Netflix no ha tenido buena mano con Master of the Universe. Tras invertir millones de dólares en la saga y en una nueva película de acción real, se retiró de la producción y cedió el testigo a Amazon. Pero curiosamente, en lugar de sumarse a la celebración del regreso de He-Man al primer plano de la industria audiovisual, la plataforma parece haber tomado justo el camino contrario.
Mientras el universo de Eternia se prepara para volver a los cines, Netflix está a punto de desprenderse de una de las aportaciones más sólidas, modernas y mejor recibidas que ha tenido la saga en los últimos años. She-Ra y las princesas del poder, una serie que funcionó como puerta de entrada para un público completamente nuevo, tiene los días contados dentro del catálogo.
Netflix borra todo rastro de su mejor serie de Masters of the Universe y acelera su política de cancelaciones encubiertas
Según recoge CBR, la serie dejará de estar disponible a partir del próximo 21 de febrero. En el momento de redactar este texto, Netflix España no muestra ningún aviso que advierta de su retirada, pero la ausencia de mensajes no es ninguna garantía. Ya ocurrió algo similar con contenidos interactivos como Black Mirror: Bandersnatch o Unbreakable Kimmy Schmidt: Kimmy contra el reverendo, que desaparecieron sin previo aviso el año pasado.
Eso abre dos escenarios posibles: que She-Ra y las princesas del poder se elimine de golpe también en nuestro país en esa fecha o que Netflix opte por una retirada progresiva según territorios, una práctica cada vez más habitual en su estrategia de limpieza de catálogo. El reloj ya está en marcha. Estrenada en 2018, la serie se desarrolló a lo largo de cinco temporadas y 52 episodios, ampliando el imaginario de Masters of the Universe con una reinterpretación que apostó por nuevos temas, personajes y sensibilidades.
En el ecosistema de Netflix convivió con otros proyectos de la saga, como Masters del Universo: Revolución, reforzando la idea de un pequeño "universo compartido" dentro de la plataforma. Lo desconcertante de esta retirada es que no tiene demasiado sentido dentro de los planes habituales del portal de streaming. Por un lado, hablamos de una serie original de Netflix, lo que implica que, una vez desaparezca, no habrá una alternativa clara para verla completa en streaming. Las primeras temporadas llegaron a editarse en formato físico, pero el cierre de la serie nunca tuvo ese recorrido.
Por otro, su recepción fue notablemente positiva. She-Ra y las princesas del poder figura entre las producciones mejor valoradas de toda la saga: un 7 de media en FilmAffinity, un 96 % de aprobación por parte de la crítica en Rotten Tomatoes y un 84 % del público. Cifras que, en teoría, deberían blindar su permanencia. Ante el silencio oficial de Netflix, todo apunta a posibles problemas de licencias o acuerdos contractuales. Porque cuesta entender que una serie bien valorada, con potencial para beneficiarse del regreso cinematográfico de la marca, sea sacrificada sin explicaciones.