Información del juego
I Hate This Place es un survival horror isométrico desarrollado por el estudio polaco Rock Square Thunder y basado en la serie de cómics homónima creada por Kyle Starks y Artyom Topilin, nominada a los premios Eisner. El juego está disponible en PC, PlayStation 5, Xbox y Nintendo Switch, y tendrá una edición física “Elena’s Edition” en PS5 y Switch el 9 de abril de 2026, distribuida por Meridiem Games con extras como funda especial, carta secreta y libro de arte.
Resumen
La historia sitúa al jugador en el rancho Rutherford, “el peor lugar del mundo”, una extensa propiedad maldita donde la realidad se retuerce y coexisten pesadillas de distintas épocas y dimensiones. Encarnas a Elena, que llega al rancho en busca de respuestas sobre un oscuro pasado familiar y acaba despertando fuerzas sobrenaturales que amenazan con destrozar todo lo que creía saber sobre el mundo. A partir de ahí, debes registrar bosques encantados, búnkeres infestados, un pueblo en ruinas y otros enclaves del rancho, desenterrando secretos mientras las manifestaciones de la maldición se vuelven cada vez más agresivas.
En lo jugable, I Hate This Place es “un juego clásico de terror, supervivencia e ingenio” con vista isométrica. Tu objetivo es sobrevivir en una tierra maldita infestada de criaturas retorcidas y fenómenos que distorsionan la realidad, lo que exige explorar a fondo cada área, reunir recursos vitales y fabricar equipo esencial: trampas, herramientas, armas improvisadas y elementos de defensa para reforzar tu campamento y pequeños puestos seguros repartidos por el rancho. El título combina sigilo y combate: a menudo es mejor moverse despacio, controlar el ruido y la luz de tu linterna y elegir cuándo esconderte o plantar cara, porque muchos encuentros directos pueden resultar letales.
El ciclo día-noche es clave en la estructura: durante el día exploras, saqueas, reparas y amplías tu refugio, mientras que la noche convierte el rancho en una auténtica zona de caza donde “las auténticas pesadillas salen a pasear”. Entonces aparecen más enemigos y más agresivos, la visibilidad cae y el entorno se vuelve mucho más peligroso, de modo que el ritmo del juego alterna entre preparación y aguante, reforzando la tensión propia del survival horror clásico. La muerte no es solo un “game over”: tu progreso se ve afectado y te obliga a replantear rutas, equipo y prioridades para la siguiente incursión.
En el plano visual, I Hate This Place apuesta por un estilo cómic ochentero muy marcado: personajes, criaturas y escenarios se presentan con líneas gruesas, colores contrastados y un diseño deliberadamente “sucio” que remite a portadas de cómics de terror clásicos. Los monstruos y las distorsiones de la realidad refuerzan esta estética, con casas que parecen dibujarse a tu alrededor, bosques que cambian de aspecto y estructuras imposibles que aparecen donde antes no había nada. La combinación de ese look de cómic, la perspectiva isométrica y la banda sonora tensa crea una atmósfera muy particular dentro del género.
En cuanto a la recepción, al ser un lanzamiento reciente todavía está consolidando su presencia, pero las primeras impresiones lo destacan como un survival horror de fuerte identidad, centrado en la exploración, el sigilo y la gestión de recursos en un mundo abierto isométrico relativamente amplio. Se valora especialmente su ambientación ochentera y la integración del material de cómic, mientras que algunas críticas apuntan a una curva de dificultad exigente y a lo duro que puede resultar para quienes esperan una experiencia más directa o orientada a la acción.