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PS5, XSX, PC:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Capcom
Producción: Capcom

Impresiones Onimusha: Way of the Sword: Probamos una demo que ofrece sangre, demonios y mucha acción en esta cruda representación del Japón feudal

Jugamos a la demo del nuevo Onimusha: acción lineal, gore, el regreso del Issen crítico y un Musashi letal al estilo Mifune que llega el 25 de septiembre.
Versiones PS5, PC, Xbox Series X. También disponible en Xbox Series X (25/9/2026) y Ordenador (25/9/2026).

Además de por ser una de las franquicias más queridas y emblemáticas de la era de PlayStation 2, Onimusha: Way of the Sword ha llamado la atención de propios y extraños gracias a su peculiar forma de orientar la acción, heredera de los soulslike, pero con un enfoque más directo y accesible. Tras anunciarse oficialmente su fecha de lanzamiento, ya conocida entre bastidores pero no confirmada hasta el State of Play que Sony celebró en el contexto del No-E3, hemos probado la demostración con la que Capcom confirma nuevamente su estatus como una de las mejoras desarrolladoras de la actual generación de plataformas.

Esta demo pone de relieve algo que ya comentamos en las primeras impresiones que os ofrecimos en la Gamescom del año pasado (de hecho, la demo es básicamente la misma): si la puesta en escena de esta nueva reimaginación de la serie resulta espectacular a primera vista, las sensaciones que transmite a los mandos no lo son menos. Estamos ante un juego de acción lineal de pura cepa, ambientado en un Kioto de la era Edo tan lúgubre como opresivo y que utiliza una atractiva historia como vehículo narrativo para desplegar una lucha por la supervivencia bajo la piel de Miyamoto Musashi.

Ya hay fecha para el lanzamiento: 25 de septiembre.

El samurái, aquí representado a imagen y semejanza del mítico Toshirō Mifune, se mueve con agilidad mientras elimina hordas de demonios empleando una gran destreza y las facetas características de los Onimusha. Esto implica que, a través de su guantelete, puede mejorar no solo sus habilidades, sino también absorber las almas de los espíritus que aniquila y acceder a los recuerdos de ciertas entidades misteriosas con los que se otorga información sobre el contexto de lo sucedido en esta sombría y fidedigna representación de la que fuese uno de los centros de poder de la época.

Acción, sangre y vísceras

Conocer los detalles de esta época es esencial para entender el valor de la ambientación que Capcom pone aquí en liza, dado que se trata de uno de los aspectos más llamativos y sorprendentes de los que nos percatamos cuando empezamos a jugar a la demo. Su importancia es capital, pero no es ni mucho menos el foco sobre el que el estudio japonés centra la atención en los treinta minutos que dura esta primera prueba jugable. La idea, más que recrearnos con su potente motor gráfico repleto de pequeños detalles visuales, pasa más por indagar en el sistema de combate y en las sensaciones que este transmite.

Los combates son el plato principal.

Y como venimos diciendo, lo que transmite es realmente interesante. Lo primero que llama la atención es la cercanía de la cámara con respecto a Musashi. El comienzo nos lleva por una serie de senderos en los que, a través de un tutorial bien integrado con la partida, aprendemos los conceptos básicos que pondremos en práctica durante los combates. El concepto parte de una base sencilla: tenemos a nuestra disposición dos ataques, a una o dos manos, con los que realizaremos una serie de combos. Hay dos modos de dificultad, uno centrado en el modo Historia donde no tendremos que preocuparnos excesivamente por defendernos y otro, el "normal", en el que sí será necesario esmerarnos para entender la dinámica del juego.

Combates sencillos, pero con muchas posibilidades

Con unos minutos de juego es suficiente para ver que este Onimusha no es ni mucho menos un machacabotones. Al contrario: hay que pensar y calcular con meticulosidad la distancia que nos separa de los demonios, su alcance y cadencia de ataque. Los enfrentamientos en los que nos vemos las caras con pocos enemigos al mismo tiempo son relativamente sencillos. Basta con fijar el objetivo y ejecutar algunos golpes rápidos. Las situaciones en las que batallamos contra hordas en espacios cerrados son otro cantar. El sistema nos obliga a tener en cuenta una serie de consideraciones. Para empezar, la importancia no solo de bloquear un ataque en el momento justo, sino también de esquivarlo. Lograr con éxito alguna de las dos formas de defensa nos granjea la opción de golpear con nuestras extremidades o de realizar un Issen crítico, causando con ello más daño del normal.

Recolectar almas vuelve a estar en el epicentro de la mecánica.

