Científicos han revelado la existencia de un vasto paisaje oculto bajo la capa de hielo antártico, compuesto por colinas y valles esculpidos por antiguos ríos, preservado durante millones de años. Este paisaje, de tamaño considerable, ha permanecido potencialmente intacto durante más de 34 millones de años. El descubrimiento de área, de unos 32.000 kilómetros cuadrados demostraría que este continente no siempre estuvo desprovisto de vida.
Sin embargo, el actual calentamiento global podría amenazar con exponer este mundo oculto, según advierten investigadores de Reino Unido y Estados Unidos. Stewart Jamieson, de la Universidad de Durham y autor principal del estudio, describe este descubrimiento como un paisaje por descubrir, subrayando que es menos conocido que la superficie de Marte.
El equipo de investigación utilizó un enfoque innovador, recurriendo a imágenes de satélite de la superficie para trazar las características geológicas bajo la capa de hielo.
A través de la técnica de radiosondeo, un avión envió ondas de radio al hielo y analizó los ecos para revelar las formas subyacentes. Este método permitió descubrir un paisaje fluvial con valles pronunciados y colinas puntiagudas, similar a regiones montañosas en la Tierra, como Snowdonia en Gales.
Vegetación y vida animal
La región, alguna vez albergó bosques, árboles y posiblemente animales. Ahora, congelada en el tiempo, la luz del sol no ha tocado este mundo oculto en al menos 14 millones de años, posiblemente más. Los investigadores creen que este paisaje quedó expuesto por última vez hace más de 34 millones de años, cuando la Antártida se congeló por primera vez. Aunque está a cientos de kilómetros tierra adentro del borde del hielo, el calentamiento global podría cambiar esto, replicando condiciones atmosféricas similares a las de aquella era.
El descubrimiento sugiere la existencia de otros paisajes antiguos aún por descubrir en la Antártida. Sin embargo, la investigación publicada en Nature Communications advierte sobre los riesgos del calentamiento global y su impacto en estos paisajes ancestrales. A pesar de la esperanza brindada por el hecho de que calentamientos pasados, como el del Plioceno, no expusieron este paisaje, la incertidumbre persiste sobre el punto de inflexión para un deshielo descontrolado.
Animales sí, humanos no
Teniendo en cuenta que la especie homo, que en última instancia condujo al ser humano actual, el homo sapiens, y sus parientes extintos como el homo neanderthalensis, el homo denisova, el homo erectus, etc., sólo se separó de los primeros grandes simios hace unos 6 o 7 millones de años, mientras que los humanos modernos sólo han existido durante unos 250/300.000 años. Mientras que esta región ha muchos más millones de años congelada.
Si bien hay pruebas provisionales de que otras especies humanas primitivas podrían haber podido cruzar distancias relativamente pequeñas de agua, probablemente sólo sobre troncos, la Antártida está a unos 4.000 kilómetros de la masa terrestre más cercana donde existieron los primeros humanos (Sudáfrica), y tal viaje habría sido completamente imposible, incluso si ignoramos las condiciones climáticas.
Un ecosistema templado
Estudios adicionales en la Antártida han revelado más sobre su historia prehistórica, incluyendo la presencia de bosques templados húmedos similares a los encontrados en diversas partes del mundo hoy en día. La investigación en lechos marinos ha descubierto muestras de raíces de plantas, polen y esporas que datan del Cretácico tardío, pintando un cuadro de un ecosistema diverso y vibrante. Además, la Antártida podría haber sido un paso clave para la migración de marsupiales a Oceanía, destacando su papel crucial en la evolución de los mamíferos y la biodiversidad global.















