En Twitch ya no gana necesariamente quien más focos y atención acumula fuera de la pantalla. Durante años, el liderazgo de la plataforma parecía reservado a nombres con músculo mediático, rostros reconocibles y comunidades consolidadas a golpe de evento masivo. En el imaginario español, eso significaba pensar en gigantes como Ibai Llanos o El Rubius.
Sin embargo, el último vuelco en las audiencias y en las tendencias demuestra que el streaming ha entrado en otra fase: la del avatar, la del anonimato estratégico, la del fenómeno imposible de prever.
Ni Rubius ni Ibai: un cacahuete parlante conquista Twitch y revoluciona para siempre el reinado del streaming
El nombre propio del momento es TheBurntPeanut, literalmente el cacahuete quemado, un creador que no muestra su rostro y que emite a través de un modelo tridimensional con forma de cacahuete. Y no hablamos de una excentricidad simpática perdida en el algoritmo. Según datos de Streams Charts, en enero acumuló 11,3 millones de horas vistas, una cifra que no solo lo colocó en lo más alto de la plataforma, sino que lo distanció con claridad de otros habituales del top mundial.
Las cifras destacan por el contraste. Liderar Twitch solía implicar un despliegue de marca personal: colaboraciones, eventos físicos, presencia en prensa y redes sociales. Aquí, la identidad real permanece oculta, mientras que el protagonista es un modelo 3D creado en Blender, animado con captura facial en tiempo real y una expresividad caricaturesca que convierte cada reacción en un clip viral. No hay alfombras rojas ni entrevistas tradicionales, ni siquiera redes sociales. En su lugar, un cacahuete que grita, ironiza y comenta partidas con una energía que la audiencia reconoce al instante.
El fenómeno VTuber, nacido en Japón y popularizado por agencias y creadores con avatares virtuales (a menudo anime), separa la persona y el personaje, protegiendo la privacidad y reduciendo el desgaste mediático, muy habitual en esta profesión. TheBurntPeanut, aunque técnicamente un VTuber, se define con humor como "P-Tuber" para distanciarse del anime y reforzar su singularidad.
Su crecimiento se debe a directos maratonianos de ARC Raiders, creando una comunidad ("bungulators") que amplifica su presencia en clips, memes y redes, sobre todo dado el éxito del juego en los últimos meses. Los expertos creen que ha sido este efecto arrastre, junto con la lógica algorítmica de Twitch, lo que ha llevado a aumentar su visibilidad y consolidar su éxito.
Aunque ojo, tiene detractores. Como es común con el éxito rápido en este campo, han surgido sospechas de inflados de audiencia, de bots y de visitas artificiales, creadas para dar un impulso y una cierta estabalidad. El creador las desestima, señalando que el éxito en la economía de la atención genera tanto fervor como recelo. Lo importante no es que un cacahuete lidere Twitch, sino que pueda hacerlo. El streaming ya no depende de un rostro, sino de una identidad convincente, que en 2026 puede tener cáscara.