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Género/s: Action-RPG / JRPG
PC, Switch2, XSX, PS5:
También en: Switch2 XSX PS5 PC
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Capcom
Producción: Capcom
Precio: 69.99 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: -
ANÁLISIS

Análisis Monster Hunter Stories 3: Aunque no seas fan de Monster Hunter, este RPG lo tiene todo para atraparte (PC, Switch 2, Xbox Series X, PS5)

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection crece sobre la base de sus predecesores con más posibilidades para convertirse en un destacado RPG.
Análisis de versiones PC, Switch 2, Xbox Series X, PS5.

Monster Hunter Stories ha crecido desde que viéramos la primera entrega de este spin-off dentro de la saga Monster Hunter. Han pasado casi 10 años desde aquello y este crecimiento no es solamente algo estético (los personajes de esta entrega ya son más adultos), sino que el mundo es más grande, con mayor sensación de libertad y posee un sistema de combate con más posibilidades que nunca.

Cuando completas las cerca de 40-50 horas de campaña que contiene Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, te das cuenta de que realmente existe una evolución completa, algo que viene potenciado por una trama que aunque no sea lo más importante del conjunto, sirve como hilo conductor y puedes llegar a interesarte por lo que ocurre alrededor de nuestro protagonista. En esencia, si eres fan de la saga de Capcom es difícil que te decepcione, y si llegas nuevo puede que hasta te atrape, especialmente si eres fan de los JRPG, porque tiene prácticamente todo lo que se puede pedir al género.

La personalización del protagonista es profunda y permite crear un personaje con bastantes posibilidades de diseño.

Una evolución en la serie Monster Hunter Stories

La premisa narrativa de Monster Hunter Stories 3 no está nada mal. Dos países, Azuria y Vermeil temen su destrucción ante una premonición, y es que todo indica que la guerra civil que sacudió estos reinos hace 200 años puede volver a producirse. Para potenciar aún más el desconcierto, en el mundo se están produciendo extraños fenómenos, vinculados una transformación maléfica de ciertas criaturas, y el riesgo de extinción de múltiples monstruos por otra parte.

El juego nos permite personalizar a nuestro héroe (hombre o mujer) y ponernos en marcha para averiguar el origen del mal y por supuesto cómo resolver esta complicada situación. Esto sirve para justificar un viaje que es en realidad bastante lineal, con la exploración de varias regiones una tras otra que, no obstante, poseen bastante libertad de movimiento. Pero lo dicho, es una aventura no con un mundo abierto interconectado, sino instanciado en varias zonas que, eso sí, resultan bastante amplias y encajan bien con la propuesta.

El nacimiento de dos Rathalos iguales trae consigo una premonición sobre un destino oscuro e incierto.

Estas regiones poseen un diseño bastante similar en cuanto a contenidos. Cada una dispone de sus misiones secundarias y por supuesto sus propias especies de monstruos. Nuestros compañeros de aventuras nos proponen diversas quests, y hay una serie de NPC dispersos por el mundo con tareas que podemos completar para obtener recompensas, así como un montón de guaridas a visitar para obtener huevos. Esta última es una mecánica esencial, en cierto modo adictiva, pero que también puede hacerse bastante repetitiva. No obstante, es clave en la experiencia.

Obtener huevos y eclosionarlos nos permite ampliar nuestro grupo de monstruos. Podemos llevar a seis criaturas en nuestro grupo, muy al estilo Pokémon, y alternar entre ellas durante la exploración para planear con el Rathalos, escalar montañas con el Tobi-Kadachi o meternos por accesos ocultos mediante el Canyne. El protagonismo que se da a estos monstruos como montura es uno de los aspectos más satisfactorios de esta entrega, y aunque no es una mecánica tan explotada como nos habría gustado, añade una muy necesaria variedad a la hora de explorar las distintas regiones del mundo, con acciones como usar un ataque de aliento a distancia o emitir un rugido para ahuyentar a monstruos cercanos por si entorpecen nuestro camino.

Gráfica y artísticamente es un juego que realza la belleza natural de los entornos.

