Robert Duvall, ganador del Óscar, y nominado por sus papeles en El padrino y Apocalypse Now, ha fallecido a los 95 años de edad. Se despide así uno de los gigantes silenciosos del cine estadounidense. El actor, informan en Variety, murió este domingo, "pacíficamente", en su casa de Middleburg, Virginia, según comunicó su esposa, Luciana, a través de su agencia.
El intérprete se había apartado de los focos, sí, pero su sombra seguía proyectándose sobre más de seis décadas de cine. Nació en San Diego en 1931, hijo de un almirante de la Marina y de una actriz aficionada. Creció cerca de la Academia Naval de Annapolis. De niño imitaba a Laurence Olivier y ensayaba su propio Hamlet, algo cursi, decía. También le advirtieron que no llegaría lejos. No escuchó.
"Ayer nos despedimos de mi amado marido, amigo entrañable y uno de los mejores actores de nuestro tiempo", escribió su mujer en Facebook. "Bob falleció en paz en casa, rodeado de amor y consuelo. Para el mundo, era un actor ganador de un Premio de la Academia, un director, un narrador de historias. Para mí, lo era todo", indicaba.
Muere a los 95 años Robert Duvall, leyenda de El Padrino, Open Range y Apocalypse Now
Tras pasar por el ejército, ingresó en el Neighborhood Playhouse y se formó con Sanford Meisner. Allí coincidió con Gene Hackman y Dustin Hoffman. Compartieron un sexto sin ascensor en la calle 107 con Broadway: piano, Hank Williams, sofá para actores sin techo y sueños imposibles que cincelaron una época irrepetible en Hollywood. Hoffman llegó a decir que sería el nuevo Brando. El destino quiso que trabajara junto a Marlon Brando en Apocalypse Now.
Su debut fue como el enigmático Boo Radley en Matar a un ruiseñor. Luego llegaron los secundarios, hasta que en 1972 se convirtió en Tom Hagen en El padrino. Primera nominación al Oscar y pasaporte al estrellato. Más de 90 películas después, aún defendía que actuar era "vivir con sinceridad en circunstancias imaginarias".
Fue el teniente Kilgore -"Me encanta el olor del napalm por la mañana"- y ganó el Oscar por Tender Mercies (Gracias y favores). Siete nominaciones en total. También escribió y dirigió The Apostle. Amante del tango y los caballos, republicano en un Hollywood demócrata, discreto en lo privado. Se casó cuatro veces, la última con Luciana Pedraza. Sin hijos. "Su pasión por su oficio solo era comparable a su profundo amor por los personajes, por una gran comida y por ser el alma de la reunión", proseguía su mujer en redes sociales.
"En cada uno de sus muchos papeles, Bob lo dio todo por sus personajes y por la verdad del espíritu humano que representaban. Al hacerlo, nos deja algo duradero e inolvidable a todos. Gracias por los años de apoyo que le brindasteis a Bob y por concedernos este tiempo y privacidad para celebrar los recuerdos que deja tras de sí", concluía. Una vez, cuando le preguntaron a Duvall por su epitafio, respondió: "Cenizas. Quizá no necesito lápida". Así era Duvall: esencial, sin ornamentos. Una leyenda que nunca necesitó hacer ruido para ser eterna.