Información del juego
Berry Bury Berry es un juego incremental surrealista en primera persona en el que te dedicas básicamente a recoger bayas y tirarlas a un gran agujero en medio de un jardín maldito. Cada vez que entierras bayas ganas dinero, que sirve para comprar mejoras, gadgets y “Berry Buddies”, pequeños ayudantes que automatizan parte del trabajo y hacen que cada día sea más eficiente.
Resumen
Las partidas se estructuran en días con tiempo limitado: durante el día corres por un mapa sorprendentemente grande, recoges frutas, aprovechas poderes como el Berry Blitz para alargar la jornada o acelerar el crecimiento, y esquivas el propio agujero, que se hace cada vez más grande y peligroso. Con las monedas y orbes que obtienes desbloqueas un árbol de habilidades con gadgets como aspiradoras, martillos para romper obstáculos o varas mágicas para mejorar a tus Berry Buddies, lo que abre rutas nuevas y sube el nivel de las bayas (más variedad, más valor).
Aunque el loop básico es sencillísimo (coger fruta, tirarla al hoyo, reinvertir beneficios), el juego va introduciendo capas: bayas de distinto tipo, cambios en el escenario, eventos y varios finales que revelan los secretos del jardín y por qué nadie sale de allí. Todo ello con una estética blandita, controles muy físicos (lanzar y manejar objetos a mano) y un tono entre lo adorable y lo inquietante que engancha más de lo que parece a primera vista.
En PC ha conseguido un 99% de reseñas positivas en Steam, con jugadores que destacan lo adictivo que resulta ver crecer el agujero, optimizar rutas y descubrir nuevas mejoras en sesiones cortas que acaban alargándose horas. Si te atraen los “idle/incremental” raros tipo Don’t County o Katamari por su bucle simple pero hipnótico, Berry Bury Berry encaja muy bien como esa clase de indie extraño que empiezas “para probar” y luego no puedes soltar.