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Un clásico de la ciencia ficción de los años 50 pretende conquistar la taquilla 70 años después con un remake a la altura

Si el original era una pesadilla elegante sobre la fragilidad, esta versión tiene la oportunidad de convertir esa misma idea en un thriller físico.

Este viernes 16 de enero llega a los cines españoles El hombre menguante, el remake francés con Jean Dujardin que recupera la premisa más inquietante del clásico: un hombre empieza a perder centímetros sin que la medicina encuentre una explicación clara. La distribución en España corre a cargo de DeAPlaneta, y la película se anuncia con 100 minutos de metraje.

La referencia inevitable es El increíble hombre menguante (1957), dirigida por Jack Arnold y adaptada del novelón de Richard Matheson (publicado en 1956). No es solo "cine de serie B con idea potente": en 2009, la película fue incorporada al National Film Registry de la Library of Congress por su valor cultural e histórico.

Del clásico al peligro cotidiano

Lo que hizo memorable a la original no fue únicamente el truco visual, sino su capacidad para convertir lo doméstico en amenaza: una escalera, una caja, un sótano… y sí, secuencias míticas como el gato o la araña funcionando como depredadores desproporcionados. Esa gramática del "peligro cotidiano" es justo la que el remake parece querer reactivar, a juzgar por su planteamiento y el material promocional.

En la nueva versión, Jan Kounen mantiene una estructura reconocible: el protagonista (aquí, un trabajador ligado a la construcción naval) se ve envuelto en un fenómeno meteorológico extraño en alta mar y, a partir de ahí, comienza el descenso de tamaño. Cuando ya mide apenas unos centímetros, queda atrapado en un espacio que, para cualquiera, sería trivial; para él, es un ecosistema hostil.

La ciencia de hacerse pequeño

Lo interesante es que la película juega con una intuición científica real: cambiar de escala lo altera todo. Por la ley cuadrado-cubo, el volumen (y el peso) cambia más rápido que la superficie, y eso modifica desde la resistencia relativa hasta la forma en que el cuerpo intercambia calor con el entorno; además, la biología lleva tiempo midiendo cómo "superficie vs. volumen" condiciona la vida cuando un organismo se hace más grande o más pequeño.

El remake llega, además, con un detalle práctico: es unos 20 minutos más larga que la cinta de 1957, lo que sugiere más espacio para la parte de supervivencia (y para el componente más existencial que siempre tuvo la historia).