X
  1. Vandal Random
  2. Noticias
  3. Ira Parker (41), showrunner de 'El caballero de los Siete Reinos', divide a los fans: 'Descartamos hacer misiones secundarias'

Ira Parker (41), showrunner de 'El caballero de los Siete Reinos', divide a los fans: 'Descartamos hacer misiones secundarias'

Ha sido una manera de evitar el pecado que más castiga la audiencia hoy: notar la mano del guion empujando para llegar al minuto 60.

La discusión por la "brevedad" de la primera temporada de El caballero de los Siete Reinos tiene un punto engañoso: no hablamos de capítulos recortados por capricho, sino de una serie concebida como un relato compacto dentro del universo de Juego de Tronos, más cerca del pulso de una novela corta que del gigantismo político de las grandes guerras dinásticas. En vez de competir por metraje, la serie parece apostar por la sensación de viaje: dos personajes, un camino, y conflictos pequeños que importan porque están contados sin relleno.

La cifra que más ha alimentado la crítica es la duración: seis episodios que, según los tiempos publicados, se mueven aproximadamente entre algo más de media hora y unos 40 minutos, con picos que no llegan a la hora "marca HBO" que muchos dan por sentada en la franquicia. Esa decisión, además, encaja con el material de partida (una historia mucho más corta que Canción de hielo y fuego), y ayuda a entender por qué el ritmo se percibe distinto: aquí la narración no necesita abrir tres frentes a la vez para sostenerse.

PUBLICIDAD

Fidelidad al formato y plan a largo plazo

En ese marco, el argumento creativo es bastante directo: si el objetivo es adaptar una aventura concreta de Dunk y Egg, alargarla con tramas laterales sería, paradójicamente, lo que la volvería menos fiel. Y es ahí donde entra el discurso del showrunner Ira Parker, que en otras entrevistas ha subrayado que su plan pasa por seguir a los protagonistas a largo plazo, pero sin forzar cada etapa con temporadas infladas: mejor avanzar por "capítulos de vida" que por obligación de calendario. "No estábamos alargando la historia. No estábamos haciendo ninguna misión secundaria extraña con Dunk y Egg. Lo escribimos como si George hubiera escrito un libro de trescientas páginas", explicó.

También pesa un factor interno que no se suele decir en voz alta: la relación con George R.R. Martin. En un ecosistema donde el autor ha sido especialmente vocal cuando siente que una adaptación se aparta de su tono o de su lógica, Parker ha contado que construyó esta primera temporada con una idea casi artesanal: escribir "para una persona", y en este caso esa persona era Martin. No es una frase bonita para redes; es una declaración de intenciones sobre dónde se coloca el listón.

Comparaciones inevitables y una escala distinta

Por contraste, es normal que parte del público compare automáticamente con Game of Thrones o House of the Dragon, donde la arquitectura narrativa te obliga a sostener batallas, alianzas, saltos de localización y una coreografía de personajes enorme. Aquí, sin embargo, la escala es otra: el "mundo" está presente, sí, pero la cámara se pega a los cuerpos y a las decisiones pequeñas; si estiras demasiado ese formato, el riesgo es que el viaje pierda tensión y se convierta en trámite.