Al igual que ocurrió con otras grandes estrellas del cine de acción, la carrera de Sylvester Stallone también atravesó un periodo de incertidumbre cuando Hollywood empezó a cambiar durante los años noventa.
Tras conquistar la taquilla con personajes tan icónicos y sagas como Rocky Balboa y John Rambo, el actor quiso demostrar que podía ofrecer mucho más que explosiones, persecuciones y héroes invencibles. Sin embargo, aquella decisión, que hoy muchos consideran una de las mejores de toda su carrera, terminó teniendo un coste inesperado.
Sylvester Stallone quiso romper con su imagen de héroe de acción, pero la industria interpretó su apuesta como una debilidad
A mediados de los noventa, Stallone buscaba escapar del encasillamiento que llevaba años persiguiéndole. Después de convertirse en uno de los rostros más rentables del cine comercial, sintió la necesidad de aceptar un proyecto que le permitiera explorar un registro completamente distinto. Esa oportunidad llegó con Cop Land, el thriller policial dirigido por James Mangold y estrenado en 1997.
La película reunía un reparto de auténtico lujo, con Robert De Niro, Harvey Keitel y Ray Liotta acompañando a Stallone, que sorprendió al público interpretando a Freddy Heflin, un sheriff tímido, vulnerable y muy alejado del físico imponente que había definido su carrera. Incluso ganó peso para el papel y dejó a un lado la imagen musculada que lo había convertido en un icono del cine de acción.
Con el paso de los años, el actor ha recordado aquella experiencia durante una entrevista, asegurando que se siente orgulloso del resultado, aunque también reconoce que fue el comienzo del momento más complicado de su trayectoria. "Tuve una etapa realmente mala alrededor de 1995 o 1996, cuando hice Cop Land. Dije: 'Voy a hacer algo completamente fuera de mi zona de confort'. Y lo hice. Estaba muy contento con el proyecto, pero en realidad me hizo retroceder mucho", explicó.
El problema, según Stallone, nunca fue la película, sino la reacción de los grandes estudios. El actor aceptó un sueldo muy inferior al que acostumbraba a cobrar porque lo que realmente le interesaba era el desafío interpretativo. Sin embargo, los ejecutivos interpretaron esa decisión como una señal de que ya no tenía el mismo valor comercial.
"Los estudios decían: '¿Por qué harías eso? Lo has hecho por nada. ¿Por qué no haces simplemente una película de acción?'", recuerda. Para él era una forma de demostrar que podía desenvolverse en un drama, pero la industria llegó a la conclusión opuesta. "Eso no nos deja bien, porque estás haciendo esto gratis. ¿Por qué íbamos a pagarte nosotros?", añadió. El resultado fue inmediato: su caché cayó de forma notable y, según sus propias palabras, aquella elección le hizo "retroceder ocho años" dentro de Hollywood.
La ironía de Cop Land: una de las mejores interpretaciones de Stallone terminó perjudicando su carrera
La paradoja se hace evidente con la perspectiva del tiempo. Cop Land narra la historia de Freddy Heflin, el sheriff de una pequeña localidad de Nueva Jersey donde residen numerosos policías de Nueva York. Lo que parece ser una comunidad apacible revela una intrincada red de corrupción que obliga al protagonista a enfrentarse a sus ídolos.
La película recibió críticas muy favorables, y muchos especialistas elogiaron la interpretación de Stallone como una de las más maduras y contenidas de su carrera. Además, fue un éxito comercial: con un presupuesto de aproximadamente 15 millones de dólares, recaudó alrededor de 63 millones en todo el mundo, una cifra que la convirtió en una producción rentable.
A pesar de este reconocimiento, Stallone no vio mejorar sus oportunidades. Durante varios años, perdió parte del peso que había ganado en Hollywood, una situación de la que no se recuperaría hasta bien entrada la década siguiente. El regreso de las sagas Rocky y Rambo, junto con el éxito de nuevos proyectos como Creed y The Expendables, finalmente lo devolvió al estrellato. Sin embargo, sigue resultándole sorprendente que la película que más demostró su talento como actor fuera la que, paradójicamente, debilitó su posición en la industria.