No hay que irse a China para observar el futuro de la construcción. En las afueras de Austin, Texas, un barrio entero está comenzando a cambiar la forma en que entendemos la construcción. En Wolf Ranch, la impresión 3D ha dejado de ser un experimento aislado para convertirse en un proyecto residencial real: el desarrollo Genesis Collection reúne un centenar de casas de una sola planta, levantadas con hormigón extruido capa por capa, gracias a la colaboración entre la constructora Lennar y la startup tecnológica ICON.
EEUU levanta un barrio en 24 h con impresoras 3D y bloques de hormigón exprés, revolucionando la construcción global
Aunque los titulares prometen muros completos en 24 o 48 horas, la realidad muestra que cada vivienda requiere varias semanas para que la impresión de paredes alcance su etapa La precisión automatizada del proceso es lo que realmente cautiva. Las impresoras 3D depositan Lavacrete, un hormigón especial de alta resistencia, siguiendo rutas digitales exactas.
Esto da como resultado muros con la textura estriada característica de la extrusión y que cumplen con los códigos de construcción, incluyendo resistencia a huracanes de hasta 250 millas por hora y adaptaciones sísmicas según la región. Un detalle que, en definitiva, no resta al atractivo de la propuesta.
El proceso no sustituye por completo la construcción tradicional. Cimientos, techos, puertas, ventanas y acabados se siguen realizando con métodos convencionales. Sin embargo, la automatización reduce residuos, minimiza errores humanos y acelera etapas que antes requerían semanas de trabajo manual. Cada casa mantiene variaciones en planos y fachadas, pero bajo un mismo método de producción, lo que facilita la estandarización y reduce costes de remodelación.
El proyecto también se enmarca en un debate más amplio: la crisis inmobiliaria estadounidense. Con un déficit estimado entre 3,8 y 5 millones de hogares, la construcción aditiva se presenta como una alternativa prometedora. No obstante, el precio final de estas viviendas sigue alineado con el mercado local, influenciado por factores como el precio del suelo, la financiación y las regulaciones.
Genesis Collection demuestra que la impresión 3D ha entrado en su fase operativa. Ya no es solo un laboratorio de pruebas, sino un modelo escalable que combina tecnología y construcción tradicional.