Hay juegos que crean escuela y Beat Saber es un gran ejemplo de ello. No en vano, basta con echar un vistazo a los catálogos de los diferentes dispositivos de realidad virtual para encontrarnos con un sinfín de imitadores que buscan seguir su estela. Muchos acaban condenados al olvido por limitarse a copiar sin aportar nada a la fórmula, pero de vez en cuando aparece alguno que otro que consigue destacar por proponernos algo capaz de destacar por sus propios méritos. RAGER es uno de ellos.
Acción, ritmo y una buena puesta en escena
Así pues, volvemos a encontrarnos ante un juego de acción en el que debemos realizar las diferentes acciones que nos vayan indicando al ritmo de la música mientras nos mantenemos en el centro del escenario. Si en Beat Saber nos dedicamos a romper cubos, aquí debemos defendernos de unos robots y drones que buscarán acabar con nosotros.
Uno de sus mayores aciertos es que aquí podemos blandir varias armas distintas, como, por ejemplo, empuñar dos espadas, un hacha doble o liarnos a puñetazos con una mano mientras damos tajos con un puñal con la otra. Cada arma tiene sus propios indicadores en pantalla y se manejan de un modo relativamente distinto, por lo que la experiencia de juego es sensiblemente distinta dependiendo del equipamiento con el que queramos jugar, lo que aporta un importante valor rejugable al conjunto que nos anima a perfeccionar cada una de las canciones disponibles con distintas configuraciones.
Todas ellas son divertidas de utilizar y en algunos casos hay acciones que resultan especialmente satisfactorias de ejecutar, como los bloqueos con los puños o los momentos en los que debemos realizar tajos en X. Eso sí, las que más nos han gustado son las que se manejan a dos manos, como el hacha o la maza doble, cuyos extremos podemos configurar para que un extremo nos sirva para dar tajos y el otro para golpear contundentemente. Son las más difíciles de utilizar, pero han conseguido que sintiésemos que estábamos jugando a un simulador improvisado y no oficial de Darth Maul, algo que solo puede ser bueno.
Otro detalle que nos ha gustado mucho es su puesta en escena y el hecho de que la jugabilidad es en 360 grados, aunque existe una opción de personalización por si esto nos resulta demasiado mareante para que la jugabilidad se limite a 180. Cuando los enemigos vienen a por nosotros, no siempre lo hacen de frente, ya que muchas veces buscan engañarnos con movimientos rápidos y reposicionándose en nuestros flancos o a nuestras espaldas, por lo que tenemos que estar constantemente atentos a todo lo que hacen mientras giramos sobre nosotros mismos para encararlos, lo que resulta tan intenso e inmersivo como parece.
Esto es algo a lo que se le saca mucho partido en su dificultad más alta y, sobre todo, en los combates contra jefes, cuyas mecánicas son completamente únicas y "las notas" nos van a venir de formas bastante erráticas para pillarnos por sorpresa y dificultar que acertemos. Eso sí, os advertimos que jugar así es relativamente problemático si usamos un casco con cable. En nuestro caso hemos jugado con PS VR2 y no han sido pocas las veces en las que hemos acabado enrollándonos con él o sintiéndolo en las piernas y dificultando nuestros movimientos. No es algo que lo haga injugable, ni mucho menos, pero sí que rompe la inmersión y en dificultades elevadas resulta un tanto incómodo al tener que movernos con mucha más intensidad.
Más allá de golpear y bloquear, el título también nos exige que esquivemos ciertos ataques, lo que a veces se traduce en tener que realizar unas buenas sentadillas, y a la hora de sumar puntos cuenta tanto nuestra precisión para atacar al ritmo como nuestra puntería.
Como veis, a nivel mecánico no tenemos apenas pegas; no es el juego más original, pero su presentación visual, el uso de diferentes armas y su jugabilidad en 360 grados dan como resultado un producto con sus propias ideas, divertido, espectacular, muy satisfactorio y con unas coreografías muy bien diseñadas.
La mala noticia es que el título llega al mercado con una cantidad de contenidos demasiado escasa. Solo hay dos modos de juego con unas pocas canciones cada uno: Campaña y Freestyle. El primero actúa como una especie de tutorial en el que tenemos que jugar una serie de canciones con un set de armas predefinido. Lo mejor de este modo son, sin duda, sus jefes, pero no dura ni una hora y apenas nos da incentivos para rejugar sus fases.
Por su parte, Freestyle da justo lo que promete: una selección de temas con unas condiciones de juego completamente configurables. Lamentablemente, hay poquísimas canciones, los marcadores online son un tanto caóticos y se echa de menos un sistema de rangos o algo similar que nos dé más incentivos para rejugarlas, por lo que la diversión se acaba demasiado pronto. Sabemos que sus desarrolladores están trabajando en ampliar contenidos, aunque ahora mismo se trata de la mayor carencia de un producto que, en realidad, tiene una base sólida y que nos ha gustado.
En lo que respecta a su apartado gráfico, decir que estamos ante un juego muy, muy simple a nivel técnico que no destaca precisamente por tener escenarios o modelados demasiado complejos, algo que sinceramente tampoco necesita, especialmente cuando cuenta con una dirección artística muy conseguida que logra crear una ambientación muy llamativa para sumergirnos de lleno en una oscura pesadilla cibernética. Todo esto se ve reforzado por una banda sonora electrónica bastante dura y de calidad que encaja realmente bien con la propuesta del título, aunque quizá se echa en falta una mayor variedad, ya que hay temas que suenan demasiado similares entre sí.
Conclusiones
RAGER es un buen juego, de eso no nos cabe duda. En un mercado tan saturado como el de los juegos de acción y ritmo para la realidad virtual, la obra de Insane Prey consigue destacar gracias a su buena puesta en escena, al manejo de sus diferentes armas y a una jugabilidad en 360 grados que hace que cada partida sea tan divertida como absorbente. Sin embargo, su escasez de contenidos es algo que le acaba pasando factura, por no hablar de lo incómodo que resulta jugar con cascos que necesiten cable o de la necesidad de un mejor sistema de marcadores online. De todos modos, si os llama la atención su propuesta y buscáis algo similar a Beat Saber, aquí encontraréis un producto interesante que os hará pasar un buen rato destrozando robots al ritmo de la música y quemando calorías.
Hemos escrito este artículo gracias a un código de descarga que nos ha facilitado Impact Reality.