El cine español despide a uno de sus intérpretes más queridos y respetados. Manolo Solo ha fallecido a los 62 años como consecuencia de un cáncer, tal y como ha comunicado la Academia de Cine. El actor deja tras de sí una carrera de más de tres décadas en la que brilló sobre los escenarios, en la gran pantalla, en televisión e incluso en el doblaje, convirtiéndose en uno de esos rostros capaces de engrandecer cualquier producción con apenas unas escenas. Su talento fue reconocido con el premio Goya al mejor actor de reparto por su inolvidable interpretación en Tarde para la ira.
Adiós a Manolo Solo, el actor que convirtió cada papel en una interpretación inolvidable
Nacido en Algeciras en 1964 y criado en Los Barrios (Cádiz), Manuel Fernández Manzano, nombre real del intérprete, encontró en el teatro el lugar donde comenzó a forjar una carrera que acabaría convirtiéndolo en una figura imprescindible del audiovisual español. Con el paso de los años demostró una extraordinaria capacidad para adaptarse a cualquier registro, desde el drama más intenso hasta el thriller o la comedia, convirtiéndose en uno de los secundarios más solicitados de la industria.
🔴 Fallece el actor Manolo Solo a los 62 años. Recibió el Goya a Mejor Actor de Reparto por Tarde para la ira, y estuvo nominado por B, la película, El buen patrón, Cerrar los ojos y Una quinta portuguesa. pic.twitter.com/joP9gJVjGi
— Academia de Cine (@Academiadecine) July 30, 2026
Su filmografía está repleta de títulos fundamentales del cine español contemporáneo. Participó en películas tan celebradas como El laberinto del fauno, Celda 211, La isla mínima, B, la película, El buen patrón, Cerrar los ojos o Una quinta portuguesa, dejando siempre interpretaciones llenas de matices. En televisión también fue un rostro habitual gracias a series como El Ministerio del Tiempo, 30 monedas y numerosas producciones nacionales que consolidaron su enorme prestigio entre el público.
El punto de inflexión de su carrera llegó en 2016 con Tarde para la ira, el debut como director de Raúl Arévalo. A pesar de su breve presencia en pantalla, su interpretación de Santi Triana fue crucial para la historia y recibió elogios de la crítica. Este trabajo le valió el Goya al mejor actor de reparto, el Premio Feroz y el reconocimiento de la Unión de Actores. A lo largo de los años, también fue nominado al Goya por B, la película, El buen patrón, Cerrar los ojos y, más recientemente, por Una quinta portuguesa, demostrando una regularidad excepcional.
Más allá de la imagen, Manolo Solo dejó una huella imborrable en el doblaje. Los fans de Dragon Ball lo recuerdan por dar voz a personajes icónicos como Tao Pai Pai en la serie original y el Androide 17 en Dragon Ball Z. También participó en numerosas producciones de animación y prestó su voz a diversos personajes a lo largo de su carrera.
Con su fallecimiento, perdemos a un actor imprescindible que, sin necesidad de protagonizar, elevaba el nivel de cualquier película o serie con su sola presencia. Compañeros, directores y espectadores coinciden en destacar su profesionalidad, naturalidad ante la cámara y capacidad interpretativa, que lo convirtieron en uno de los grandes nombres del cine español contemporáneo. Su legado perdurará en una filmografía repleta de trabajos memorables que acompañarán a varias generaciones. Descanse en paz.