Hay dos barras a las que siempre debemos prestar atención: Una amarilla que representa la vida y otra secundaria en la que se refleja la resistencia. También podemos contrarrestar agarres y utilizar objetos, como puertas o carretillas, que están dispersos por los escenarios y con los que logramos algo de ventaja aturdiendo a los demonios. A medida que conocemos nuevas formas demoniacas, exploramos diferentes sistemas de ataque y sus respectivas combinaciones. Hay instancias en las que se producirá un choque de espadas del que solo saldremos victoriosos cambiando el tipo de golpeo; otras en las que podremos hacer uso de las armas especiales Oni, aunque para ello primero tendremos que activarlas coleccionando almas azules.

Un templo y un viejo conocido

A diferencia de un soulslike, en Onimusha: Way of the Sword prima la acción antes que la estrategia, sin quedar esta relegada a un segundo plano. Sin embargo, los combates más exigentes sí nos obligan a tener mucho cuidado con la cantidad de vida que nos resta. Por suerte, por el mapa encontraremos distintas plantas de las que podemos extraer un fruto con el que recuperamos salud. Explorando bien el interior de las casas que tendremos que atravesar para llegar a nuestro destino, indicado con claridad en su correspondiente mapa, también descubriremos amuletos con los que potenciaremos la defensa o el ataque. Su uso es solo un elemento más con los que se enriquece nuestro abanico de posibilidades al afrontar a los jefes finales de turno.

Mushashi es un protagonista con mucho carisma.

Este último punto es importante, ya que la demostración termina precisamente en uno de estos brutales enfrentamientos. En este caso nos vemos las caras con Sasaki Ganryu, portador de un guantelete que exigirá tener un claro dominio de nuestras habilidades. Para hacerle frente, tendremos que dominar los bloqueos en el momento justo, los esquives ante ataques aéreos, así como las situaciones interactivas que se desbloquean cuando este pierde toda su resistencia o tras recibir una cantidad de daño considerable. Especialmente interesante es la opción de elegir una zona específica del contrincante para causar una cantidad de daño enorme de un solo tajo, un concepto que aporta dinamismo y, sobre todo, espectacularidad a este tipo de situaciones.

Un guantelete para dominarlos a todos

Como es lógico, en esta demo no se exploran todos los elementos de las habilidades que nos aporta el guantelete. Ya hemos comentado que con él podremos recoger almas mientras nos movemos o gastar energía azul para utilizar determinadas armas secundarias. Sin embargo, su uso no se reserva solo para los combates y los aspectos relacionados con estos, sino también para las fases de exploración. Explorar no es lo más importante del juego, o al menos no lo aparenta en este punto, pero también forma parte de la mecánica. Hay situaciones en las que tendremos que activar el poder del guantelete para detectar a unas arañas que tejen hilos invisibles con los que se bloquea el acceso a las zonas a las que nos dirigimos. Aunque no deja de ser un recurso para obligarnos a pasar por atajos o zonas infestadas de demonios, su uso abre una puerta a fases en las que los combates pasan a un segundo plano.

El jefe final nos pone las cosas bastante difíciles.

La demo termina cuando vencemos a Ganryu y nos ofrece la opción de guardar partida para recibir algún extra en el momento de disfrutar de la aventura completa. Nos ha llamado la atención que pese a su corta duración (la podemos terminar tranquilamente y sin apuros en media hora) figuran todas las opciones a las que tendremos acceso en la versión definitiva. Ya habrá tiempo de profundizar en las opciones gráficas (rendimiento o calidad, con una diferencia notable entre ambas), así como en todo lo relacionado a accesibilidad (podemos quitar la sangre, activar la reducción de mareo y demás). No obstante, sí queremos destacar la fantástica labor de traducción que se ha realizado. Además de los subtítulos en español de España y latinoamericano, el juego cuenta con un magnífico doblaje al español, también disponible en otros idiomas.

La cuestión de la traducción es más importante de lo que parece, ya que a pesar de lo que sugiere la estética, este Onimusha cuenta con una historia repleta de situaciones divertidas y hasta humorísticas, empezando por los comentarios que hace el protagonista y terminando por la peculiar relación que le une con la voz femenina que emana del guantelete. Que el juego no se tome muy en serio a sí mismo es otro aspecto que nos ha encantado.

A las puertas de uno de los lanzamientos más esperados del año

Llevamos tiempo con muchas ganas de hincar el diente a esta nueva entrega de Onimusha, que como en tiempos pretéritos, ofrece acción a raudales. Esta demostración solo reafirma algo que ya se venía comentado en contactos anteriores: Capcom tiene entre manos un exponente del género que da la impresión de haber sido tratado con mucho cariño y esmero. Habrá que ver lo que ofrece la versión definitiva cuando vea la luz el próximo 25 de septiembre. Por el momento queda claro que va camino de convertirse en uno de los juegos más interesantes de lo que resta de año.

Hemos realizado estas impresiones en PS5 descargando la demostración disponible en PSN.

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