Otro aspecto vinculado a la obtención de huevos consiste en la restauración del hábitat. Muchas especies están en riesgo de extinción, y podemos contribuir a la causa repoblando las distintas regiones que visitamos, liberándolos en una determinada zona. Lo bueno es que no hay ninguna limitación a este respecto. Podemos llenarlo todo de Velocipreys o Pukei-Pujeis si así lo deseamos, algo que puede ayudarte a la hora de obtener los materiales que necesitas para construir una determinada arma o armadura.

Al final, Monster Hunter Stories es una subserie que mantiene los pilares básicos de Monster Hunter, pero llevados en una nueva dirección y con sus propias particularidades. Lo bueno es que estas características están en MHS 3 muy bien definidas, más que nunca, y otorgan a esta entrega mucha personalidad. La tarea de recolección, por ejemplo, es potentísima, y nos ha recordado a los Xenoblade Chronicles por la cantidad de objetos que te vas encontrando a medida que te mueves: es muy estimulante, además de útil, porque te permite fabricar no solo equipamiento, sino objetos consumibles al estilo de pociones.

Cada monstruo dispone de distintas partes que ponemos romper antes de debilitarlos.

Otra implementación consiste en los monstruos invasores. Se trata de monstruos que han modificado un determinado hábitat con su presencia, y debemos derrotarlos para revertir la situación. Se trata de enfrentamientos más difíciles de lo habitual, y cuentan con una fase previa consistente en encontrar pistas para que Rudy (nuestro amigo felyne) nos ayude con valiosos consejos una vez iniciemos el combate. No es que sea un ingrediente prominente, pero es un añadido que contribuye a otorgar más variedad al conjunto.

Mientras exploras no hay muchas más acciones a realizar, pero sí que hay una visible evolución con respecto a anteriores entregas. Hay una serie de poogies (cerditos) perdidos por el escenario que nos darán recompensas al encontrarlos. También tenemos unas melíferas (vida endémica) que podemos ir recogiendo, habitualmente sacando partido de las habilidades de vuelo de nuestros monstruos. También podemos cambiar entre el día y la noche, siendo este último el horario indicado para encontrarnos con las criaturas más desafiantes y subir más rápido de nivel.

Un fenómeno está modificando la conducta de ciertos monstruos, que se vuelven más poderosos.

Combates RPG repletos de opciones y profundidad

La progresión es crucial y uno de los elementos centrales de la experiencia. Importa mucho equiparte bien, por supuesto, pero también subir niveles como en cualquier RPG que se precie. Los combates son por turnos y no aleatorios (es decir, por contacto directo). Podemos entrar en las refriegas con un ataque previo -empezamos con ventaja- o bien sorprendiendo a los monstruos por detrás. Si tenemos un nivel muy superior, incluso podremos derrotarlos en el mismo mundo abierto, sin necesidad de entrar en contienda, lo cual dinamiza mucho la experiencia, suponiendo una decisión de diseño muy acertada.

Aquí entramos en el meollo del asunto y epicentro de la jugabilidad: los combates RPG por turnos. Tenemos mucho que decir, la mayor parte para bien, aunque hay aspectos criticables. Si conocéis anteriores Monster Hunter Stories, realmente nada os pillará por sorpresa. Luchamos con nuestro rider y un monstie a nuestra elección, incluyendo compañeros de equipo (también con sus monsties) que se irán uniendo a la ecuación a medida que avancemos en la aventura.

Fabricar y obtener nuevo y mejor equipamiento es fundamental para afrontar las batallas con mayores garantías.

El esquema básico de combate no ha cambiado. Se sigue basando en un triángulo de acciones (potente, ágil y técnico) con una dinámica muy tradicional de piedra-papel-tijeras. Aunque este sistema jugable es interesante, no es todo lo intuitivo que nos gustaría, porque al final aprendes en base a prueba-error, y muchas veces todo se convierte en tener fortuna con tu elección, antes que con el establecimiento de una estrategia.

