El astrónomo y físico italiano Galileo Galilei dejó un legado de reflexiones sobre la ciencia y el conocimiento que siguen teniendo relevancia hoy. Entre sus pensamientos más célebres se encuentra: "Nunca he conocido a un hombre tan ignorante que no pudiera aprender algo de él", una frase que celebra la capacidad de aprender de los demás y la importancia de mantener una mente abierta.
Galileo Galilei, pionero de la astronomía: 'Incluso el necio más terco puede enseñarnos algo'
Galileo también destacó el valor de la duda como motor del progreso intelectual, afirmando que "La duda es la madre de la invención". Por otro lado, insistió en la importancia de la precisión y la medición, con una máxima clara: "Mide lo que es medible, y haz medible lo que no lo es".
Asimismo, invitó a cuestionar los límites del conocimiento humano con preguntas como: "¿Quién se atrevería a afirmar que sabemos todo lo que hay que saber?". Sobre la evolución de la ciencia, dejó claro que esta avanza más por lo que aprende a descartar que por lo que se propone investigar.
Galileo defendió el papel de la razón cuando los sentidos resultan insuficientes, asegurando que "Donde los sentidos nos fallan, la razón debe intervenir". También reivindicó el valor del juicio individual frente a la autoridad colectiva, al decir que "En cuestiones de ciencia, la autoridad de mil no vale el razonamiento humilde de un solo individuo".
El italiano resumió su visión sobre el conocimiento con dos ideas fundamentales. Por un lado, subrayó la coherencia de la verdad: "Dos verdades no pueden contradecirse entre sí". Por otro, enfatizó la centralidad de las matemáticas en el estudio del mundo: "Las matemáticas son la llave y la puerta de las ciencias".