El Barcelona Supercomputing Center acaba de conseguir los 129 millones de euros que necesitaba para transformar el MareNostrum 5 en el motor de la inteligencia artificial europea. Telefónica y Fujitsu ganaron el contrato después de que la Unión Europea lanzara una convocatoria en julio del año pasado. La máquina ampliada estará lista en el primer semestre de 2026 y dará servicio gratuito a miles de startups españolas que hasta ahora no podían pagar la tecnología necesaria para desarrollar sus propios sistemas de IA.
La Comisión Europea eligió Barcelona en diciembre de 2024 como una de las siete primeras Factorías de IA del continente. El dinero llega ahora para hacer realidad ese proyecto. La mitad de los 129 millones los pone EuroHPC, que es la iniciativa de supercomputación de la UE. La otra mitad sale de España con 60 millones aportados por el Gobierno español y la Generalitat de Catalunya, más nueve millones extra de Portugal y Turquía. Mateo Valero, el jefe del Barcelona Supercomputing Center, explicó que la Factoría será "un polo clave para el impulso del ecosistema de innovación en inteligencia artificial en Europa".
El nuevo MareNostrum 5 tendrá dos secciones separadas. Una partición estará dedicada a entrenar grandes modelos de lenguaje como los que usan ChatGPT o Gemini. La otra se centrará en aplicar esos modelos mediante inferencia, que es cuando la IA ya entrenada responde a preguntas o realiza tareas. También instalarán un sistema de almacenamiento de alto rendimiento diseñado específicamente para cargas de trabajo de IA. La máquina ocupará dos espacios conectados del BSC. Por un lado, el centro de datos principal donde ya funciona el MareNostrum 5 y, por otro, la histórica capilla de Torre Girona.
España es el único país con dos Factorías de IA europeas mientras China y Estados Unidos invierten 50 veces más que toda Europa
El acceso gratuito cambia las reglas del juego para las empresas pequeñas. Hasta ahora, entrenar un modelo de IA requería millones de euros en servidores y chips NVIDIA que solo las grandes corporaciones podían pagar. La Factoría eliminará esa barrera permitiendo que pymes y startups europeas desarrollen sus propios sistemas sin gastar un euro. También podrán usarla las administraciones públicas y los centros de investigación. El objetivo a conseguir es democratizar el acceso a la infraestructura de supercomputación avanzada y permitir que Europa compita con China y Estados Unidos en el desarrollo de IA.
La segunda Factoría española está en Galicia y fue aprobada en octubre del año pasado. Se llama 1HealthAI y funcionará en el Centro de Supercomputación de Galicia con una inversión de 82 millones de euros centrada en ciencias de la vida. Barcelona y Santiago de Compostela son ahora los dos únicos centros españoles donde startups y pymes podrán entrenar modelos de IA sin pagar. En un contexto más general, cabe destacar que la Unión Europea invierte mucho menos que sus competidores internacionales en IA, pero proyectos como las Factorías buscan compensar esa desventaja concentrando los recursos en infraestructuras clave que todas las empresas sin recursos de este tipo puedan usar.