Además, puedes obviar el uso de la táctica si vas preparado y sacas unos cuantos niveles a los monstruos enemigos. El grindeo, en este sentido, se hace crucial para progresar y se nos ha hecho necesario dar vueltas por las regiones para subir niveles, puesto que hay jefes que generan picos de dificultad a veces bastante difíciles de compensar con el simple uso de la táctica. En definitiva, no nos ha convencido demasiado el enfoque de los combates, ni tampoco la manera en que crecemos, que no está bien ajustada. Debido a esto, las refriegas resultan numerosas, lo cual no es necesariamente negativo, pero pueden volverse repetitivas, una crítica que ya estuvo presente en anteriores Monster Hunter Stories y que aquí no se ha terminado de solventar.

La exploración de poblados es otra dinámica presente en Monster Hunter Stories.

En cualquier caso, el sistema de combate es sin duda el más elaborado y complejo de esta serie de spin-offs. Cada monstruo dispone de distintas partes a las que acertar (cabeza, torso, extremidades, cola…) y romperlas propicia la cancelación de sus acciones, derribos o debilitamientos que hacen que nuestros ataques sean más efectivos. Otro aspecto importantísimo es que podemos montarnos en nuestro monstie una vez hayamos rellenado el indicador de vínculo (crece a medida que combatimos), algo con varios beneficios, incluyendo la oportunidad de lanzar una habilidad de vínculo realmente devastadora.

Varias de estas habilidades disponen de su propia cinemática, diferente para cada monstie, lo cual añade no solo espectacularidad a las batallas, sino una variedad muy bienvenida. Luego está la característica de que los monstruos sufren transformaciones en batalla, con cambios en los comportamientos y tipos de ataque. Podemos tener en cuenta aspectos como vaciar sus indicadores de alma, algo que nos da ventaja en combate, provocando que sus ataques sean más sencillos de esquivar, y que incluso podamos realizar un ataque aprovechando su derribo, llamado sincrofrenesí.

Escoger huevos puede hacer que obtengas los mejores, pero a riesgo de que un monstruo te asalté.

Hay muchos aspectos a considerar, y esto es positivo pero al mismo tiempo la sensación es que algunos de estos factores se sienten algo desaprovechados. Sin duda, hay ideas mejores que otras, y una que nos ha gustado especialmente es la de tener distintos aliados, cada uno con sus monsties, y que llegado un punto de la aventura puedes ir alternando para comprobar sus distintos estilos de combate. Ese es uno de los aspectos más interesantes del sistema de combate en Monster Hunter Stories 3.

Una aventura que tiene más de lo que parece

La forma en que se insertan los combates en la historia no está nada mal, y hay enfrentamientos contra monstruos gigantescos y realmente desafiantes. No obstante, como ya os hemos dicho, no es un juego especialmente difícil. Al final, es un JRPG, y todo depende de cómo subas de nivel y gestiones tu equipamiento. En este caso, la labor de forjar armas y armaduras es importante, y a medida que descubras nuevas regiones, te darás cuenta de que tienes acceso a piezas con mejores estadísticas.

La variedad de ataques es elevada, con incluso la presencia de ofensivas conjuntas.

Si te matan en una batalla, la penalización prácticamente no existe, más allá de poder repetirla o que se te devuelva al último punto de autoguardado. El guardado automático es bastante frecuente, aunque hacerlo de forma manual es algo muy recomendable. El viaje rápido facilita también bastante las cosas y encima cuentas con una serie de complementos que pueden hacerlo todo más llevadero aún. En la cantina se puede cocinar para mejorar el ataque o la defensa, algo que ha sido habitual en la saga Monster Hunter, y que en este caso se suma a las distintas herramientas que existen para que tus partidas se adapten aún más a tu habilidad.

Luego tenemos que hablar del rito canalizador. Se trata de una mecánica jugable muy importante y que consiste básicamente en transferir genes entre monsties. Estos genes se disponen en un espacio de 3x3 y la clave está en hacer líneas y bingos para incrementar el poder de nuestra criatura. Es hasta cierto punto adictivo, y conviene dedicarle unos minutos de vez en cuando. Luego tenemos las excursiones, consistentes en enviar a los monsties para que aprendan habilidades y mejoren sus atributos. No está mal como añadido.

Volar es otra acción fundamental, y que te permite llegar a determinados destinos con facilidad.

