Información del juego
Poinpy es un videojuego de plataformas, acción y elementos roguelite desarrollado por Ojiro Fumoto, también conocido como Moppin, junto con Team Poinpy, y publicado por Devolver Digital. Fue lanzado originalmente el 10 de junio de 2022 para dispositivos iOS y Android como un título exclusivo del servicio Netflix Games, por lo que requería una suscripción activa para jugar. Después de ser retirado del catálogo en junio de 2025, permaneció aproximadamente un año sin una forma oficial de conseguirlo hasta su regreso a las tiendas móviles el 22 de julio de 2026.
Resumen
La nueva versión de Poinpy puede descargarse gratuitamente desde App Store y Google Play sin necesidad de disponer de una cuenta de Netflix. El juego completo no contiene publicidad, bloqueos de contenido ni micropagos relacionados con la progresión. Las únicas compras disponibles son propinas completamente opcionales destinadas a apoyar a su creador, por lo que toda la aventura puede completarse sin gastar dinero.
Su responsable principal, Ojiro Fumoto, es conocido especialmente por haber creado Downwell, un juego de acción en el que el protagonista desciende por un pozo mientras dispara y encadena ataques contra los enemigos. Poinpy nació como una respuesta deliberada a aquella propuesta: en lugar de caer hacia las profundidades, el jugador debe ascender continuamente por escenarios verticales. Fumoto también quiso que su nueva obra resultara más accesible y permitiera que un mayor número de personas experimentara la satisfacción de dominar un sistema basado en combinaciones y movimientos encadenados.
El protagonista es Poinpy, una pequeña criatura verde de apariencia indefinida, situada a medio camino entre un dinosaurio, una rana y un muñeco de goma. Al comienzo de la aventura despierta accidentalmente a una enorme bestia azul que lo persigue desde la parte inferior de la pantalla. El monstruo tiene un apetito insaciable y solamente puede ser apaciguado preparando los zumos de fruta que solicita constantemente.
La historia se cuenta de una manera muy sencilla, sin diálogos extensos ni grandes secuencias narrativas. La relación entre Poinpy y la bestia sirve principalmente para justificar la mecánica central, aunque las animaciones y las reacciones de los personajes introducen pequeños detalles humorísticos. Algunas criaturas rompen a llorar cuando el protagonista les roba su fruta, lo que incluso plantea la posibilidad de que Poinpy no sea exactamente el héroe inocente que aparenta.
La jugabilidad se desarrolla con el teléfono colocado en posición vertical y está diseñada para poder controlarse con una sola mano. El jugador toca la pantalla, arrastra el dedo en la dirección contraria al salto deseado y lo suelta para lanzar a Poinpy por los aires como si fuese una bola disparada con un tirachinas. La longitud y el ángulo del gesto determinan la potencia y la trayectoria del movimiento, mientras que una línea de ayuda permite calcular aproximadamente hacia dónde saldrá despedido.
Poinpy solamente puede impulsarse un número limitado de veces mientras permanece en el aire. Para recuperar saltos debe rebotar sobre enemigos, vasijas y otros elementos de los escenarios. Esta restricción obliga a enlazar movimientos y convierte cada ascenso en una combinación de plataformas, puntería y cálculo físico. Un salto mal dirigido puede dejar al personaje sin impulsos y hacer que caiga hasta el suelo antes de completar el encargo de la bestia.
Cada pedido muestra una receta formada por diferentes cantidades y tipos de fruta, como manzanas, plátanos, sandías o kiwis. El jugador debe recoger todos los ingredientes solicitados durante una misma secuencia aérea y después ejecutar un descenso para aplastarlos y convertirlos en zumo. Si toca el suelo antes de reunir la combinación completa, pierde las frutas acumuladas para esa receta y debe empezar nuevamente el pedido.
