Artemis II ya ha dejado atrás su momento más crítico y espectacular: el sobrevuelo de la Luna. La NASA confirmó el 6 de abril que la tripulación completó su periodo de observación lunar y que la nave Orión había iniciado el regreso hacia la Tierra en una trayectoria de retorno libre. Según la actualización oficial del vuelo, este 7 de abril la nave debía salir de la esfera de influencia lunar a primera hora de la tarde en horario estadounidense.
La misión hizo historia durante ese paso alrededor de la cara oculta porque sus cuatro astronautas se convirtieron en los humanos que más lejos han viajado jamás de la Tierra. La NASA y Reuters sitúan el nuevo récord en 252.756 millas, unos 406.770 kilómetros, por encima de la marca que mantenía Apolo 13 desde 1970.
Un récord histórico en torno a la Luna
A bordo viajan Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, en la primera misión tripulada hacia las proximidades de la Luna desde el programa Apolo. Durante el sobrevuelo, la cápsula pasó por la cara oculta, sufrió el esperado corte temporal de comunicaciones con la Tierra y completó varias horas de observación de la superficie lunar.
La jornada dejó además algunas de las imágenes y momentos más potentes de toda la misión. AP y la NASA destacan que la tripulación contempló un eclipse solar durante el vuelo y propuso bautizar dos cráteres con los nombres de “Integrity”, por la nave, y “Carroll”, en homenaje a la esposa fallecida de Wiseman. La carga simbólica fue enorme, pero la misión sigue siendo ante todo un ensayo técnico decisivo para los próximos pasos del programa Artemis.
El regreso marca la otra gran prueba
Conviene subrayar también qué es y qué no es Artemis II. No se trata de un alunizaje, sino de una misión de prueba para validar con tripulación real los sistemas de Orión y del programa lunar estadounidense. Su función es allanar el camino para futuras misiones con objetivos más ambiciosos, incluidas las que buscarán volver a posar astronautas sobre la superficie lunar.
Ahora empieza la otra mitad del reto: volver a casa sin incidentes. La propia NASA ha insistido en que el éxito completo no se podrá dar por cerrado hasta el amerizaje en el Pacífico, previsto esta semana si no surge ningún problema.















