Netflix comenzó el año reforzando su catálogo de thrillers con una de esas producciones de alto perfil que suele reservar para sus grandes apuestas: El botín. Dirigida por Joe Carnahan y protagonizada, además de producida, por Ben Affleck y Matt Damon, la película nos sumerge en una trama llena de tensión y dilemas morales.
En la cinta, un grupo de policías se encuentran con una gran suma de dinero en una casa de un cártel. Atrapados hasta que lleguen refuerzos, deben lidiar con un grupo de criminales que vigilan la zona y un departamento policial local completamente corrupto, que intentará sacar tajada del botín. Lógicamente la tentación de quedarse con el dinero es fuerte, pero está rodeado de polémica. El grupo de agentes de Miami involucrado en esta operación critican el retrato de la policía, especialmente aquellos en cuya historia real se basa la película.
Ben Affleck y Matt Damon se enfrentan a una demanda por difamación tras el estreno de su última película en Netflix
La situación ha ido escalando en las últimas semanas, hasta el punto que ha llegado a los tribunales. Según informa Entertainment Weekly, los oficiales Jason Smith y Jonathan Santana han presentado una demanda contra Netflix, Falco Productions y Artists Equity, acusándoles de difamación y de provocarles angustia emocional. Los demandantes argumentan que la película distorsiona gravemente los hechos reales y retrata a los protagonistas violando repetidamente protocolos policiales, lo que, según afirman, perjudica su reputación y la de sus compañeros.
Aunque sus nombres no se mencionan explícitamente en la película, aseguran que muchas personas han relacionado directamente la trama con ellos, y eso habría generado fricciones en el departamento. Además, los agentes afirman que, tras el estreno de la película en Netflix, han recibido comentarios y sospechas sobre cómo financian su estilo de vida, incluyendo reformas, embarcaciones, coches y la educación privada de sus hijos.
Antes del estreno, sus abogados intentaron impedir que El botín llegara a la plataforma. En 2025, enviaron cartas a Affleck, Damon y Netflix solicitando el retraso del lanzamiento, argumentando que el contenido podría ser difamatorio. Según explican, la respuesta llegó después del estreno, defendiendo que la película no acusaba directamente a los agentes de ninguna actividad ilegal, más bien al contrario.
Hasta el momento, ni Ben Affleck, ni Matt Damon, ni los representantes de Artists Equity han hecho declaraciones públicas sobre el caso. Netflix tampoco se ha pronunciado mientras la disputa continúa en los tribunales.















