Análisis Forgotlings: Una inmersiva aventura cinematográfica dibujada a mano con buenas ideas y mucha personalidad (PC)
Throughline Games tiene pocos juegos en su portafolios, pero los dos que figuran en él comparten una idea en común: ofrecer una experiencia donde lo visual prima sobre lo jugable. El primero de ambos fue una de las sorpresas más gratas que disfrutamos en 2018. Forgotton Anne era un espectáculo visual, un mundo dibujado a mano en el que todo tipo de objetos cotidianos cobrabran vida para dar rienda suelta a una historia de fantasía propia de las mejores mentes del Disney de antaño. Esta comparación no es en absoluto casual, ya que las similitudes artísticas con obras como La bella y la bestia son más que evidentes a primera vista.
Sin embargo, pese al trabajo que se realizó en el apartado visual, el juego adoleció de cierta falta de calado en lo que a jugabilidad se refiere, con un sistema de control poco práctico y puzles repetitivos con los que se empañaba el resultado final del producto. Forgotlings es, a grandes rasgos, su precuela. En su historial encontramos un desarrollo algo caótico, retrasado en varias ocasiones por diversos motivos, y un lanzamiento a finales de febrero algo deslucido por una interminable cantidad de bugs difíciles de justificar en los tiempos que corren. Por suerte, Throughline Games se puso manos a la obra para solucionar los errores de mayor calado casi a ritmo de parche diario, lo que a la postre ha servido para que su última obra haya logrado despegar pese a las turbulencias sufridas durante el desarrollo.
Sus señas de identidad son muy parecidas a las de su antecesor, con un aspecto visual de ensueño diseñado a mano y una premisa argumental similar, donde realidad y magia se mezclan en un todo que rezuma cariño y originalidad. La diferencia más notable entre ambos radica en la mecánica de juego, que no terminó de convencer en Forgotton Anne y que ahora se centra en ofrecer una experiencia más similar a la de un RPG de acción que a la de una aventura basada en puzles. Al igual que en su predecesor, a las pocas horas de juego queda patente que, una vez más, sus creadores han volcado gran parte de su esfuerzo en conmover con una historia muy interesante que, por desgracia, viene acompañada por una mecánica de juego muy sencilla que acusa falta de profundidad y de un mayor desarrollo en las veinte horas que tardaremos en llegar a los créditos finales.
El mundo de los objetos cobra vida
El mayor atractivo de Forgotlings radica en su argumento, que deja a un lado los convencionalismos para crear una interesante metáfora entre el mundo de los Objetos Olvidados y el real en el que coexisten los seres humanos. Fig, un maniquí con el rostro en el torso cuyo diseño resulta extrañamente familiar, es la figura protagonista alrededor de la que gira la trama. Al principio lo descubrimos vagando por un mundo oscuro repleto de peligros que, en cuestión de minutos, logran apresarlo, vaticinando su final. Justo en ese momento recuerda todos los acontecimientos que le han llevado a estar allí, en ese momento y lugar. Este interesante recurso narrativo nos devuelve al principio de todo, antes de que Fig tomase consciencia de quién es realmente. Por su memoria pululan algunos recuerdos, algunas caras que le son familiares, pero nada lo suficientemente claro como para saber quién es.
Throughline Games plantea hábilmente una pregunta cuya presencia sobrevuela en todo momento el argumento y que no tardaremos en extrapolar a ciertos conceptos psicológicos que todo ser humano atraviesa en algún momento de su existencia. Los objetos, personajes secundarios que hacen acopio de una gran personalidad, saben que existen, pero no su función en el mundo. Fig descubre a los pocos minutos de juego que posee unas habilidades fuera de lo normal para un olvidado, pero no sabe el porqué ni tampoco para qué le servirán tras ser salvado in extremis de una muerte segura. Aunque el aspecto del juego sea animado y recuerde a obras de animación para niños, sobre todo por emplear el antropomorfismo a modo de fábula o animismo (un concepto que atiende más a cuestiones filosóficas que a moralejas recurrentes), su contenido y desarrollo plantea cuestiones interesantes, mucho más profundas de lo que cabe esperar en un principio. De hecho, sus creadores ya confesaron en entrevistas que, pese a estar basado en un mundo de fantasía, Forgotlings se centra en cómo nos relacionamos entre nosotros y en los "hilos invisibles" que nos unen.
