Información del juego
Constance es un metroidvania de acción en 2D dibujado a mano desarrollado por el estudio alemán Blue Backpack (antes btf Games) y lanzado el 24 de noviembre de 2025 en PC, con versiones para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y Switch 2 previstas para 2026. Concebido como una aventura desafiante pero precisa, el juego combina exploración, combate y plataformas muy técnicas para contar la historia de una joven artista que lucha por superar el agotamiento mental y emocional que amenaza con consumirla.
Resumen
En Constance, los jugadores controlan a la protagonista homónima, una ilustradora que se adentra en un “mundo interno” colorido pero en decadencia, un palacio mental donde sus preocupaciones, dudas y traumas toman forma de criaturas y jefes a los que debe enfrentarse armada con un pincel. Cada región del mapa representa un aspecto distinto de su vida —la presión creativa, el equilibrio entre trabajo y vida personal, la pérdida de propósito— y los monstruos que habitan estos escenarios simbolizan miedos concretos, desde la ansiedad hasta el perfeccionismo paralizante. A través de escenas jugables y flashbacks, el juego aborda temas como el burnout, la autoexigencia y la búsqueda de sentido, integrándolos en la propia progresión mecánica.
La jugabilidad se enmarca en el metroidvania clásico: un gran mundo interconectado, lleno de rutas bloqueadas que se abren al obtener nuevas habilidades. Constance puede saltar, atacar, impulsarse con el pincel y, a medida que avanza, desbloquea movimientos como Paint Dive, Paint Stroke, Wall Dive, clon de pintura o dashes adicionales, que amplían tanto sus opciones de combate como las posibilidades de navegación por escenarios cada vez más complejos. El diseño apunta a una mezcla entre la exploración y backtracking de Hollow Knight y el plataformeo preciso y exigente de Celeste, con secciones de plataformas muy afinadas que obligan a dominar el control aéreo y la gestión de un medidor de “pintura” que limita el uso de habilidades especiales.
El combate se apoya en patrones claros y arenas bien delimitadas, con enemigos variados y grandes jefes que ponen a prueba el dominio de las habilidades recién adquiridas. Uno de los sistemas más interesantes es la posibilidad, al morir, de elegir entre reaparecer en el último punto de descanso o revivir en el lugar de la caída a cambio de aumentar la dificultad: los enemigos ganan vida, hacen más daño y castigan prácticas antes seguras, como atravesarlos con el dash. Esta mecánica de “seguir adelante bajo presión” refuerza el mensaje del juego sobre la perseverancia y el coste de empujar más allá de los propios límites, enlazando narrativa y sistema de riesgo-recompensa.
Visualmente, Constance destaca por sus animaciones dibujadas a mano y por un mundo vibrante donde cada zona tiene paleta, enemigos y obstáculos propios. Aunque algunos análisis señalan que el diseño de niveles puede resultar algo cuadriculado y que ciertas áreas podrían beneficiarse de mayor variedad visual, la dirección artística y la “tinta” en movimiento han sido ampliamente elogiadas, al igual que la forma en la que el deterioro del mundo refleja el estado mental de la protagonista. La banda sonora y el diseño sonoro acompañan el tono melancólico y esperanzador a la vez, subrayando momentos clave en combates y secuencias de plataformas.
En cuanto a la recepción crítica, Constance se ha convertido en uno de los metroidvania sorpresa de 2025, con notas altas en medios como Hobby Consolas, GameSpot o portales especializados en el género. Las críticas destacan la jugabilidad precisa, el diseño de jefes, la integración orgánica del mensaje sobre salud mental y el equilibrio entre desafío y sensación de justicia: es duro, pero rara vez se percibe como injusto. Entre los puntos menos brillantes, se mencionan cierta rigidez en la estructura de algunas zonas y un diseño de mapas que, en ocasiones, se siente demasiado ordenado, pero el consenso general lo sitúa como uno de los metroidvania recomendados para cualquier aficionado al género, incluso “en un mundo post‑Silksong”.