El nuevo Harry Potter televisivo ya ha chocado con su primera polémica seria. The Sun asegura que en el set se han comunicado acusaciones de acoso entre miembros del reparto y del equipo técnico, y que incluso dos extras de 12 años fueron vistos peleándose durante el rodaje. Warner Bros., según ese mismo medio, no ha querido hacer comentarios.
Un rodaje enorme y especialmente delicado
La serie reúne a muchos menores en una producción pensada para durar años, de modo que cualquier señal de conflicto interno se vuelve especialmente sensible. La producción, de hecho, está montada a una escala gigantesca. El rodaje arrancó en verano de 2025 en Leavesden y varias publicaciones de la industria sitúan allí un calendario que se prolonga hasta la primavera de 2026 para esta primera temporada. En ese entorno trabajan los nuevos protagonistas infantiles junto a nombres ya muy visibles como Dominic McLaughlin, John Lithgow o Nick Frost.
Según The Sun, los responsables ya habrían enviado recordatorios internos sobre conducta, canales de denuncia anónima y recursos de bienestar, incluyendo apoyo psicológico en línea para elenco y equipo. De este modo revelaría que el estudio está tratando de blindar el ambiente de trabajo desde una fase muy temprana, algo bastante lógico en una superproducción infantil-juvenil que aspira a sostenerse durante casi una década.
Secretismo, filtraciones y prudencia
También hay que leer esta historia dentro del enorme secretismo que rodea a la serie. HBO confirmó en 2025 que el proyecto será una adaptación “fiel” de los libros y que se extenderá durante años, mientras la producción ha intentado mantener bajo control casi cualquier detalle logístico o visual del rodaje. Ese hermetismo alimenta todavía más el ruido cuando aparece una filtración conflictiva, aunque no la convierta automáticamente en prueba concluyente.















