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Juegos
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Género/s: MMORPG
Fecha de lanzamiento:
PC:
También en: PC PS4 XBOne XSX PS5
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Zenimax Online Studios
Producción: Bethesda
Distribución: Koch Media
Precio: 54,95 €
Jugadores: Multijugador masivo
Formato: DVD
Textos: Inglés
Voces: Inglés
Online: Sí
ANÁLISIS

Impresiones PvP The Elder Scrolls Online

Viajamos a Cyrodiil para participar en el gigantesco conflicto por el trono del Emperador que asolará a Tamriel. Guerra abierta a tres bandas.
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Actualizado: 21:31 17/8/2020
Versión PC. También disponible en PlayStation 4, Xbox One, Xbox Series X/S y PlayStation 5.

Tras haber tenido todo un fin de semana para poder probar con calma y tranquilidad la vertiente PvP (Jugador contra Jugador) del esperado salto al género de los MMOs de The Elder Scrolls, tenemos que admitir que nos ha sorprendido. Como ya os comentamos en nuestras anteriores impresiones con la beta del juego, todo lo relacionado con el PvE (Jugador contra Entorno) nos había dejado muy fríos, aunque con la esperanza de que todo mejore de cara a su lanzamiento final el próximo mes de abril. Por ello, cuando nos adentramos en Cyrodiil para abrir unos cuantos cráneos, nuestras expectativas no estaban demasiado altas, algo que cambió rápidamente en el mismo momento en el que fuimos consciente de la magnitud del conflicto en el que nos habíamos sumergido.

La historia de The Elder Scrolls Online nos cuenta cómo el Emperador ha muerto, dejando un vacío de poder al no tener sucesor, motivo por el cual se desencadena una guerra abierta entre las tres grandes alianzas de Tamriel. Lo interesante es que no lucharemos para colocar en el trono a un personaje no controlable de nuestra facción, ya que aquí será un jugador el que asuma dicho puesto, algo que ya os avisamos, no será nada fácil de conseguir.

Para poder formar parte de esta guerra, el único requisito será que tengamos nivel 10, lo cual nos permitirá unirnos a una de las campañas que estén abiertas. Cada campaña sería el equivalente a una partida, con la diferencia de que estas pueden durar varios días. Nuestro objetivo será hacernos con el control de todos los castillos del mapa para poder abrir las puertas de la Ciudad Imperial y hacernos con su control, algo que teniendo en cuenta que hay tres facciones y cientos de jugadores luchando, nos costará bastante. Eso sí, mucho ojo, una vez os unáis a una campaña no podréis cambiaros a otra hasta que pasen 24 horas (en la beta son 48 horas).

Si hay algo que nos impactó muchísimo la primera vez que probamos esta guerra de alianzas y que todavía nos sigue pareciendo increíble, es el tamaño del mapa. Este es gigantesco y de unas proporciones descomunales para lo que estamos habituados a ver en otros juegos del género. Recorrerlo de punta a punta, a pie, y sin que nadie nos entorpezca, es algo que podría llevarnos perfectamente más de media hora. Gracias a esto, os podéis hacer una idea de la escala del conflicto que Zenimax Online Studios nos propone.

Para facilitar la entrada a los nuevos jugadores, se han incluido varias misiones a modo de tutorial que nos permitirán aprender sus distintas mecánicas, como los teletransportes entre fortalezas conquistadas, el uso de las máquinas de asedio o la importancia de los Elder Scrolls, unas reliquias que potenciarán las estadísticas de todos los jugadores de la facción que los posea. Hay varios de ellos y cada uno da una bonificación distinta, por lo que serán una pieza clave para hacerse con la victoria.

En cuanto a los asedios de los castillos, estos deben hacerse gradualmente. Primero tendremos que cortar sus líneas de suministros conquistando los puestos de sus alrededores, como granjas y minas. Posteriormente tendremos que conseguir abrir una brecha en la muralla por la que podamos entrar, o bien derribar sus puertas. Para ello no nos quedará más remedio que usar máquinas de guerra como catapultas o arietes, las cuales perderán vitalidad con cada uso que les demos, aunque siempre podremos repararlas si tenemos el objeto adecuado.

Una vez hayamos conseguido entrar, nos tocará abrirnos paso hasta el interior del mismo, derrotar a sus guardianes y reclamarlo para nuestra facción. Eso sí, una vez conquistado conviene que dediquemos un tiempo a reparar los destrozos que hayamos causado, ya que no querremos dejar ahí los boquetes que hayamos abierto para que luego los jugadores de otro bando puedan entrar en el castillo como si nada.

Como veis, no se trata de un proceso corto, aunque la sensación de estar inmersos en una guerra está muy conseguida y tiene pequeños detalles que nos han gustado mucho, como la posibilidad que tienen los defensores de tirar aceite hirviendo desde las murallas sobre quienes intenten derribar las puertas con un ariete, o el hecho de que podamos lanzar con las catapultas jarros de aceite para luego prenderlos con un proyectil de fuego.

Al tener todo una escala tan masiva y al haber implicadas tres facciones, una buena organización entre los jugadores de cada facción será muy importante para decidir los puntos que se quieren atacar y dónde hay que defender, algo que suele ser difícil de conseguir, pero que cuando se logra nos recompensa con muy buenos momentos.

Matando jugadores, conquistando puestos, cumpliendo misiones y participando en asedios iremos aumentando nuestro rango con las líneas de habilidades de PvP, obtendremos puntos para comprar equipo y máquinas de guerra, y además iremos subiendo en el ranking de la campaña. Si conseguimos quedar primeros y que nuestra facción gane la partida, nos convertiremos en el Emperador, algo que nos otorgará una línea de habilidades totalmente nueva.

Algo que también hay que mencionar es el hecho de que si no somos nivel 50, se nos darán las estadísticas de dicho nivel, aunque claro, no dispondremos de todas las habilidades que un 50 sí tendrá ni de su equipo. Por lo que hemos podido comprobar, lo ideal es entrar al menos con nivel 15, ya que así dispondremos de la posibilidad de cambiar entre dos builds distintas según lo requiera la situación.

Por pedir, nos habría gustado que también se incluyera alguna variante o alternativa a esta forma de competir contra otros jugadores, como arenas o campos de batalla, ya que se echa de menos el poder combatir en un entorno donde las luchas estén más controladas. Por lo general, lo que suele ocurrir es que alguien acabe siendo el centro de atención de varios jugadores y sea volatilizado en cuestión de segundos sin que haya podido hacer nada para evitarlo, por lo que a veces solo nos dará tiempo a darle un golpe antes de que se muera, haciendo de esta forma que sean muy difíciles de poner a prueba nuestras habilidades individuales.

Es curioso comprobar cómo la parte de The Elder Scrolls Online que menos tiene que ver con la saga (en lo que se refiere a planteamiento y jugabilidad), sea la que mejor funcione. Pero el hecho es que divierte, y a poco que batallemos con un mínimo de organización, resulta muy fácil sumergirse en este gigantesco conflicto. Si conseguirá mantenernos enganchados o no a medio o largo plazo es algo que todavía está por verse, y más aun si será motivo suficiente para convencernos de pagar su cuota mensual, por lo que ya será el próximo 4 de abril cuando por fin podamos salir de dudas.

Redactor