Adam Driver confiesa, tras unirse oficialmente al UCM como Míster Siniestro en el reboot de los X-Men, que Kylo Ren no tenía renunciar al lado oscuro de la Fuerza en los guiones originales de la trilogía de J.J. Abrams. La idea era conducir al personaje por el camino opuesto al de Darth Vader, llevado al hijo de Leia y Han Solo a la oscuridad absoluta, consumido por la misma. Sin embargo, el también responsable de 'Perdidos' dio un inesperado volantazo a la historia desviando la evolución del personaje hacia Ben Solo.
Según explica Adam Driver, la intención original era mostrar a Kylo Ren como un Sith absoluto, consumido por el lado oscuro y renunciando al camino de su abuelo, evitando a cualquier precio acercarse a la luz: "La idea de J.J. era casi el viaje opuesto al de Vader", explica. "Darth Vader comienza siendo el más confiado y comprometido con el lado oscuro. En la última película, es el más vulnerable y débil", continua. "Kylo debía comenzar confundido y vulnerable, y luego terminar la trilogía completamente consumido por la oscuridad".
"Pero eso último cambió. Evolucionar hacia Ben Solo nunca fue parte de ello". J.J. Abrams, llegado el momento, tomó la decisión de revertir el carácter oscuro de Kylo Ren para iniciar su camino hacia el lado luminoso de la Fuerza, poniendo fin a ello al que apuntaba a ser el villano definitivo de Star Wars: implacable, inamovible y desde luego decidido para sembrar el mal por toda la galaxia. Adam Driver no parece demasiado contento con ese inesperado giro, pero ahora tiene la oportunidad de encarnar a uno de los mayores villanos de Marvel de la mano de los mutantes.
