Little Nightmares cuenta ya con tres entregas y todas ellas se han caracterizado por una fuerte ambientación, con ambientes sobrecogedores, pero siempre desde una perspectiva alejada. Llevar sus sensaciones a la realidad virtual era algo digno de ver, y con Little Nightmares VR: Altered Echoes hemos comprobado que la idea parece un completo acierto. Vivir en primera persona la experiencia supone una gran novedad, no solo por su capacidad de terror, sino de interacción a los mandos.
Hemos jugado una versión en desarrollo para PS5 con el dispositivo PlayStation VR2 durante cerca de una hora. Lo primero que tenemos que decir es que se mantiene la esencia de la saga Little Nightmares, con una ambientación muy cuidada y que nos ha impresionado por hacernos sentir realmente dentro de los juegos, en la piel del protagonista. Hay mucho sigilo y algunos puzles como en los juegos originales, así como momentos en que salir corriendo, con la diferencia de que ahora todo es en primera persona.
Una inmersiva y sobrecogedora perspectiva sobre Little Nightmares
Jugamos como Dark Six, la niña que conocemos desde la primera entrega, ahora fragmentada y con tan solo una parte de la personalidad de Six. Impacta cuando te pones las gafas y tienes visión del entorno con los bordes negros que forman tu capucha.
Realmente te sientes ahí, y lo primero que vemos es una habitación vacía, solitaria y con objetos flotando para crear un entorno de lo más perturbador. Comenzamos a mirar alrededor, a caminar y a darnos cuenta de que en realidad no estamos solos.
El Larguirucho nos ha secuestrado, un tenebroso ser de descomunal altura con traje y sombrero que nos persigue en varias situaciones. También nos encontramos con una especie de bots de vigilancia cuyos focos debemos evitar. Es un camino muy lineal, como en el resto de juegos de Little Nightmares, ahora con un estilo de juego más cercano al walking simulator, con salas que cambian cuando te das la vuelta y vuelves a visitarlas.
Pero hay mucha interacción, más de la que esperábamos. Lo que más nos ha gustado es que puedes escalar casi cualquier cosa. Si encuentras un mueble o una pila de objetos, puedes estirar una y otra mano (con los mandos de PS VR) para imitar la acción de escalada y así ir avanzando en vertical. Existían varios momentos en esta demo especialmente centrados en esta dinámica, y salvo alguna imprecisión, tenemos que decir que funcionaba bastante bien.
También hemos realizado otras acciones al estilo de recoger un mazo y romper los tablones de madera que impedían el acceso por una puerta. Todo realizando movimientos naturales, tal y como los harías en el mundo real: agacharte y mirar hacia abajo para empuñar el mazo por su base, y a continuación llevarlo hacia atrás para coger impulso y realizar el golpeo. También había una situación en que aprovechar los objetos del decorado para lanzarlos contra un cristal, romperlo e impactar contra un interruptor. Tuvimos que hacer varios intentos, pero nos sirvió para ganar soltura con los mandos y afinar nuestra puntería.
En definitiva, hemos notado que los desarrolladores de Iconik (una compañía francesa especializada en VR) se han esforzado por recuperar las sensaciones de Little Nightmares y llevarlas a un mundo en realidad virtual. Pero nos ha alegrado ver que no ha sido inspirarse sin más, sino que incluyen recursos propios, generando vértigo con el típico pero impactante recurso de escaleras suspendidas sobre el vacío, así como pasillos infinitos que se retuercen a medida que avanzamos por ellos.
Pero lo dicho, es como estar dentro de la casa de muñecas tenebrosa que fueron los anteriores Little Nightmares, sintiéndote muy pequeño dentro de estancias enormes. No nos hemos llevado demasiados sustos, pero las sensaciones que provoca el uso de la realidad virtual son sobrecogedoras, y es toda una experiencia meterte dentro de la piel, en este caso, de Dark Six para tratar de escapar de un lugar enigmático, plagado de extraños artefactos y criaturas.
Y si os preguntáis si es difícil, podéis atascaros, pero más por no haber observado bien el entorno y no haber comprendido que debías accionar cierto interruptor o que podías interactuar con un enganche suelto, por ejemplo. No obstante, su intención no parece ser la de poner las cosas demasiado complicadas, sino adaptar la experiencia Little Nightmares a una experiencia en primera persona, inmersiva y que exprima la poderosa ambientación de los juegos originales. Ahí radica la mayor parte de su interés.
Así que buenas sensaciones con este título, aunque habrá que comprobar cómo de completa es su propuesta, si sus mecánicas son variadas, si su capacidad de inmersión se mantiene y aporta sorpresas, y si su planteamiento narrativo tiene el suficiente interés dentro de la franquicia. Little Nightmares VR: Altered Echoes aparece el próximo 24 abril y desde Bandai Namco nos ha informado de que llegará con textos en español a un precio de 29,99 euros. Estará disponible en PS5 (PSVR), Meta Quest 2, 3, 3S y Steam VR.
Hemos realizado estas impresiones tras haber jugado a una versión en desarrollo para PS5 (PlayStation VR2) en las oficinas de Bandai Namco España.