Información del juego
Big Hops es un videojuego de plataformas 3D y acción-aventura desarrollado por Luckshot Games, lanzado el 12 de enero de 2026 para PC (Steam), PlayStation 5 y Nintendo Switch. Protagonizado por Hop, una joven rana secuestrada de su bosque por el espíritu bromista Diss, el juego combina movimiento muy profundo, mecánicas de lengua estilo gancho y la posibilidad de plantar verduras para crear tu propio camino, en un viaje para reconstruir un dirigible y volver con tu familia.
Resumen
En Big Hops, Hop es arrancado de su hogar y arrastrado por Diss a un extraño plano llamado The Void, un nexo entre reinos donde la gravedad se retuerce y los mundos se conectan. Para regresar con su madre y su hermana, deberá ayudar a un mecánico algo excéntrico a reconstruir un viejo dirigible, reuniendo piezas clave repartidas por tres grandes zonas: el Desierto Rojo, el Océano Abierto y la Montaña Fragmentada, además de otras áreas adicionales que se suman al mapa principal. Mientras colabora a regañadientes con Diss recogiendo unos misteriosos Dark Drips, Hop descubre que, pese a su deseo de aventura, lo que más anhela es volver a casa, dando a la historia un trasfondo emocional sencillo pero efectivo sobre hogar, responsabilidad y curiosidad.
La jugabilidad se construye alrededor de un movimiento extremadamente expresivo. Hop puede correr, saltar, deslizarse de barriga para mantener el impulso, trepar libremente, hacer wall-run, rodar, usar la lengua como columpio e incluso emplearla como hookshot para engancharse a distintos puntos del escenario, lo que permite encadenar maniobras y desplazarse muy rápido por entornos amplios. Esta base recuerda claramente a Super Mario Odyssey —incluida esa sensación de “juguetear” con el propio control— y añade ideas propias como los cambios de perspectiva y gravedad inspirados en Super Mario Galaxy, por ejemplo cuando un salto termina con Hop aterrizando patas arriba en otra cara de una estructura curva.
El otro gran pilar de Big Hops es su sandbox de verduras y sistemas emergentes. A medida que exploras, encuentras distintas hortalizas que puedes plantar para modificar el entorno: setas que funcionan como camas elásticas, enredaderas que crean cuerdas flojas, plantas que actúan como puntos de enganche para la lengua o estructuras que sirven de plataformas improvisadas. Estas verduras se integran con la física del juego, de modo que combinarlas da lugar a soluciones creativas para sortear obstáculos o llegar a coleccionables, y muchas de ellas pueden comerse para recuperar vida y vuelven a crecer indefinidamente, manteniendo la exploración fluida sin penalizar al jugador.
Además del puro plataformeo, Big Hops incluye una ligera capa de progresión. A lo largo de los mundos —Desierto, Océano, Montaña y otros biomas— recoges insectos y otros coleccionables, consigues piezas para mejorar tu mochila y ampliar su capacidad, y visitas tiendas donde comprar mejoras para atributos como la barra de resistencia, bastante limitada al inicio, o adquirir perks que añaden efectos pasivos al movimiento y la exploración. El diseño apuesta más por la sensación de “parque de juegos” que por una estructura de niveles lineales, invitando a experimentar con rutas alternativas y atajos usando todo el repertorio de movimientos y verduras.
En lo visual, Big Hops se presenta con una estética colorida, amigable y muy legible, con escenarios amplios y llenos de detalles que refuerzan el tono alegre y aventurero. La dirección artística favorece siluetas claras y caminos reconocibles, lo que ayuda a leer las plataformas y los puntos de interacción incluso cuando estás moviéndote a gran velocidad. En cuanto a rendimiento, análisis como el de Steam Deck HQ señalan que el juego se mantiene estable en 60 FPS en Steam Deck con la configuración por defecto, con controles fluidos y tiempos de respuesta adecuados para un plataformero exigente, aunque con un consumo energético algo alto que reduce la batería a unas cuatro horas en la portátil de Valve.
La recepción crítica está siendo muy positiva. En Metacritic ronda el 79%, mientras que reseñas como la de GameSpot lo describen como “el primer gran juego de 2026” y hablan de un “Mario se encuentra con Breath of the Wild”, destacando la finísima respuesta del control, la diversión del movimiento y la creatividad que permite el diseño de mundos y sistemas. Otros análisis subrayan que, aunque ocasionalmente se frustra uno con ciertos puzles o se notan algunos límites propios de un título independiente —como opciones de control menos configurables o pequeños picos de dificultad—, el conjunto funciona como un homenaje muy inspirado a los grandes plataformas 3D, con suficiente personalidad propia como para situar a Luckshot Games en el radar de los aficionados al género.