Vale la pena descubrir la historia por cuenta propia sin entrar en destripes innecesarios. Hay que tener en cuenta que su ritmo es pausado, las conversaciones son muy frecuentes y, aunque podemos acelerarlas pulsando un botón, al hacerlo se pierde parte de la gracia de la aventura, que se encuentra en la forma de ser de cada pequeño objeto que descubrimos. Hay momentos dramáticos, cómicos y otros entrañables que evitan caer en manidos clichés. Aunque la aventura no está del todo exenta de ellos, su derroche de imaginación la convierte en una virtud que justifica por sí sola el tiempo que invertiremos para descubrir qué nos aguarda en el arduo camino que tiene Fig por delante. Deja poso, entretiene y plantea cuestiones que, siempre en función de nuestros intereses, sirven como pasto para plantear preguntas íntimas sobre las decisiones que tomamos y el porqué de estas.
¿Una simple película interactiva? No todo es lo que parece
Tratándose de una aventura tradicional en 2.5D, con algunos puntos en los que es posible interactuar con el escenario cambiando el plano en el que nos encontramos, al comenzar a jugar nos asaltó una duda: ¿cómo lograría el estudio danés hilar el contenido argumental con una mecánica más dinámica y centrada en la acción que en Forgotton Anne? A simple vista, la diferencia más evidente entre ambos títulos se encuentra en el mundo en el que se desarrollan. Aquí dejamos atrás el estilo urbanita de la aventura original para transitar por un más abierto y natural, con escenarios en los que es posible visualizar curiosos detalles que tienen lugar en el fondo de la pantalla. Los dos emplean una técnica visual similar, solo que aquí se utiliza con un tono más cálido, de colores ocres y hasta cierto punto nostálgico.
El arte 2D dibujado a mano casa a la perfección con la atmósfera que imprime el argumento y el ritmo de la aventura. Los escenarios ofrecen un sinfín de detalles curiosos, en los que distintos enfoques de cámara sirven como sostén para reforzar la sensación de protagonizar una película de animación interactiva. La mezcla entre lo cotidiano de los objetos que encontramos en nuestro camino y lo mágico de su personalidad es un contraste encantador que no deja de sorprendernos, a pesar de sufrir altibajos que son hasta cierto punto comprensibles a tenor de la duración de la aventura. A todo lo aquí expuesto hay que sumar la presencia de una magnífica banda sonora interpretada por la Orquesta Filarmónica de Copenhague y de un estupendo doblaje (solo disponible en inglés) que sirve como guinda de un estilo muy personal, que rezuma un enorme cariño y cuidado.
Visto lo visto, no es de extrañar que el juego haya sufrido numerosos retrasos a lo largo de estos años. El apartado técnico es una maravilla y hará las delicias de los que disfruten de la animación como medio narrativo. Probablemente también sea capaz de sorprender a los que tengan sus reticencias al respecto.
Acción, combates, exploración, minijuegos y saltos: una mecánica desigual
Teniendo en cuenta la calidad de Forgotton Anne, hablar de sorpresa al ver el énfasis que se ha puesto en desarrollar dos apartados tan importantes como el visual y el narrativo sería mentir: esto es justo lo que esperábamos de Forgotlings. La gran incógnita era cómo se las ingeniaría el estudio para mejorar la mecánica de juego simple de su ópera prima, y la respuesta la encontramos en un estilo que bebe claramente de las influencias de los metroidvania sin apostar por completo por esta fórmula. Sus creadores lo han descrito como un "metroidvania-lite", en lo que parece ser un eufemismo para aclarar que, pese a que hay acción, exploración, momentos de plataformas y algo de backtracking, la esencia del juego no radica ahí. Sí, a medida que pasa el tiempo obtenemos formas de adquirir nuevas habilidades con las que a posteriori podremos pasar por ese lugar infranqueable que encontramos en algún momento determinado del recorrido, pero más allá de eso, la sensación que transmite la mayor parte del tiempo es la de ser un título que apuesta por un estilo más lineal que dinámico.
