X
Juegos
Foro
Plataformas
Género/s: Acción / Beat'em up
Fecha de lanzamiento:
PS4, Switch, XBOne:
PC:
PS5:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Mr. Nutz Studio
Producción: Microids
Distribución: Meridiem Games
Precio: 39,99 €
Jugadores: 1-2
Formato: Blu-ray
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: -
ANÁLISIS
Noticias
Avances
Análisis
Trucos
Trofeos
Vídeos

Análisis Asterix & Obelix: Slap Them All, un bonito, aunque mediocre beat 'em up (PS4, PS5, Switch, Xbox One, PC)

Los galos más queridos y famosos de los cómics regresan con un nuevo y bonito videojuego que fracasa en su propuesta jugable.
·
Actualizado: 14:02 1/12/2021
Análisis de versiones PS4, PS5, Switch, Xbox One y PC.

Por mucho que nos apene, los irreductibles galos creados por Goscinny y Uderzo han tenido una suerte muy dispar en el mundo de los videojuegos. No en vano, podríamos decir que la licencia alcanzó a principios de los 90 su nivel más alto gracias a dos compañías japonesas: Sega con su maravilloso Astérix de Master System y Konami con su inolvidable recreativa del mismo nombre. Desde entonces, títulos muy irregulares que no siempre llegaban a la calidad deseada. Por ello, no resulta de extrañar que Microids y Mr. Nutz Studio hayan decidido echar la vista atrás y fijarse en uno de los mejores juegos de estos personajes para intentar traerlos de vuelta a nuestras consolas y ordenadores de la mejor forma posible: con un beat ‘em up a la antigua usanza que, lamentablemente, no le llega ni a la suela de las sandalias del mencionado arcade de Konami.

Tortas con poco gancho

Así pues, nos embarcaremos en un viaje en el que podremos controlar tanto a Astérix como a Obélix mientras repartimos tortazos a todo lo que se mueva y revivimos algunas de las aventuras más célebres de estos héroes, como Astérix en Hispania, Astérix y Cleopatra o Astérix y los Normandos. No esperéis demasiado a nivel narrativo, ya que la historia se nos cuenta con unas sosas ilustraciones estáticas de los personajes que no permiten ver ni siquiera lo que realmente está ocurriendo en escena, por no hablar de la cantidad de momentazos que se omiten y lo acelerado que va todo.

Los golpes especiales, los agarres y los esprints nos consumirán unidades de nuestro medidor de resistencia, pero se recargan tan rápido que casi no podríamos definirlo ni como una mecánica, ya que siempre podremos realizar estas acciones.

Una vez en faena, nuestro objetivo será el de avanzar por una serie de fases completamente lineales mientras nos pegamos con innumerables romanos, bandidos y piratas. Los controles son extremadamente simples y aunque hay diferencias entre ambos galos, todo se resume en un combo básico, un esprint, un botón de ataque especial con algunas variantes según la dirección que pulsemos, la posibilidad de agarrar enemigos para usarlos como armas y un salto que permite un par de golpes aéreos.

No busquéis más porque no lo vais a encontrar, ya que aquí no hay ningún sistema de progresión ni nada parecido, lo que deja nuestro repertorio de acciones en algo extremadamente limitado. De hecho, por no haber no hay ni elementos del escenario con los que podamos interactuar más allá de romper barriles, rocas y similares para abrir caminos y encontrar monedas con las que sumar puntos o comida con la que curarnos.

Esto no debería ser algo negativo per se, pero es algo que se acaba volviendo en su contra por culpa de un diseño de niveles mediocre e insustancial, así como por la nula variedad de enemigos con la que nos encontraremos y su mejorable IA. Casi todos los rivales son poco más que carne de cañón sin ningún tipo de mecánica o patrón de ataque que nos obligue a encararlos de un modo distinto, por lo que al final nos dedicaremos a aporrear el botón cuadrado y a esprintar constantemente para cancelar combos y reposicionarnos. Considerando que al correr haremos daño y que nuestros adversarios pueden ser golpeados incluso cuando están derribados en el suelo, resulta facilísimo mantener esta estrategia y superar fases enteras sin que nos toquen hasta en las dificultades más altas.

Al final, aunque tengan distinto diseño y estadísticas de vida y daño, solo distinguiremos a nuestros rivales en tres tipos: los que se acercan a nosotros para realizar un golpe cuerpo a cuerpo, los que lanzan proyectiles a distancia y los que embisten. De todos ellos, los únicos con los que tenemos que tener mucho cuidado es con los últimos, ya que se vuelven invulnerables al cargar y hay escenarios en los que esquivarlos es complicadísimo si les dejamos hacer.

Por supuesto, el título cuenta con multijugador cooperativo, aunque solo de forma local. Además, no existe fuego amigo ni ninguna mecánica que nos haga jugar en equipo.