Las órdenes también están limitadas por un temporizador. Cuando el jugador tarda demasiado, la bestia pierde la paciencia y llena la parte inferior del escenario con llamaradas. Es posible sobrevivir a alguno de estos ataques, pero los fallos sucesivos reducen los puntos de vida hasta terminar la partida. Los enemigos, pinchos y demás obstáculos también dañan a Poinpy, por lo que no basta con recoger fruta rápidamente: es necesario conservar una ruta segura y disponer de suficientes saltos para escapar.
Los escenarios se crean mediante una combinación de secciones generadas de forma aleatoria. Cada partida modifica la posición de las frutas, las criaturas, los recipientes y los peligros, evitando que el jugador pueda memorizar completamente el recorrido. La aventura atraviesa varias zonas con ambientes y mecanismos diferentes, cuyas exigencias aumentan conforme la bestia comienza a solicitar recetas más complejas.
La progresión no obliga a empezar siempre desde el principio. Al completar una determinada cantidad de pedidos se alcanza una nueva región, que queda disponible como punto de inicio para intentos posteriores. Esta estructura permite practicar las áreas más difíciles sin repetir continuamente las primeras fases y hace que el avance se parezca más al de una campaña dividida en etapas que al de un roguelike completamente tradicional.
Durante las partidas pueden encontrarse semillas que se utilizan en una máquina para conseguir habilidades. Antes de iniciar un nuevo intento, el jugador elige varias de estas ventajas y adapta su equipamiento a su estilo. Algunas conceden un salto adicional, atraen las frutas cercanas, amplían la zona de recogida, mejoran determinados rebotes o permiten sobrevivir a situaciones concretas.
Entre las habilidades más particulares se encuentran Octobub, una criatura capaz de absorber las frutas próximas, y Snail Clock, que detiene temporalmente el tiempo mientras el jugador prepara su siguiente salto. También existen ventajas que activan una cámara lenta durante el apuntado, permiten recoger ingredientes al golpear el suelo o facilitan la recuperación después de cometer un error. Las habilidades no transforman a Poinpy en un personaje invencible, pero ofrecen nuevas posibilidades para superar las recetas más exigentes.
Además de las semillas, las frutas recogidas durante cada intento llenan una barra de progresión general. Al completar sus diferentes niveles se obtienen mejoras permanentes, puntos de vida adicionales y nuevas opciones de equipamiento. De esta manera, incluso una partida fallida puede contribuir al avance y proporcionar herramientas que aumenten las probabilidades de alcanzar la siguiente zona.
El modo principal cuenta con una conclusión definida, algo poco habitual en los juegos móviles diseñados alrededor de partidas repetibles. La campaña puede completarse, aunque después continúa ofreciendo nuevos desafíos. Al llegar al final se desbloquea un modo infinito centrado en sobrevivir, satisfacer pedidos y conseguir la mejor puntuación posible durante un ascenso sin un destino definitivo.
También existe un modo Puzle que se descubre accediendo a una zona secreta relativamente sencilla de localizar. En estos desafíos, el objetivo consiste en recoger una distribución concreta de frutas utilizando el menor número posible de movimientos. La generación aleatoria deja paso a escenarios prediseñados que exigen estudiar los ángulos, los rebotes y el orden correcto de las acciones. Las recompensas obtenidas en estos rompecabezas pueden utilizarse posteriormente en la campaña principal.
Visualmente, Poinpy abandona el pixel art limitado de Downwell y adopta unas ilustraciones bidimensionales muy coloridas. El apartado artístico fue realizado por Error403, cuyos diseños recurren a formas redondeadas, expresiones exageradas y animaciones elásticas. El resultado transmite una apariencia alegre y cercana a una serie de animación infantil, incluso cuando la pantalla está llena de fuego, criaturas hostiles y obstáculos peligrosos.
Los personajes poseen numerosos detalles humorísticos. Los enemigos reaccionan cuando Poinpy rebota sobre ellos, las criaturas encargadas de transportar fruta muestran su tristeza al perderla y la bestia azul alterna gestos de impaciencia con expresiones de felicidad cuando recibe su zumo. Estas pequeñas animaciones consiguen que el mundo tenga personalidad pese a la escasa presencia de texto y argumento.
