Lionsgate ha confirmado que habrá secuela de La Asistenta y que Sydney Sweeney volverá a meterse en la piel de Millie. El nuevo capítulo se titulará El secreto de la asistenta y adapta el segundo libro de la trilogía de Freida McFadden, una decisión tomada con la prisa típica de Hollywood cuando una película se convierte, de golpe, en fenómeno.
El empuje se entiende con números: la primera entrega, estrenada en cines en plenas fechas navideñas, ha superado los 133 millones de dólares en todo el mundo en apenas unas semanas, con un presupuesto aproximado de 35 millones. Es la clase de rentabilidad que acelera cualquier "sí" corporativo, sobre todo en una cartelera donde el thriller adulto funciona como contraprogramación frente a los grandes estrenos familiares.
La rentabilidad manda
El plan, según las informaciones publicadas, es arrancar rodaje en 2026 y profundizar en el gancho central: Millie vuelve a trabajar como empleada interna, pero para otra familia, con secretos nuevos y un ambiente más turbio. El guion regresará a manos de Rebecca Sonnenshine, lo que apunta a continuidad de tono: thriller psicológico con giro tras giro, pero sin perder el pulso "pop" que hizo viral la historia.
En el equipo creativo también se espera el retorno de Paul Feig como director y productor, y Michele Morrone repetiría como Enzo. En cambio, el regreso de Amanda Seyfried no se presenta como eje del relato —su arco quedó asociado a la primera película—, aunque ella misma ha deslizado la opción de aparecer aunque sea con un cameo.
El thriller como máquina de suspense
Que el estudio apueste por "más oscuro" no es solo marketing: el thriller vive de un mecanismo muy medido. Si el segundo libro funciona en taquilla como lo ha hecho el primero, Lionsgate tiene material de sobra para seguir: McFadden cerró la trilogía con The Housemaid Is Watching (2024), así que la saga ya viene con tercera puerta lista… aunque, por ahora, lo único oficial es la secuela. De momento, no hay fecha de estreno pública para The Housemaid’s Secret, pero la industria ya la está tratando como la confirmación de que Sweeney también sabe liderar un "hit" comercial fuera del terreno blockbuster.