Lo peor es que esto es algo que también se aplica a los jefes y el único que parece tener algo medianamente único es Barbarroja, quien se levanta atacando cuando lo tumbamos. Como decimos, la IA deja muchísimo que desear y aunque el juego quiere divertirnos poniendo decenas de enemigos en pantalla, veremos cómo la mayoría de ellos se quedan completamente quietos mientras unos pocos intentan pegarnos con bastante parsimonia (si no paramos de movernos no son capaces de posicionarse bien para realizar sus ataques a corta distancia), lo que nos ha transmitido sensaciones más cercanas a las de un musou que a las de un buen beat ‘em up clásico.

En las carreras nos bastará con aporrear muy rápido un botón para ganar.

Siendo justos, tenemos que admitir que, a pesar de estos defectos, la sensación de repartir guantazos está conseguida y resulta satisfactorio desatar el caos en pantalla utilizando algunos de los movimientos más reconocibles de los cómics, cuyas animaciones se han calcado. O al menos, esas son las sensaciones iniciales que tuvimos durante la primera media hora.

Las fases que introducen algún tipo de peligro u obstáculo en el escenario las podemos contar con los dedos de una mano.

Si decimos esto es porque el título ha sido despojado del componente arcade que tanto caracteriza al género para plantearnos una aventura larguísima que nos ha llevado casi 8 horas completar, una duración que se consigue a expensas de reciclar niveles, ideas, enemigos y jefes una y otra vez (vais a tener pesadillas con la cantidad de veces que os va a tocar repetir la fase del barco pirata), lo que sumado a lo limitada que es su jugabilidad y la poca variedad de rivales que hay acaba por derivar en el tedio más absoluto. Ni siquiera hay un buen sistema de puntos (el que hay no premia ni la realización de combos), rangos o marcadores online que nos incite a repetir niveles, dejándonos con la sensación de estar jugando siempre las mismas fases, pero con fondos distintos (y a veces ni eso).

Hemos perdido la cuenta de la de veces que hemos repartido guantazos en el barco pirata.

A veces intenta introducir nuevos elementos para romper con la monotonía, aunque no van más allá de simples carreras, obstáculos en forma de conductores locos y toros enfurecidos y un par de pantallas en las que tenemos que romper todos los objetos del escenario antes de que se acabe el tiempo. Es una pena que se desaproveche tantísimo el material original para crear situaciones realmente únicas y memorables, ya que no hay ni rastro de cosas como el mítico partido de rugby de Astérix en Bretaña.

Donde sí que no podemos poner muchas quejas es en su apartado audiovisual, pues se trata de un título con gráficos 2D muy bonito que traslada con muchísimo acierto el estilo visual de los cómics en los que se basa, consiguiendo que cada frame luzca como auténticas viñetas, algo que también se aplica a las animaciones y los diseños de los personajes. Quizá a los escenarios les falta algo de vida, ya que son demasiado sobrios y no hay nada en ellos que sobresalga o llame la atención, pero nada demasiado grave o que impida que se trate de un producto que entra fácilmente por los ojos.

La cantidad de enemigos que llega a poner el juego en pantalla es bastante notable.

Algo parecido ocurre con la música gracias a unos temas muy animados y pegadizos que adaptan su estilo con mucho acierto a los diferentes lugares que visitaremos. Los efectos cumplen su función y el doblaje nos llega en inglés (eso sí, la mayoría de secuencias de vídeo no tienen voces) con textos en español que no se libran de un buen número de errores, incluyendo signos de interrogación que se muestran de forma incorrecta.

Conclusiones

Asterix & Obelix: Slap Them All es un juego muy bonito que fracasa a la hora de ofrecernos un buen beat ‘em up, por lo que al final todo ese trabajo y cariño que se ha depositado a la hora de trasladar el estilo visual de los cómics a un formato jugable acaba haciendo aguas. Esta vez la intención era buena y el proyecto estaba mejor encaminado, pero parece que no hay manera de que Microids termine de acertar con sus videojuegos de nuestros galos favoritos, sumando así una nueva decepción a una lista de obras mediocres que no hace más que aumentar.

Hemos realizado este análisis en su versión de PS4 con un código que nos ha proporcionado Meridiem Games.

Redactor

NOTA

5.5

Puntos positivos

Visualmente calca el estilo de los cómics.
La banda sonora es muy animada y pegadiza.
La sensación de impacto al golpear está conseguida y es satisfactoria.

Puntos negativos

Limitadísimo en lo jugable y con una variedad de enemigos, jefes y situaciones escasa.
No para de reciclar sus contenidos para alargar la duración.
Sin multijugador online ni marcadores en línea. Falta un buen sistema de puntuación.

En resumen

Un bonito, aunque mediocre beat 'em up que no consigue hacer justicia a los irreductibles galos.