Desarrollados en laboratorios durante las décadas de 1950 y 1960 como posibles analgésicos, los nitazenos son opioides sintéticos que nunca llegaron a comercializarse debido a su alta toxicidad. Los expertos advierten que pueden ser hasta 40 veces más peligrosos que el fentanilo y la heroína, y su llegada a Europa ya ha provocado la primera muerte confirmada en España.
El País ha informado del fallecimiento de un estudiante navarro de 21 años el 2 de agosto de 2024 tras consumir una droga sintética combinada con otras sustancias. A pesar de que el caso no se había hecho público hasta ahora, los nitazenos llevan años preocupando a las autoridades europeas.
El Nitazenos, una nueva droga que es 40 veces más potente que el fentanilo, ya ha llegado a España
En 2024, organismos europeos emitieron alertas sobre el riesgo que representan para la salud pública. En Estonia, se considera que los nitazenos constituyen una “epidemia”, con 57 muertes registradas en 2023. En Irlanda y Reino Unido, han provocado cientos de fallecimientos y sobredosis al ser utilizados para adulterar la heroína.
En España, este caso representa la primera víctima mortal, aunque los expertos advierten que la droga podría haber pasado desapercibida en análisis anteriores. Un estudio de The Guardian explica que estas sustancias se degradan rápidamente en muestras de sangre post-mortem, lo que dificulta su detección. En el caso del joven navarro, quien había sido hospitalizado meses antes por una sobredosis de otra droga, los análisis realizados la madrugada del 28 de julio dieron positivo en varias drogas, pero negativo en opioides. Fuentes sanitarias indican que los tests habituales en hospitales no detectan nitazenos, lo que pudo retrasar su identificación.
¿Por qué aumenta su consumo?
Los nitazenos presentan un riesgo de sobredosis extremadamente alto. Provocan efectos similares a la heroína o el fentanilo, como euforia, somnolencia y pupilas contraídas, pero son mortales incluso en dosis mínimas.
Se comercializan en polvo, líquido o pastillas, y se utilizan habitualmente para adulterar la heroína, potenciando su efecto. Su expansión coincide con el retorno de los talibanes al poder en 2021, que provocó la prohibición del cultivo de adormidera, base de la morfina y la heroína. Según David Pere Martínez-Oró, director del Episteme Social, “el temor a un colapso en el suministro de heroína en Europa abrió la puerta a una irrupción masiva de opioides sintéticos como fentanilos y nitazenos”.
La situación en Estados Unidos es aún más preocupante: el uso indebido de fentanilo y opioides sintéticos ha causado casi un millón de muertes en dos décadas. En España, aunque la amenaza sigue siendo baja, los especialistas advierten que otras drogas, como la heroína, podrían ser adulteradas con nitazenos, multiplicando su efecto y aumentando el riesgo de muertes.















