La idea de que los lácteos son un alimento imprescindible para la salud sigue muy extendida, pero el nutricionista Aitor Sánchez desmonta este mito con argumentos claros y contundentes. “Esto no es ningún debate científico, es una realidad aplastante”, afirma con firmeza. Y es que, como explica, existen millones de personas en el mundo que no consumen lácteos, ya sea por alergias, por cuestiones culturales o simplemente por falta de acceso.
No son imprescindibles en la dieta
Sánchez señala que no tiene sentido llamar imprescindibles a los lácteos cuando en el sudeste asiático, por ejemplo, son prácticamente inexistentes en muchas cocinas. “¿Cómo van a ser imprescindibles si hay personas que no pueden tomarlos por alergias o intolerancias?”, cuestiona. Lejos de ser un alimento fundamental, recuerda que los lácteos son solo un alimento más dentro de una dieta variada, y que no hay razón científica para situarlos como pilar único de una nutrición adecuada.
La fama de los lácteos proviene en parte de su contenido en calcio, pero Aitor Sánchez aclara que este mineral está presente en otros alimentos. “Ese mismo mineral lo podemos encontrar en muchos otros alimentos”, señala, insistiendo en que una dieta sin lácteos puede cubrir perfectamente las necesidades nutricionales, siempre que se planifique correctamente.
El nutricionista también desmonta las críticas que reciben dietas como la vegana o aquellas sin lácteos, que a menudo se tildan de “incompletas”. “Están completamente injustificadas esas críticas”, recalca. Según Sánchez, las dietas sin lácteos no tienen por qué poner en riesgo la salud, siempre que se mantenga un equilibrio con otros alimentos ricos en nutrientes clave, como las legumbres, frutos secos, verduras de hoja verde y cereales integrales.
Sánchez deja claro que los lácteos no son un pilar obligatorio en la alimentación humana. “Se puede hacer una alimentación sin lácteos sin ningún tipo de problema”, concluye.















