Las empresas del Reino Unido echaron a un 8 por ciento de sus trabajadores en los últimos doce meses porque metieron inteligencia artificial, según el estudio de Morgan Stanley que se publicó hace unos días. Para dar contexto a este dato, el Reino Unido perdió el doble de gente que Alemania, Estados Unidos, Japón y Australia. Ningún país rico del mundo ha perdido tantos empleos por culpa de las máquinas en ese periodo de tiempo.
Pero hay un problema mucho más grande. Accenture descubrió algo revelador, y es que solo el 20 por ciento de los trabajadores entiende cómo la inteligencia artificial va a cambiar su curro. Los jefes piensan que todo va de maravilla. Francisco Rojas, el responsable de inteligencia artificial aplicada en Accenture, lo dijo sin tapujos: "la mayor barrera para que la IA funcione es meter a las personas en el proceso".
Los trabajadores ya no se fían. Resulta que el 54 por ciento dice que la inteligencia artificial da resultados malos o directamente miente. Eso les hace perder el tiempo en vez de ahorrarlo. Encima, solo el 40 por ciento cree que la formación que le dieron sirve para algo.
Las empresas ganan un 11,5 por ciento más y echan a trabajadores en vez de contratarlos
Según diversos análisis, Reino Unido produce un 11,5 por ciento más gracias a la inteligencia artificial. Pero eso no hizo que se creara ni un solo empleo. Todo lo contrario, las empresas usan la tecnología de IA para echar a personal y ahorrar dinero, como ya ha ocurrido en el caso de Microsoft y otras grandes. Sadiq Khan, el alcalde de Londres, avisó de que la capital está entrando en una "nueva era de desempleo masivo". La razón es que depende mucho de un tipo de trabajo de oficina que la IA ya puede hacer sola.
Jamie Dimon, el jefe de JP Morgan, lo dejó clarísimo en Davos. Si los gobiernos no ayudan a la gente que pierde su trabajo, habrá disturbios en las calles.. Recordemos que Sam Altman calculó que la IA se cargará el 40 por ciento de los trabajos antes de 2030. Esto, si nada cambia, será el mayor cambio en el mercado laboral que se haya visto nunca.