Con la creación de Facebook, Mark Zuckerberg pasó de ser un estudiante de Harvard a una de las figuras más reconocibles del planeta. Más de dos décadas después, su influencia en el mundo de la tecnología y los negocios sigue siendo enorme, aunque no exenta de controversia.
A lo largo de los años, Zuckerberg se ha visto salpicado por numerosos escándalos, entre ellos, la implicación de su red social en la polarización política durante las elecciones estadounidenses de 2016, que culminaron con la victoria de Donald Trump. No ha sido su única polémica: también se ha cuestionado su estilo de liderazgo, su obsesión por ganar la carrera de la inteligencia artificial y las exigencias laborales dentro de sus empresas. Una de las voces más críticas en este aspecto es la de Brit, una exempleada de Meta que trabajó allí hasta 2023.
Impactante testimonio contra Meta y Mark Zuckerberg: una extrabajadora acusa a la empresa de arruinar su salud y bienestar
En un vídeo que acumula miles de visualizaciones en TikTok, relata cómo su paso por la compañía afectó profundamente a su bienestar: "Estaba infeliz y enferma", afirma, mostrando imágenes que evidencian un gran cambio físico desde que dejó el puesto. "Pasé de estar agotada y sin rumbo a convertirme en la mejor versión de mí misma", asegura.
Hoy en día, Brit se dedica a compartir contenidos en TikTok, donde suma más de 40.000 seguidores. Desde su cuenta (@clearlythere), no solo denuncia las condiciones laborales dentro de Meta, sino que también responde preguntas sobre el funcionamiento interno de la empresa y sus aplicaciones.
Brit destaca que el entorno laboral dentro de Meta es muy exigente. Se habla de una cultura PSC (Performance Summary Cycle) que incentiva trabajar más y destacar ante otros colegas, generando una alta competitividad que, a la larga, puede pasar factura y dinamitar las relaciones entre empleados y compañeros. No faltan los numerosos relatos de backstabbing -apuñalamientos por la espalda-, rivalidades internas y necesidad constante de autopromoción para avanzar en la carrera profesional, todo ello consecuencia directa de las propias políticas de la empresa.
La exempleada afirma que la enorme cantidad de contratos externos y la presión extrema de Meta en algunos proyectos derivaron en casos de ansiedad, PTSD y enfermedades severas en varios de los moderadores contratados en España y Ghana para controlar según qué publicaciones en la red social. Aunque la empresa ha sido demandada por ello, afirma que nada ha cambiado.
Uno de los temas más recurrentes entre sus seguidores es la falta de atención al cliente. Según ella, este servicio prácticamente no existe, ya que "no es una prioridad para Mark Zuckerberg". Va más allá: asegura que muchas cuentas de negocios son desactivadas injustamente debido a sistemas automatizados de inteligencia artificial fácilmente manipulables. Esta situación, dice, deja a muchas empresas y profesionales sin acceso a herramientas vitales, provocando consecuencias catastróficas para sus ingresos.
Zuckerberg no es el único magnate tecnológico bajo el foco. Elon Musk, líder de Tesla, SpaceX y ahora X (antes Twitter), también protagoniza titulares por sus posturas políticas y su gestión empresarial, generando un debate constante sobre el poder de los gigantes tecnológicos y su impacto en la sociedad.