Si uno repasa la filmografía de Christopher Nolan, hay títulos que marcan un antes y un después. Interstellar es, sin discusión, uno de ellos. Estrenada en 2014, la película se convirtió en un fenómeno cultural y científico a partes iguales: un drama espacial con vocación íntima, sostenido por la interpretación de Matthew McConaughey y Anne Hathaway, que además terminó llevándose el Óscar a los Mejores Efectos Visuales gracias a su ambiciosa recreación de agujeros negros y viajes interestelares.
La historia nos trasladaba a un futuro asfixiante, con la Tierra agonizando bajo tormentas de polvo y cosechas fallidas. Ante la inminente extinción, un grupo de astronautas cruzaba un agujero de gusano en busca de un nuevo hogar para la humanidad. Pero, como suele ocurrir en el cine de Nolan, la épica cósmica era solo la superficie: en el fondo, Interstellar hablaba del tiempo, la culpa y el vínculo irrompible entre padres e hijos.
La frase demoledora de Nolan a Timothée Chalamet después de Interstellar: 'Hiciste lo que te dio la gana, fuiste muy oscuro'
En ese núcleo emocional aparecía un joven Timothée Chalamet, mucho antes de consolidarse como una de las grandes estrellas de su generación gracias a Dune, Wonka, A Complete Unknown o la reciente Marty Supreme. En Interstellar interpretaba a Tom, el hijo de Cooper durante su adolescencia. Su presencia era breve, casi fugaz, pero formaba parte de una de las secuencias más devastadoras del filme: aquella en la que el protagonista contempla, impotente, años de mensajes acumulados de sus hijos mientras él apenas ha envejecido.
Lo que pocos sabían es que Chalamet decidió grabar por su cuenta algunas de esas intervenciones en vídeo. Una aportación personal que no terminó de convencer a Nolan. Años después, ambos han coincidido en una proyección especial en IMAX 70 mm en el AMC Universal CityWalk de Los Ángeles, donde el actor entrevistó al director ante el público.
Fue allí cuando Nolan, fiel a su franqueza británica, recordó aquel momento. Confesó que no le entusiasmaba el “tono oscuro” que Chalamet imprimía a sus escenas. Le parecía excesivo. Se lo hizo saber. Pero el joven intérprete mantuvo su apuesta. "Hiciste lo que te dio la gana", vino a admitir Nolan entre risas (vía Variety), reconociendo que no era un acto de rebeldía, sino de convicción. Chalamet había tomado decisiones meditadas y quería llevarlas hasta el final.
"Cuando grababas los mensajes desde casa, había algo en particular que te hacía adoptar un tono oscuro. Me parecía demasiado. No me gustaba mucho. Te lo conté y tú hiciste lo que te dio la gana y seguiste adelante. Pero yo pensaba: 'Él sabe lo que quiere hacer y tiene una idea'", concluye el realizador de la futura La Odisea. Si algo define a Nolan, más allá del espectáculo, es esa búsqueda obsesiva de coherencia interna que termina dando forma definitiva a sus mundos imposibles.















