Andrew Bosworth tiene malas noticias para los usuarios de la realidad virtual. El encargado de tecnología de Meta ha ordenado despedir a 1.500 empleados de Reality Labs recientemente. Los recortes afectan al 10 por ciento de la plantilla que trabaja en cascos Quest y metaverso. Bosworth envió un mensaje interno donde explicaba que la empresa cambia su estrategia para centrarse en gafas inteligentes y dispositivos portátiles con inteligencia artificial. "Estamos convirtiendo la realidad virtual en una organización más plana con una hoja de ruta enfocada para maximizar la sostenibilidad a largo plazo", escribió el directivo en un comunicado publicado por Bloomberg.
Pero hay una razón de peso para Mark Zuckerberg. Reality Labs ha gastado 73.000 millones de dólares desde 2020 sin conseguir que el metaverso despegue.
Las Quest vendieron apenas 1,7 millones de unidades en los tres primeros trimestres de 2025 según datos de IDC.
Esto supone una caída del 16 por ciento respecto al año anterior. La división perdió unos 4.400 millones en el tercer trimestre al tiempo que facturaba solo 470 millones. Por otro lado, Meta invirtió 14.300 millones en Scale AI, por lo que ahora todo ese dinero va hacia la inteligencia artificial en lugar de a los mundos virtuales.
Tres estudios de videojuegos cierran sus puertas de forma inmediata. Armature Studio, Twisted Pixel y Sanzaru dejan de desarrollar juegos para las Quest. También desaparece Oculus Studios Central Technology, el equipo técnico que trabajaba en títulos de realidad virtual. Tamara Sciamanna, directora de Oculus Studios, intentó calmar los ánimos de los empleados con un memo interno. "Estos cambios no significan que nos alejemos de los videojuegos", aseguró la ejecutiva. "Los juegos siguen siendo la piedra angular de nuestro ecosistema, pero cambiamos la inversión para enfocarnos en desarrolladores externos y socios que garanticen la sostenibilidad".
Las Ray-Ban con IA venden 2 millones mientras Horizon Worlds fracasa y apaga el sueño del metaverso
Las gafas inteligentes salvaron a Meta del desastre total con el metaverso. Las Ray-Ban Display con pantalla integrada cuestan 799 dólares y ya acumulan 2 millones de ventas desde su lanzamiento. El producto triplica las cifras del año anterior según EssilorLuxottica. Y mientras la pulsera Neural Band permite escribir mensajes trazando letras con el dedo en cualquier superficie, el nuevo teleprompter flotante muestra texto solo visible para quien lleva las gafas puestas. Todo un éxito.
Por cierto, Bosworth defendió la realidad virtual en Instagram hace pocas semanas. "La respuesta es no, la realidad virtual no está muerta", contestó a las preguntas de muchos seguidores preocupados. "Meta es una empresa grande y podemos invertir en muchas cosas al mismo tiempo". Recordemos que la compañía eliminó 600 empleados de IA el octubre pasado.