Esto explica la facilidad con la que avanzamos en las zonas de plataformeo, pero no justifica la tosquedad de los combates o la falta de profundidad de la mecánica en general con el paso de las horas, limitándose en gran medida a lo que descubrimos durante los primeros compases de juego. Tal vez sea una cuestión de tener claro cuál es el propósito del estudio, que parece haber buscado en este estilo de juego un vehículo para narrar el argumento y no al contrario. Hubiésemos agradecido algo más de variedad en este sentido, sobre todo en las fases de sigilo. Estas, al igual que sucede con los combates o los saltos, parecen más un trámite que un elemento a disfrutar en sí mismo.
Sí que vale la pena destacar la presencia de un minijuego a medio camino entre las damas y el ajedrez, aquí denominado INA, en el que tendremos que invertir algo de tiempo para familiarizarnos con su mecánica. Con él podemos ganar cercanía con los otros olvidados de este mundo, algo que también depende en gran parte de las decisiones que debemos tomar constantemente a la hora de escoger con qué tono de los cuatro presentes preferimos enfocar los diálogos. Este sistema desbloquea a su vez nuevas secciones de tramas con las que se nos invita a rejugar la aventura o a enfocarla desde otra perspectiva si así lo deseamos. Sin embargo, en la práctica las cuatro opciones ofrecen un espectro que va desde la beligerancia hasta la empatía, sin profundizar especialmente en ninguno de estos aspectos. La toma de decisiones es por tanto un elemento interesante dentro del núcleo del juego, pero no fundamental ni tan relevante a la postre como hubiésemos deseado.
Conclusión
Las aventuras en 2.5D a la vieja usanza escasean, así que siempre es un placer disfrutar de propuestas como Forgotlings, que pese a flaquear en algunos aspectos relacionados con la mecánica de juego (o, mejor dicho, con su escasa evolución a lo largo de las horas), ofrece una historia digna de las mejores producciones de las grandes majors del mundo de la animación. No solo se trata de que su argumento desprenda magia, sino de la evidente sensación de que Throughline Games ha puesto toda la carne en el asador a la hora de confeccionar un juego único, con un diseño de personajes y escenarios que no se conforma en ningún momento con seguir la senda de los convencionalismos. Teniendo en cuenta la importancia de su argumento, eje central de su maquinaria, que llegue traducido al español es un punto que juega muy a su favor y que subsana uno de los grandes peros que señalamos en su día en el correspondiente análisis de Forgotton Anne.
Aunque su lanzamiento no estuvo exento de algunos problemas de rendimiento, con el paso de los días sus creadores han demostrado escuchar la opinión de los jugadores, ofreciendo actualizaciones a ritmo casi diario. No obstante, sigue habiendo bugs (sin ir más lejos, en la versión 1.0.10.1 hay uno en el menú principal), que afean la experiencia de juego, tanto en lo que a subtítulos se refiere como a fallos en el desarrollo de la partida. Pese a esto, el resultado no deja de ser una obra muy recomendable, destinada sobre todo para jugadores que disfruten más de un buen argumento que de una jugabilidad muy variada. Ahora solo queda ver qué ofrecerá este estudio danés en el futuro. Si sigue por este camino, no tardará en dar con la tecla para que su trabajo alcance mayores cotas de popularidad. Hasta que llegue ese día seguiremos disfrutando de Fig y del peculiar mundo de los objetos olvidados que cobran vida, buscando su lugar en el mundo. Exactamente igual que nosotros.
Hemos analizado este juego en PC tras descargar el juego desde Steam.