En definitiva, hay bastante complejidad por parte del sistema de progresión, y pasan bastantes horas hasta que empiezas a acostumbrarte a las opciones que tienes a tu disposición. Esto en un juego de tanta duración no carece de importancia, dándonos motivos para crear nuestro equipo de monsties, perfeccionarlo y entrar en conexión con el mundo del juego, explorando, recogiendo huevos y recolectando todo tipo de objetos para crear mejores armas y armaduras. Todo se interrelaciona y funciona bastante bien, similar a los Monster Hunter principales, pero con una vuelta de tuerca.

Técnicamente no hablamos de un juego puntero, pero sí de una evolución significativa con respecto a Monster Hunter Stories 2. A pesar de presentar regiones separadas por tiempos de carga y no es un mundo abierto interconectado, los espacios son muy amplios y la sensación de exploración se ve claramente potenciada. La tecnología del RE Engine hace un buen trabajo al mover estos entornos, con un grado de optimización decente en un PC que cumple los requisitos recomendados.

Algunos enemigos son más duros de lo habitual y requieren el uso de más táctica.

Con una GeForce RTX 3070 hemos podido poner el juego a 1440p con todo a máxima calidad y el uso de DLSS en equilibrado con un rendimiento muy estable a 60 imágenes por segundo. No es un título muy demandante, y de hecho lo hemos jugado también en Steam Deck con resultados bastante decentes, eso sí, en baja calidad, con un rendimiento estable entre la franja de 40 y 50 imágenes por segundo, lo cual no está nada mal.

En lo artístico es un juego muy bien resuelto, que tiende a la belleza paisajística, con un buen puñado de biomas a descubrir. Predominan los tonos vivos, con un cromatismo similar al de pasadas entregas, incluyendo un aspecto anime muy acentuado. No hay pocas cinemáticas, y se aprecia un salto en términos de calidad, con mejores modelados y animaciones. El estilo es también algo más maduro, con personajes más crecidos y una trama que incluye dramas políticos.

Obtener ingredientes te servirá para crear platos que potencien tus estadísticas.

La localización en español es correcta en lo referente a los textos, con voces en inglés o japonés. La banda sonora es otro de los aspectos más destacados del conjunto, con la grandilocuencia propia de la saga Monster Hunter. No obstante, no es un apartado omnipresente, ya que durante la exploración se opta por sonidos ambientales, lo cual nos parece un total acierto en este caso.

Conclusión: Una evolución sin muchas sorpresas

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection no cabe duda de que es un paso adelante dentro de estos spin-off más enfocados a la vertiente RPG. No pretende ser una revolución ni cambiar nada de forma drástica, sino que sigue los pasos de sus predecesores, mejorando sus sistemas y añadiendo algunas novedades que amplían la experiencia Stories, en este caso con un tono más maduro, incluyendo una historia que se puede considerar que es entretenida de seguir, aunque desaparece por largas porciones de tiempo y podría haber ofrecido un hilo conductor más adecuado para la progresión, que está algo descompensada.

Su mundo semiabierto añade varios elementos a la ecuación para que resulte más satisfactorio explorar, y los combates ganan en profundidad incluyendo mecánicas sobre una base jugable que por otro lado se mantiene completamente invariable. Es una aventura completamente recomendable, especialmente para los fans de la saga, aunque aquellos que tengan interés por Monster Hunter y les guste el género RPG, esta podría ser una parada más que interesante, tanto porque es un juego de rol destacado, como porque es una buena forma de entrar en la franquicia.

Hemos realizado este análisis con un código de descarga para PC (Steam) que nos han proporcionado Plaion y Capcom.

Redactor

NOTA

8.2

Puntos positivos

Las regiones son variadas e incentivan la exploración con múltiples tareas.
Los combates ofrecen una multitud de opciones estratégicas a utilizar.
Las opciones para mejorar a tu personaje y monsties son potentes e interesantes.

Puntos negativos

Muy similar a sus predecesores y adopta pocos riesgos.
La progresión está descompensada y obliga a grindear.
La historia podría haber ofrecido un hilo conductor más firme y estable.

En resumen

Monster Hunter Stories 3 mejora y expande las posibilidades de sus predecesores con un nuevo mundo e historia que contar. Si eres fan de Monster Hunter te gustará, y si no puede ser una buena entrada a la franquicia si quieres un buen RPG.