dentro de los fans de 'Gundam', hay muchos que hacen comentarios que se alejan mucho de ir en contra de la guerra. Parecen haberse quedado en la mentalidad de unos meros frikis militaristas. Al final, nada con substancia les llega de verdad", puntualiza.
El cineasta también dejó entrever que no termina de sentirse identificado con la evolución reciente de la saga. Aunque reconoce el enorme nivel técnico alcanzado por las producciones actuales, considera que el trasfondo ha perdido fuerza frente al impacto visual.
"Las palabras que salen de sus bocas siempre son algo así como 'las batallas de los Mobile Suit son muy guays'. Hoy en día, creadores más jóvenes están haciendo 'Gundam', pero no hay ni una pizca de experiencia sobre la guerra en lo que hacen, solo son historias con imágenes", se lamenta Tomino. "Es mi responsabilidad por no haberles enseñado", concluye.
No es la primera vez que el autor expresa este tipo de opiniones. En varias entrevistas durante los últimos años ha insistido en que le preocupa que el público convierta Gundam en un simple espectáculo de robots gigantes, cuando su intención siempre fue utilizar la ciencia ficción para cuestionar la violencia y las consecuencias de los conflictos armados.
Precisamente por esa inquietud, Tomino ya dejó caer que estudia volver con un nuevo proyecto original inspirado en las guerras contemporáneas. Aunque todavía no ha anunciado oficialmente una nueva serie ni una película, el creador ha reconocido que sigue reflexionando sobre cómo abordar los conflictos actuales desde una perspectiva diferente a la que ha desarrollado durante décadas. Si finalmente regresa, todo apunta a que mantendrá intacta la esencia que convirtió a Gundam en mucho más que una saga de mechas: una crítica frontal a la guerra que, según su propio creador, demasiados espectadores todavía no han terminado de comprender.















