1. Vandal Random
  2. Noticias
  3. Crítica de 'The Beauty': Ryan Murphy tropieza en su versión de 'La sustancia', aunque va sobrado de sangre y horror corporal

Crítica de 'The Beauty': Ryan Murphy tropieza en su versión de 'La sustancia', aunque va sobrado de sangre y horror corporal

Disney Plus ha estrenado esta semana esta nueva serie protagonizada por Evan Peters, Rebecca Hall, Anthony Ramos y Ashton Kutcher y ya bate récords de visualizaciones en la plataforma.
Crítica de 'The Beauty': Ryan Murphy tropieza en su versión de 'La sustancia', aunque va sobrado de sangre y horror corporal
·
Actualizado: 14:25 23/1/2026
la sustancia
ryan murphy
the beauty

Si American Horror Story fuese a una fiesta de alta costura, bebiera demasiado champán y decidiera “hablar en serio” sobre la tiranía de la imagen, probablemente saldría algo parecido a The Beauty: un thriller de terror corporal que convierte la belleza en un contagio… y el deseo en una trampa. La premisa, heredada del cómic de Image, es tan macabra como simple: un “milagro” (sexual y viral) vuelve a la gente físicamente perfecta, pero el regalo trae factura y la carne acaba pasando por caja.

Si te suena esta premisa no es casualidad, se parece mucho a la de La sustancia, de hecho, es tan reciente la película protagonizada por Demi Moore que es inevitable citarla al hablar de The Beauty. ¿Es tan parecida? Sí y no. Cabe destacar que se basa en unos cómics que se publicaron antes que la película de Coralie Fargeat, aunque la influencia es más que clara en la serie de Myrphy.

El arranque juega con el gancho del true crime glam: supermodelos que mueren de formas espantosas, policías federales siguiendo pistas entre focos, pasarelas y cadáveres demasiado fotogénicos para estar quietos. Los agentes Cooper Madsen (Evan Peters) y Jordan Bennett (Rebecca Hall) tiran del hilo en Europa —París como escaparate y, de fondo, una ruta de ciudades tan turísticas como sospechosas— hasta toparse con un imperio corporativo que huele a “solución” vendida como salvación.

Exceso, sátira y bisturí

Lo más murphyano no es la sangre (que la hay), sino la sátira, el morbo, crítica social, camp y un punto de “voy a apretar un poco más” cuando crees que ya ha apretado suficiente. Ahí está su talento para el espectáculo y el worldbuilding —ese don para que todo parezca carísimo y ligeramente indecente—, y también su talón de Aquiles: a ratos la serie se desmadra y la trama se vuelve una montaña rusa que no siempre sabe a dónde quiere ir.

PUBLICIDAD

En el reparto hay gasolina de sobra. Peters funciona como ancla “terrenal” (lo cual tiene gracia si recuerdas su historial en el universo Murphy), y Hall aporta ironía y algo de sentimiento; de hecho, una de las decisiones más comentadas en los primeros episodios es cómo la historia juega con la identidad —literalmente— cuando el “cambio” llega a personajes clave. Ashton Kutcher se lo pasa bien como magnate biotech/tech, y el elenco se permite el circo del stunt casting con cameos que parecen diseñados para llamar la atención en TikTok y X.

La llaga real bajo el glamour

Como terror, The Beauty es más horror dermatológico que susto de pasillo: piel, fluidos, metamorfosis, el cuerpo convertido en escenario de una idea. Podría encuadrarse dentro del terror corporal “de prestigio”, estira el concepto más de la cuenta. El resultado: cuando acierta, es obscenamente divertida; cuando se atasca, parece una pasarela de influencers y famosetes.

Lo interesante es que, bajo el gore, la serie apunta a una llaga muy real: la economía de la comparación. Hay evidencia sólida de que compararse online se asocia, en promedio, con más preocupación por la imagen corporal y conductas alimentarias problemáticas; y organismos como la OMS Europa vienen alertando del aumento del uso problemático de redes entre adolescentes. Si a eso le sumas que en contextos de cirugía estética se han observado prevalencias relevantes de trastorno dismórfico corporal, entiendes por qué una ficción que convierte la belleza en epidemia no suena tan “fantástica” como querríamos. Murphy lo lleva al extremo para que duela (y para que rías incómodo).

¿Veredicto? No es fina, pero engancha: un plato demasiado condimentado que, si te va el Murphy más salvaje (el que mezcla lujo, pecado y bisturí), puede ser tu placer culpable.

Comentarios: 0

En forosComentar en nuestros foros

Más sobre Series

RANDOM
Flecha subir