Cuando hablamos de los grandes éxitos de Netflix, los focos suelen centrarse en los pesos pesados de la plataforma: Stranger Things, Miércoles o El juego del calamar son los nombres que copan titulares, impulsan suscripciones y arrasan en redes. Pero no todas las series de éxito vienen envueltas en campañas millonarias o protagonizadas por estrellas de Hollywood. A veces, el fenómeno llega en silencio y por sorpresa.
Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Ms. Rachel, una producción que ha ido ganando fuerza poco a poco hasta convertirse en una presencia habitual del Top 10 global de la plataforma. Estrenada el pasado 27 de enero, esta miniserie educativa destinada al público más pequeño ha logrado mantenerse durante 19 semanas consecutivas entre lo más visto de Netflix a nivel mundial. Y lo más curioso: lo ha hecho con apenas cuatro episodios.
El fenómeno infantil que nadie esperaba: 19 semanas seguidas en el Top 10 de Netflix con solo 4 episodios
Ms. Rachel no es una serie al uso. Su objetivo no es enganchar con cliffhangers ni giros de guion: su misión es enseñar. Dirigida a bebés y niños en edad preescolar, cada capítulo introduce conceptos básicos como números, palabras o rutinas diarias, siempre desde el juego, la música y la repetición como herramientas pedagógicas. Y precisamente ahí está la clave de su éxito: los niños no la ven una vez, la ven en bucle.
Desde su debut, su trayectoria ha sido sólida y constante. En su primera semana ya superó los 4 millones de visualizaciones, y a finales de julio —semanas después de su estreno— seguía sumando cerca de 2 millones semanales. No hay explosión viral ni picos inesperados: solo una audiencia fiel y constante que mantiene viva la serie semana tras semana.
Detrás del proyecto está Rachel Griffin Accurso, una educadora musical que arrasó en YouTube con su canal Songs for Littles, donde acumula más de 16 millones de suscriptores. Netflix no se la jugó: simplemente trasladó ese universo viral al catálogo de su plataforma, sabiendo que su audiencia ya estaba ahí. Y acertó.
El éxito era tan evidente que en junio la plataforma confirmó una segunda temporada, algo que nadie dudaba a estas alturas. Puede que Ms. Rachel no provoque debates en redes ni portadas en medios, pero su impacto es incuestionable: es una de las apuestas educativas más rentables y duraderas que ha tenido Netflix en los últimos años.