Nueva York reafirma su posición como imán para las grandes fortunas globales, según el último ranking internacional que agrupa a las ciudades con más multimillonarios del planeta. Con más de cien personas con un patrimonio superior a los 1.000 millones de dólares residiendo en su área metropolitana, la ciudad estadounidense distancia con claridad a sus rivales tradicionales en la competición por atraer y retener a los ultra-ricos, según el informe más reciente.
Detrás de la “Gran Manzana”, regiones como Hong Kong y Moscú se sitúan en los lugares altos de la clasificación, aunque con cifras sensiblemente menores. Y hay un matiz que sobresale al repasar el listado completo: Asia aparece con fuerza y no solo por sus dos o tres nombres habituales, sino por la cantidad de ciudades que se repiten en la parte alta y media del ranking. El auge de estos centros financieros asiáticos en las últimas décadas —alimentado por su papel como bisagras del comercio global, la consolidación de mercados de capitales y políticas activas de atracción de inversión— ha empujado a varias metrópolis europeas fuera de los primeros puestos.
Por qué España no aparece arriba
La ausencia de ciudades españolas en la cima de este tipo de listados refleja estructuras económicas y normativas distintas a las de los hubs financieros dominantes. Pese a la creciente presencia de fortunas en ciudades como Madrid y Barcelona, ninguno de estos núcleos urbanos figura aún entre los primeros del mundo por número absoluto de multimillonarios, en parte porque el “efecto imán” se concentra en plazas con redes financieras más densas y mayor conectividad internacional.
Este fenómeno no solo habla de riqueza acumulada, sino de dinámicas urbanas y legales: la concentración de servicios financieros, la disponibilidad de mercados de capitales sofisticados y regímenes fiscales competitivos son factores relevantes para que los individuos de altísimo patrimonio elijan un domicilio. Ciudades con ecosistemas de negocios profundamente globalizados —y, en el caso de Asia, con varias metrópolis compitiendo a la vez por ese capital— gozan, en consecuencia, de mayor presencia de residentes ultra-adinerados.
Densidad de riqueza y debate social
Aunque Madrid y París no lideran esta lista específica de multimillonarios, otras métricas de riqueza urbana muestran fenómenos distintos: por ejemplo, según otros informes internacionales, ciudades europeas como Milán destacan por su alta densidad de millonarios en relación con la población total, una medida diferente pero complementaria que ilustra cómo se distribuye la riqueza en distintas escalas demográficas.















