Xpeng acaba de llevar el "miedo a la recarga" a una cifra casi provocadora: su G7 en versión EREV (eléctrico de rango extendido) anuncia 1.704 km de autonomía combinada en el ciclo chino CLTC, un número que la marca presentó en un evento en Guangzhou y que, en papel, permite atravesar medio continente sin pensar en enchufes.
El truco no es magia: es arquitectura serie. El G7 EREV monta una batería de 55,8 kWh y un motor de gasolina 1.5 que no mueve las ruedas, sólo hace de generador cuando toca, más un depósito de 60 litros para sostener viajes largos. En modo eléctrico puro, Xpeng habla de hasta 430 km CLTC (y algunas fichas sitúan 400 km en la variante de acceso), además de una plataforma de 800 V y carga rápida "5C" para recuperar kilómetros en pocos minutos.
La cifra y su letra pequeña
La letra pequeña está en esas tres siglas: CLTC suele ofrecer rangos más optimistas que WLTP porque contempla velocidades medias más bajas y un patrón de uso distinto. Una conversión orientativa que se usa a menudo es CLTC × 0,82 ≈ WLTP: aplicado a 1.704 km, te deja alrededor de 1.397 km, todavía enorme… pero menos "milagroso" y muy sensible a autopista, frío y carga.
Que Xpeng se suba a esta ola también tiene lectura de mercado. En China, los EREV han pasado de ser rareza a segmento con peso: análisis del sector sitúan su cuota alrededor del 9% del mercado NEV en 2024, empujados por marcas que han convertido el "eléctrico con generador" en un producto familiar de largo recorrido.
Europa, homologación y el "plan B"
Europa, sin embargo, no les dará barra libre: para el marco comunitario, PHEV y REEV/EREV entran en la familia de los híbridos enchufables (OVC-HEV) y su encaje depende de cómo evolucionen las reglas de CO₂ y de cómo se cierre el debate político sobre qué tecnologías "sobreviven" más allá de 2035. La propia Comisión y varios análisis recientes mencionan explícitamente a los "range extenders" en esa discusión, mientras el sector eléctrico presiona para no diluir objetivos y otros actores piden más realismo con las emisiones medidas frente a las reales.
En ese marco, el G7 EREV funciona como un mensaje doble: por un lado, Xpeng admite que la infraestructura de carga y los hábitos de viaje siguen siendo un freno en muchos sitios; por otro, intenta que el "plan B" sea tecnológicamente sexy (800 V, carga muy rápida, y una capa fuerte de software/IA que la marca está empujando con su VLA 2.0).