Es una trilogía irrepetible. Hablamos de El Señor de los Anillos, un conjunto de películas consideradas un auténtico milagro cinematográfico que en 2026 cumple 25 años desde el estreno de La Comunidad del Anillo, el primer paso de una obra colosal con la que Peter Jackson redefinió el cine fantástico y convirtió la obra de J.R.R. Tolkien en un fenómeno cultural difícilmente repetible. La adaptación de la obra del Profesor, publicada entre 1954 y 1955 tras el colosal éxito de El Hobbit, no solo triunfó en taquilla y premios -17 Óscar en total-, sino que cimentó un modelo de superproducción rodada de forma consecutiva que todavía hoy se estudia en escuelas de cine.
Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens fueron muy fieles al espíritu de Tolkien, pero no tuvieron miedo al tomarse licencias narrativas para que el viaje de Frodo, Sam y el resto de la Comunidad, todo para que funcionara en lenguaje cinematográfico. Algunas decisiones siguen generando debate un cuarto de siglo después, y una de las más comentadas tiene nombre propio: Arwen Undómiel, interpretada por Liv Tyler.
Liv Tyler lo revela a los 48 años: Arwen iba a tener un papel mucho mayor en El Señor de los Anillos y luchaba en el Abismo de Helm
En las novelas, Arwen es una figura más etérea, con escasa presencia directa en la acción. Pero durante el desarrollo de la trilogía, el plan inicial era muy distinto. Jackson y sus guionistas -las citadas Walsh y Boyens- llegaron a concebir una Arwen mucho más activa, integrada de alguna manera en los avatares de la compañía del anillo y presente en momentos clave como el Abismo de Helm, una batalla que en el libro protagonizan casi exclusivamente hombres.
La propia Liv Tyler lo ha confirmado recientemente en una entrevista con Empire Magazine, medio que está dedicando una amplia cobertura al 25.º aniversario de la saga. "Solía escuchar el élfico en cintas de casete. Caminaba de un lado a otro oyéndolo una y otra vez. Mi personaje era muy interesante porque Arwen apenas tiene presencia en el libro", recuerda la intérprete.
"De hecho, cuando me incorporé al proyecto, estaba integrada en la Comunidad. Participaba en la batalla del Abismo de Helm, luchando", añade. Según la actriz, llegó a rodar escenas de acción junto a Viggo Mortensen y el resto del reparto, entrenándose físicamente para un papel que iba mucho más allá del interés romántico de Aragorn. El problema fue que, una vez vistas en montaje, esas secuencias no terminaban de encajar ni con el tono general ni con la esencia del personaje tal y como lo concebía Tolkien.
Los más puristas la habrán visto en algunas secuencias, ataviada con un traje morado, luchando en las murallas de la fortaleza de Rohan. Durante los tres años de rodaje, Arwen fue un personaje en constante revisión. Tyler reconoce que no siempre tuvo un texto sólido al que aferrarse y que acabó construyendo su interpretación desde una idea más abstracta: el amor inquebrantable, el sacrificio y la renuncia a la inmortalidad, conceptos fundamentales en la mitología del Legendarium de Tolkien, especialmente en los Apéndices de El retorno del Rey.
Finalmente, Jackson optó por replegar al personaje hacia una versión más cercana a la literaria, aunque conservó momentos icónicos creados para el cine, como el rescate de Frodo frente a los Nazgûl en La Comunidad del Anillo. Las escenas más guerreras de Arwen quedaron fuera del montaje final, convirtiéndose en una de las grandes "películas alternativas" que nunca veremos. ¿Habría sido mejor una Arwen más activa o fue acertado respetar su papel casi mítico? Como tantas decisiones de esta trilogía, el debate forma ya parte de la leyenda de El señor de los anillos. Pronto, la nueva película de Warner, tendremos otra oportunidad de regresar a la Tierra Media.