Apenas han pasado unos meses desde que James Gunn y Peter Safran comenzaron a dar forma al nuevo Universo DC en cines y la saga ya prepara uno de sus proyectos más particulares. Clayface llegará a las salas como una película de terror y origen centrada en uno de los enemigos más reconocibles de Batman, aunque su planteamiento parece alejarse bastante de la habitual historia de superhéroes.
El nuevo Universo DC cambia de rumbo y Clayface puede ser el primer gran giro de James Gunn
La película estará protagonizada por Tom Rhys Harries, que interpreta a Matt Hagen, un joven de Gotham que consigue hacerse un nombre en Hollywood antes de que su vida dé un giro radical. Tras quedar gravemente desfigurado por culpa de un criminal, Hagen recurre a un tratamiento experimental que consigue devolverle su apariencia. El problema es que las consecuencias serán mucho más profundas de lo esperado y terminarán alterando su percepción de la realidad.
A partir de ahí comienza la transformación de Matt Hagen en Clayface, en una historia que apuesta por el terror corporal, la identidad y la venganza. Es una elección llamativa para inaugurar esta nueva etapa del DCU porque, después de décadas construyendo películas alrededor de Superman, Batman, Wonder Woman o el resto de grandes iconos de DC, Clayface coloca el foco en un personaje mucho más oscuro y ambiguo. Parece que esa diferencia de enfoque no será anecdótica.
Skydance, la compañía surgida de la operación entre Paramount y Warner Bros. Discovery, ha puesto el nombre de Clayface junto a algunos de los próximos grandes proyectos del Universo DC en un comunicado destinado a explicar la estrategia del nuevo conglomerado. La compañía insiste en que DC Studios pretende desarrollar una arquitectura común para cine, televisión, animación y videojuegos, con historias y personajes conectados bajo una misma identidad creativa.
El detalle más llamativo aparece al describir los proyectos que están por llegar. Después del éxito de Superman, el estudio menciona Linternas, Clayface y Supergirl como ejemplos de esa nueva etapa, mezclando héroes conocidos con personajes y conceptos que permiten explorar otros géneros dentro de la franquicia.
Además, Skydance define a Clayface como un "antihéroe" y no simplemente como un villano. La elección de la palabra puede ser significativa, especialmente teniendo en cuenta que el personaje terminará inevitablemente relacionado con Batman cuando el Caballero Oscuro tenga una presencia mayor dentro del DCU.
No significa que Clayface vaya a convertirse automáticamente en aliado de Batman, pero sí plantea una posibilidad interesante. Gunn y Safran parecen querer que el nuevo Universo DC tenga espacio para historias diferentes entre sí, en lugar de repetir constantemente la misma fórmula superheroica. Después de Superman, el próximo gran examen llegará precisamente con Clayface. Y si la película funciona, Cara de Barro podría terminar demostrando que el futuro de DC también pasa por sus personajes más extraños y difíciles de encajar.