La banda sonora fue compuesta por Calum Bowen, conocido artísticamente como bo en, mientras que el diseño de sonido corrió a cargo de Gordon McGladdery, también conocido como A Shell in the Pit. La música utiliza melodías alegres, voces sintetizadas y efectos juguetones que acompañan el movimiento constante. Los sonidos de los rebotes, la recogida de fruta y la preparación del zumo proporcionan además una respuesta inmediata que ayuda a comprender lo que sucede durante las secuencias más rápidas.
Uno de los mayores méritos de Poinpy es su adaptación al teléfono móvil. Sus controles aprovechan un gesto natural de la pantalla táctil, las partidas pueden disfrutarse durante unos minutos y la orientación vertical permite jugar cómodamente con una sola mano. A pesar de esta sencillez inicial, dominar los rebotes, conservar los saltos y completar varias recogidas durante una misma trayectoria requiere precisión y práctica.
La edición actual solamente incluye textos en inglés, aunque la reducida cantidad de palabras y el uso constante de símbolos hacen que las mecánicas puedan entenderse sin grandes conocimientos del idioma. Se trata de una experiencia exclusivamente para un jugador y no dispone de modalidades competitivas o cooperativas. En dispositivos Apple incorpora compatibilidad con Game Center, pero la atención continúa centrada en la superación individual de la campaña, los puzles y el modo infinito.
En cuanto a la recepción crítica, Poinpy fue uno de los juegos móviles mejor valorados de 2022. Alcanzó una media de 87 puntos en Metacritic y recibió elogios por la precisión de sus controles, la profundidad escondida bajo una mecánica aparentemente sencilla, su estilo artístico y la ausencia de sistemas de monetización intrusivos. GameSpot le concedió un 8 sobre 10, mientras que TouchArcade lo calificó con cinco estrellas.
El juego fue nominado a Mejor juego para móviles en la 26.ª edición de los D.I.C.E. Awards y la revista Edge lo eligió como su juego para móviles del año. La crítica lo comparó frecuentemente con Downwell, aunque destacó que no se limitaba a invertir la dirección del movimiento, sino que construía una identidad propia alrededor de las recetas, los controles táctiles y la persecución de la bestia.
Entre los aspectos menos valorados se encontraron la dificultad para comprobar rápidamente cuántos saltos quedan disponibles, el castigo que supone perder una receta avanzada por un único error y la utilidad desigual de algunas habilidades. También se criticó la ausencia inicial de tablas de clasificación globales y algunos jugadores consideraron que la música podía resultar repetitiva durante sesiones prolongadas. Estas objeciones no impidieron que la mayoría de los análisis lo describieran como uno de los mejores ejemplos de un juego concebido específicamente para dispositivos móviles.
Su retirada de Netflix Games en 2025 generó preocupación porque, al ser una exclusiva del servicio, dejó de estar disponible legalmente en cualquier plataforma. La recuperación realizada por Devolver Digital en julio de 2026 no solamente devolvió el juego a las tiendas, sino que eliminó la obligación de pagar una suscripción. La decisión de ofrecerlo gratuitamente, sin publicidad y con simples propinas voluntarias, fue recibida de forma especialmente positiva por la comunidad.
En resumen, Poinpy es un juego de plataformas vertical que transforma un sencillo gesto táctil en un sistema profundo de rebotes, trayectorias y combinaciones. Su estructura de partidas breves, la progresión permanente, las recetas de frutas, los modos Puzle e infinito y su expresivo apartado artístico forman una experiencia especialmente adecuada para teléfonos y tabletas. Aunque su apariencia resulta sencilla y desenfadada, alcanzar las zonas finales exige dominar completamente sus físicas y planificar cada salto. Su regreso como juego gratuito permite además recuperar una de las propuestas móviles más originales y mejor valoradas de los últimos años.