Las maniobras navales REPMUS/Dynamic Messenger 2025, celebradas frente a las costas portuguesas, dejaron a la OTAN en una posición delicada. Durante los ejercicios, un equipo liderado por Ucrania, en el papel de fuerza adversaria, logró simular el hundimiento de una fragata aliada y dominó todos los escenarios planteados, revelando que las flotas de la Alianza aún no están preparadas para enfrentamientos marítimos donde los drones y sistemas no tripulados juegan un papel decisivo.
El protagonismo de estos ejercicios recayó en el dron naval ucraniano Magura V7, que se ha convertido en un símbolo de la adaptación tecnológica que ha impuesto la guerra moderna en el mar. Su experiencia operativa proporciona a la OTAN conocimientos sobre guerra no tripulada difíciles de replicar fuera de un conflicto real.
Ucrania redefine la guerra naval: sus drones Magura V7 exponen las grietas de la OTAN en REPMUS
Según el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, el contingente ucraniano incluyó unidades de Estados Unidos, Reino Unido, España y otros aliados. Durante cinco escenarios centrados en la defensa de puertos, escolta de convoyes y ataques coordinados, los ucranianos consiguieron imponerse en cada uno, demostrando que sus sistemas no tripulados pueden superar las defensas y la detección de la OTAN.
Una de las maniobras más ilustrativas simuló un ataque a un convoy aliado, donde los drones provocaron suficientes “impactos” para hundir hipotéticamente una fragata. “El problema no era que no pudieran detenernos, sino que ni siquiera detectaron nuestras armas”, declaró una fuente participante. Los Magura V7 desplegados contaban con sensores de reconocimiento, cargas explosivas y ametralladoras a bordo. Las versiones más modernas, como el Magura V7.2, incorporan casco reforzado y navegación mejorada para resistir interferencias electrónicas, demostrando que los drones, junto a la experiencia táctica, constituyen ya una amenaza tangible para flotas tradicionales.
Para la OTAN, estos ejercicios representan un “hito histórico”: por primera vez, la Marina ucraniana lidera la fuerza roja en maniobras de tal envergadura. Los resultados subrayan la urgencia de adaptar la doctrina naval hacia fuerzas híbridas, combinando grandes buques tripulados con enjambres autónomos capaces de realizar vigilancia, disuasión y ataques coordinados, un modelo inspirado en la experiencia ucraniana en el mar Negro y proyectos como Maritime Unmanned Systems Initiative y la agenda Digital Ocean.















