Información del juego
HumanitZ es un juego de supervivencia zombi de mundo abierto y vista cenital desarrollado por Yodubzz Studios que mezcla exploración, gestión de recursos y construcción de bases en un entorno posapocalíptico. Tras un periodo en acceso anticipado desde 2023 en PC, el juego ha alcanzado su versión 1.0 en Steam, presentándose como una alternativa más accesible pero profunda a títulos como Project Zomboid o DayZ.
Resumen
Ambientado una década después del colapso de la civilización, HumanitZ sitúa al jugador como uno de los últimos supervivientes en un mundo desmoronado y plagado de “zeeks”, zombis de distintos tipos que pueden abrumar por número o exigir estrategias específicas. El objetivo no es “ganar” la partida, sino aguantar el máximo tiempo posible, reconstruir algo de vida en medio del desastre y dejar tu propia huella en el mundo, ya sea en solitario o en cooperativo en línea con hasta cuatro jugadores.
En lo jugable, HumanitZ gira en torno a un bucle muy claro: explorar, saquear, fabricar, construir y resistir. Desde una perspectiva isométrica, recorres ciudades abandonadas, pueblos, granjas y bosques en busca de comida, herramientas, munición y materiales, todo ello mientras gestionas necesidades como hambre, salud, heridas e infecciones. La exploración es lenta y tensa: cada salida fuera de tu refugio implica decidir cuánto arriesgar para conseguir un mejor botín, sabiendo que el ruido, los disparos o la imprudencia pueden atraer hordas capaces de arrasar tu base o acabar con tu vida en cuestión de segundos.
La construcción de bases y la progresión a largo plazo son pilares clave. Puedes levantar un refugio desde cero o fortificar edificios abandonados, colocar muros, trampas y barricadas, y utilizar vehículos para ampliar tu radio de acción, transportar recursos o huir de situaciones desesperadas. El sistema de personajes incluye perks, profesiones y estadísticas que permiten especializarte en distintos roles —carroñero, constructor, tirador, etc.—, algo que cobra aún más sentido en cooperativo, donde los jugadores pueden repartirse tareas y complementarse. La dificultad es muy configurable, con opciones que van desde experiencias más “hardcore” con permadeath y zombis extremadamente letales hasta ajustes más amables para quienes se inician en el género.
En el plano técnico y de atmósfera, HumanitZ apuesta por un estilo visual sobrio pero claro, con entornos suficientemente detallados como para contar historias ambientales sin entorpecer la legibilidad en vista cenital. El clima dinámico, los ciclos de día y noche y la iluminación contribuyen a la inmersión, cambiando las sensaciones de zonas ya conocidas en función del momento del día y del tiempo.
Con la llegada a su versión definitiva, la recepción crítica ha sido en general positiva, destacando sobre todo la profundidad de sus sistemas de supervivencia, el peso de las decisiones cotidianas y lo bien que funciona en cooperativo. Análisis como el de Thumb Culture señalan que el juego logra un equilibrio interesante entre realismo y accesibilidad: se siente exigente y a veces implacable, pero permite modular la dificultad y evitar la frustración extrema si así lo deseas. Entre los puntos a pulir se mencionan ciertos problemas de interfaz, pequeños errores y la necesidad de más refinamiento en algunos sistemas, pero la sensación general es que HumanitZ se ha consolidado como un sandbox zombi muy sólido para quienes disfrutan planificando, construyendo y sobreviviendo día a día en compañía.